Salud

Por qué hay hombres que adoran meter el pene en agujeros muy pequeños

Se llama estrangulación de pene y es peligroso.

Este artículo se publicó originalmente en Tonic, nuestra plataforma dedicada a la salud y el bienestar.

Jamin Brahmbhatt tiene una carpeta en su ordenador con fotos de penes atrapados en objetos extraños. En una de ellas se ve un pene metido en una alianza, otro en un alargador de penes y un tercero incrustado en un anillo para el pene con un testículo sobresaliendo por el lado. Brahmbhatt es urólogo y ha ayudado a liberar todos estos penes.

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Antes de hacer las fotos, pidió permiso a cada paciente y luego las guardó todas porque podrían ser de utilidad en un futuro. Brahmbhatt es consciente de que algún día tendrá que sacar el miembro de alguien de cualquier orificio pequeño y circular.


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"No pasa muy a menudo, pero se dan casos", dice Brahmbhatt, cuya clínica se encuentra a las afueras de Orlando. "Todos los urólogos que conozco han tenido algún caso como este. Yo he visto cinco. Suele venirte algún paciente con este tipo de incidente una vez al año, más o menos".

La estrangulación de pene es una práctica sexual que consiste en introducir el miembro en un objeto pequeño y estrecho, como un anillo metálico, la abertura de una botella, o incluso un disco de peso. Un caso como este último fue muy sonado hace casi un mes, cuando los bomberos tuvieron que atender a un hombre alemán y utilizar una amoladora y una cizalla hidráulica para partir el peso.

No se sabe lo común que es esta práctica. Si bien existen abundantes estudios de casos que se han dado y que han sido escritos principalmente por médicos de emergencias, no hay estudios exhaustivos. Además, todas las hipótesis apuntan a que aquellos que practican la estrangulación del pene lo mantienen en secreto.

Ni siquiera se incluye en la lista de fetiches de la red social FetLife, donde "azotar pene" y "atar un pene a otro" son experiencias sexuales que docenas de usuarios reconocen practicar en sus perfiles. Sin embargo, tanto urólogos como personal de emergencias y algunos bomberos —que a veces han tenido que acudir para sacar a personas, o partes de sus cuerpos, de lugares estrechos—, dan fe de que la estrangulación del pene es algo bastante habitual.

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La estrangulación de pene es una práctica sexual que consiste en introducir el miembro en un objeto pequeño y estrecho

"No es muy común y tenemos poca información en comparación con las incidencias que hay", decía Judy Ho, psicóloga clínica y colaboradora habitual del programa de televisión estadounidense The Doctors, en el que se tratan varios temas relacionados con la salud . Ho también explica que, según su experiencia en el tema, "los médicos de emergencias han visto más casos de estos en estas últimas décadas".

La estrangulación puede ser una práctica BDSM o también señal de un trastorno sexual compulsivo grave, apunta Ho. Los hombres que han tenido traumas, ya sean de naturaleza sexual o no, a veces buscan experiencias sexuales dolorosas, explica la psicóloga. Aquellos que ya no se sienten satisfechos con las prácticas habituales puede que quieran buscar otras más extremas. Los masturbadores compulsivos, que son aquellos individuos cuya autoestimulación interfiere en sus vidas diarias y cuyas masturbaciones pueden durar horas, "quizás sean cada vez más ambiciosos", dice Ho.

Tanto urólogos como personal de emergencias y algunos bomberos, dan fe de que la estrangulación del pene es algo bastante habitual

Pero esta práctica es muy peligrosa. Los penes se inflaman. Si un hombre lo mete, flácido o semierecto, en un orificio estrecho, quizá no pueda sacarlo cuando este se ponga erecto al excitarse por la situación. La acumulación de sangre que se crea en el miembro a causa de la estimulación sexual puede provocar una inflamación debido al estrangulamiento, un edema o falta de circulación sanguínea en el tejido. La sangre no puede llegar al pene para suministrarle oxígeno.

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"Cuando haces que el pene aumente de tamaño de forma natural, la sangre le llega", explica Brahmbhatt. Pero cuando se estrangula, "no recibe el oxígeno que debería". Esta práctica puede oprimir o arañar la uretra, lo que quizás provocaría que a largo plazo la persona en cuestión sintiera dolor al orinar.

