F1

Así es como un piloto de Fórmula 1 alcanza su plenitud física

Los pilotos de Williams F1 Valtteri Botas y Felipe Massa explican por qué necesitan convertirse en ligeros sacos de músculos para conducir sus bólidos durante la temporada.

por Colin Crummy
06 Marzo 2017, 8:41am

Fotos de Dave Masotti

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Puede que la Fórmula 1 parezca una especie de fiestón de un año por los circuitos de todo el mundo, una competición hecha de glamour, modelos y bólidos. Sin embargo, los tipos que se esconden tras el volante son de todo menos vagos cuando se trata de su preparación física para las carreras. De hecho, una carrera de Fórmula 1 exige un trabajo físico sorprendentemente intenso.

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Los pilotos tienen que lidiar con una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora, con una intensa fuerza gravitacional y con las elevadas temperaturas que se registran dentro del monoplaza, circunstancias que les llevan a sudar la gota gorda: se estima que los pilotos pierden alrededor de 3,5 kilos por Gran Premio disputado.

Valtteri Bottas

"En realidad es mucho más físico de lo que la gente se piensa", explica Valtteri Bottas, piloto de la escudería Williams Martini Racing. "Yo siempre comparo la experiencia de correr un Gran Premio —dependiendo del trazado— con la de correr media maratón. Yo creo que exigen el mismo nivel de preparación física".

Si una media maratón suena posible, intenta correr 21 en una temporada. "Es un año muy ocupado", confiesa el piloto finlandés de 27 años con cierta sutileza. "Cuanto mejor sea tu forma física a principios de temporada, mayor energía tendrás a final de año".

No existe ningún otro deporte en que se invierta tanto dinero en desarrollo o equipamiento como la Fórmula 1. Las escuderías trabajan incansablemente para rebajar al máximo el peso de los automóviles, puesto que cuanto más ligero es el bólido más rápido va. De tal manera, un piloto necesitará también ser un peso ligero para triunfar.

Felipe Massa

Su entrenamiento se concentra en trabajar los músculos. "Necesitas entrenar cada día y necesitas entrenar mucho la parte cardiovascular; o sea correr, pedalear y ese tipo de cosas", cuenta Felipe Massa, compañero de escudería de Bottas, a sus 35 años.

Es verdad que el piloto de Fórmula 1 conduce sentado, pero se necesita mucha resistencia para aguantar, de manera que se trata de una dedicación increíblemente intensa. Así, el piloto tiene que lidiar con una fuerza gravitacional de 5G cada vez que pisa el freno a fondo, lo que genera un enorme impacto en el cuerpo.

Para expresarlo llanamente, cada vez que frena y que gira, el piloto de Fórmula 1 tiene que soportar una fuerza cinco veces mayor que su peso, lo cual provocará que sienta la cabeza cinco veces más pesada, entre otras cosas. Para soportarlo necesitará trabajar los músculos del cuello a base de bien.

De tal forma, es imperativo trabajar el cuerpo en el gimnasio. "Necesitas hacer mucho ejercicio, una actividad especialmente concentrada en tus hombros, tu espalda, tu cuello y tus brazos", comenta el piloto nacido en Sao Paulo, "porque normalmente corres durante dos horas durante las cuales tu promedio es de 165 pulsaciones por segundo".

Tras semejante esfuerzo para esculpir un cuerpo ligero y ultramusculado, lo que más le conviene al ganador es derramar todo el champán que pueda por el podio antes que guardárselo para luego. Los pilotos de F1 acostumbran a seguir dietas estrictas, elevadas en proteínas, cuyo propósito es mantener las grasas de su cuerpo a niveles muy bajos. "Tienes que ser muy cuidadoso", asegura Felipe Massa. Y añade que: "Yo me preocupo de lo que como".

La temporada de Fórmula 1 de este año arrancó en Melbourne en marzo y concluirá en Abu Dabi a finales de noviembre. Obviamente, el glamour de recorrer el mundo durante todo el año tiene sus contrapartidas; por ejemplo, el jet lag.

"No cabe duda de que cuando viajas pierdes energía", asegura Massa, que con su victoria en el circuito de Interlagos en 2006 se convirtió en el primer brasileño en ganar el GP de su país después de Ayrton Senna. "Siempre que viajo a destinos que están a muchas horas de distancia, como Australia, Japón o Malasia, me desplazo un poco antes. Como mínimo dos días antes de la primera sesión de entrenamientos. Empiezo a trabajar allí, me entreno y lucho contra el jet lag".

Conforme la temporada de carreras se acerca al final, los pilotos empiezan a pensar en sus vacaciones y en volver a ver la bandera de cuadros antes que ninguno de sus contrincantes. Este año, Felipe Massa tendrá una razón muy distinta al resto para celebrar el final de temporada: será la última de su carrera; se retirará en Abu Dabi tras haber arrancado a los 8 años como piloto de karts y llevar 14 temporadas consecutivas al volante de un F1.

A pesar de la agotadora temporada, a nadie se le escapa que muchos pilotos de Fórmula 1 son consumados fiesteros.

"¿Qué cuál es la mayor fiesta que me he pegado?", se ríe Bottas. "Preferiría ahorrarme los detalles de esa. Lo que sí que recuerdo es la mañana después al primer Gran Premio de mi vida en el que sumé puntos. Fue en Austin, en Texas, en 2013. Y despertarse fue bastante duro. ¡Claro que valió la pena!".

Este artículo se publicó originalmente en Amuse.

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