Ya está en línea el ‘iTunes de las mamadas’

BlowCast permite que sus usuarios bajen mamadas simuladas pagando 1 dólar por cada una.
18.11.16
Imagen: CamSoda

Cuando se trata de innovaciones tecnológicas, sólo es necesario fijarse en la industria de la pornografía para ver cómo será el futuro. La industria de entretenimiento para adultos siempre ha sido la primera en adoptar tecnologías emergentes y han sido pioneros en todo, desde el comercio electrónico hasta el streaming de video. Hace sentido que estén a la vanguardia en las últimas revoluciones tecnológicas: la realidad virtual y el internet de las cosas.

En este punto, el sexo en realidad virtual y los consoladores conectados a la red (conocidos como teledildonics) ya son cosa del pasado, pero una plataforma de cámaras web llamada CamSoda (la misma compañía que le ofreció 100.000 dólares a Ken Bone para que hiciera un streaming sensual en vivo) quiere llevar estas tecnologías a otro nivel con BlowCast, un mercado en línea para comprar mamadas virtuales.

BlowCast permite que los usuarios le compren mamadas simuladas a una docena de señoritas amateur y a profesionales de las cámaras web. Si alguien está interesado en ofrecer una mamada simulada, se le provee de Kiiro Pearl, un consolador que vibra y fue hackeado por CamSoda para recoger datos sensoriales mientras la modelo lleva cabo la mamada. Estos datos se suben a un repositorio de BlowCast y sus usuarios pueden seleccionar una mamada basado en la modelo y las reseñas de los otros usuarios.

El cliente tendrá una "manga" conectada a internet (básicamente un Fleshlight de alta tecnología), la que recoge los datos sensoriales desde el consolador de las señoritas y los replica en la manga. Cuando se une al video, simula la experiencia de estar estar recibiendo una mamada de esa modelo en particular.

Si bien en teoría esto suena espectacular, existen algunos desafíos técnicos que deben ser superados.

"Esto no se siente como tener sexo real con alguien, pero es lo mejor que existe ahora en el mercado" le dijo a Motherboard el presidente de CamSoda, Daron Lundeen, "transfiere todolo que está ocurriendo, entonces sientes exactamente lo que estas señoritas están haciendo con el dispositivo".

Pero, ¿Qué sucede con la seguridad? Los hackers han demostrado que los teledildonics existentes son particularmente susceptibles al acceso por parte de terceras personas, lo que además de la privacidad, es un posible riesgo a la salud porque atado a tu pen hay un motor capaz de aplicar presión.

En el caso de BlowCast, el aparato transmite y recibe datos a través de la red de Kiiro. Lundeen dice que las dos compañías han tenido muchas discusiones sobre la seguridad de los usuarios.

"Por el lado de CamSoda, hacemos mucho para proteger a nuestros usuarios, pero el aparato utiliza la red de Kiiro, entonces confiamos en ellos para que manejen nuestros aparatos", dijo Lundeen, "Pero no puedes dejar de ofrecer una tecnología a las personas porque crees que hay un hacker allá afuera".

Dejando de lado los posibles problemas de seguridad, Lundeen y sus colegas ven a BlowCast como la punta del iceberg cuando se trata de sexo virtual. Si la señorita de la cámara web posee uno de los consoladores hackeados y el cliente tiene una manga, entonces las mamadas pueden ocurrir en tiempo real, por lo que ya no es necesario bajar una mamada pre grabada desde la librería de BlowCast.

Lundeen espera que mientras más gente comience a utilizar el servicio, más personas amateur comenzarán a ofrecer mamadas simuladas por el sólo hecho de subir un poco sus egos.

"Hay muchas curiosidad sobre cómo vamos a crear la librería", le dijo Lundeen a Motherboard, "Le enviaremos el aparato de grabación a cualquier persona, así todos pueden subir una mamada. Estas serán personas reales que tendrán una experiencia real de sexo virtual".

Según dice Lundeen, al utilizar BlowCast también existe un potencial futuro para la exploración del sexo seguro. Él ve una suerte de "agujero de la gloria" en el que la fuente de la mamada simulada es desconocida para el usuario; podría ser un hombre, una mujer o alguien que no se identifica con ningún sexo.

Pero por ahora, BlowCast sólo hospeda mamadas simuladas de 50 modelos femeninas que trabajan en CamSoda. Si un cliente tiene 250 dólares para gastar en la manga, entonces puede acceder a estas mamadas de forma gratuita por 30 días. Luego de eso, las mamadas estarán disponibles a 1 dólar cada una.