Esta práctica es muy peligrosa. Los penes se inflaman. Si un hombre lo mete, flácido o semierecto, en un orificio estrecho, quizá no pueda sacarlo cuando este se ponga erecto al excitarse por la situación

Además, el cuerpo cavernoso, que es el tejido que permite que el pene se ponga erecto, puede sufrir daños permanentes, y esto puede producir una disfunción eréctil. Es posible que los penes lleguen a ponerse azules o negros debido a la falta de circulación sanguínea. Si esto sucede, puede darse el caso de una muerte de tejido, que es lo que le pasó a un hombre en Honduras, a quien tuvieron que amputarle el pene gangrenado después de haber pasado cuatro días con él atascado en una botella.

Brahmbhatt dice que normalmente los pacientes que se ven en esta situación no piden ayuda inmediata porque les da vergüenza. A veces, se pasan horas intentando sacar el pene del objeto antes de llamar o acudir a emergencias. Para cuando los médicos intervienen, quizás el pene ha pasado demasiado tiempo sin circulación sanguínea. Por eso los urólogos suelen recibir llamadas de urgencias por estrangulación de penes en mitad de la noche, cuenta Brahmbhatt.

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El tejido que permite que el pene se ponga erecto, puede sufrir daños permanentes, y esto puede producir una disfunción eréctil

Como no existen estudios exhaustivos sobre el tema, las consecuencias usuales de esta práctica o su gravedad se desconocen. Los médicos publican estudios de casos para ofrecer algunas soluciones y ayudar a otros profesionales que podrían encontrarse con algún caso parecido a lo largo de su carrera profesional. Algunos presentan soluciones muy ingeniosas para un problema que no siempre está cubierto por el estado.

Uno de los casos más recientes es el de un hombre chino de 64 años a quien se le atascó el pene en un anillo metálico. Lo tenía metido "hasta la unión del escroto con el pene". Después de 12 horas así, se fue a Urgencias. Los médicos hicieron varias incisiones para drenar el fluido del pene y pasaron un pedazo de seda entre el miembro y el anillo, y así consiguieron que el anillo se deslizara y saliera.

Uno de los casos más recientes es el de un hombre chino de 64 años a quien se le atascó el pene en un anillo metálico. Lo tenía metido "hasta la unión del escroto con el pene"

Un hombre de 45 años en la India metió el pene en la boca de una botella de plástico mientras se masturbaba y acudió a Urgencias 18 horas después. Los cirujanos cortaron la botella con unas tijeras Mayo —utilizadas para los puntos de sutura—, y le pusieron un catéter durante dos días.

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Un adolescente estadounidense de 14 años introdujo el pene en un anillo que cambia de color según el estado anímico de la persona (como los que se pusieron de moda en los años 70) "con fines autocomplacientes". Los médicos de Urgencias se las inventaron todas para sacar el anillo con las herramientas que tenían. Pusieron un depresor de lengua de madera entre el anillo y el pene para proteger la piel y luego utilizaron un tronzador con punta de diamante para cortar el anillo.

Brahmbhatt explica que le llamaron de Urgencias para un caso en que el cirujano tuvo que utilizar una sierra ortopédica para cortar un anillo para el pene. El paciente, de 40 años, estuvo intentando sacárselo durante más de 12 horas antes de pedir ayuda. "Cuando le vi, estaba muy avergonzado, pero también agradecido porque le dijimos que eso no le provocaría problemas en el futuro", dice Brahmbhatt.

Brahmbhatt no recomienda ningún objeto que pueda comprimir y estrangular, ni siquiera los anillos para el pene que venden en las sex shop

Como urólogo, Brahmbhatt explica que una de sus tareas más complicadas es consolar a los pacientes que llevan a cabo prácticas peligrosas para mejorar sus experiencias sexuales, ya sea solos o acompañados. "Una o dos veces al mes me viene algún paciente que está pensando en ponerse una de esas inyecciones poco fiables o tomar algunas de esas pastillas que puedes comprar en la gasolinera", dice Brahmbhatt. "Yo les digo, 'A ver, lo que haga usted en su intimidad es su problema, yo solo quiero que sepa el riesgo que corre'".

Brahmbhatt no recomienda ningún objeto que pueda comprimir y estrangular, ni siquiera los anillos para el pene que venden en las sex shop. Las bombas de vacío para el pene fabricadas por especialistas en utensilios y objetos médicos son una opción más segura. De todas formas, quien quisiera utilizarlas debería pedir consejo médico antes.

Este urólogo aconseja que "no hagáis el tonto porque solo tenéis un pene".