Mundial 2018

¿Qué tan malo es el futbol para el medio ambiente?

Te contamos la manera menos agresiva con el medio ambiente de ver el Mundial.
Fans de Inglaterra conviviendo con pingüinos Sudáfrica. Foto: Splash News / Alamy Stock Photo

¿De qué se trata? La Copa Mundial.
¿Que es eso? Once hombres corriendo por un campo, tratando de poner una pelota en una red custodiada por un miembro de otro equipo de 11 hombres, que también corren por el mismo campo. Pero a escala global.
¿Es biodegradable? El espíritu del futbol es eterno y nunca se puede biodegradar. También, la mayoría de las cosas que se usan para jugar futbol (balones, estadios, uniformes) no son biodegradables.

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¿Qué tan malo es el problema?

El Mundial está aquí y como habrán escuchado: "el futbol regresa a casa". Si bien ese espíritu optimista podría ser bueno para la moral de un país asediado por una crisis ineludible que amenaza con dañar al Reino Unido de muchas maneras, ¿qué tan malo es el Mundial —o el futbol en general— para el planeta?

"Los impactos ambientales de un balón de futbol existen en todas las etapas de su ciclo de vida", explica Phillip Perstitch de Carbon Trust, una consultoría corporativa sobre huellas de carbono. "Esto incluye la producción de las materias primas utilizadas para fabricar la pelota, la energía utilizada en el proceso de fabricación, el transporte de las materias primas y el producto final en todo el mundo, y lo que ocurre con los balones al final de su vida útil. En última instancia, las materias primas contenidas en los balones modernos son fabricadas con petróleo, aunque algunos de los adhesivos y textiles también podrían provenir de fuentes naturales".

¿Y los nuevos uniformes de Nigeria, los que provocaron una enorme fila en el Niketown de Londres? ¿Qué tan malos son, junto con los otros uniformes, para los recursos de la Tierra?

"La ropa deportiva más moderna está hecha de materiales sintéticos livianos, típicamente poliéster, y como el poliéster es un tipo de plástico PET, la principal materia prima en los uniformes de futbol se obtiene del petróleo", dice Phillip. "Cuando se extrae el petróleo del suelo [y] se refina en plásticos, o se recicla el plástico usado en nuevos materiales, se producen impactos ambientales [en los balones y en los uniformes]. Luego hay que considerar la energía utilizada para procesar los plásticos en una fibra de poliéster, el entramado de ese hilo en una tela y luego la transformación de esa tela en una prenda. Luego está el proceso de teñido, para el cual deben producirse los tintes. También hay emisiones relativas al transporte asociadas con las cadenas de suministro y la logística global".

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Phillip agrega: "Las prendas sólo se fabrican una vez, pero se pueden lavar cientos de veces. Esto significa que la energía y el agua que utilizan las lavadoras suelen ser el mayor impacto en todo el ciclo de vida de un uniforme de futbol".

¿Y qué podemos decir del juego en sí? No verlo en la tele, sino asistir al estadio. ¿Cómo destruye todo lo que amamos y valoramos de este planeta?

"Es difícil obtener una cifra general del impacto ambiental de un partido", dice Phillip. "Será muy diferente para un juego de la segunda división bajo un sol abrasador en un sábado cálido de abril, o para un enfrentamiento de la Premier League bajo luces artificiales en una fría noche de miércoles en enero. Pero a menos que todos caminen o vayan en bici al estadio, es probable que el viaje de los fans sea el impacto más significativo para un partido de futbol".

Y añade: "Cuando medimos la huella de carbono de un juego de la FA Community Shield entre el Manchester United y el Wigan Athletic en 2013 en el Estadio Wembley, descubrimos que la huella de carbono del uso de energía en el estadio fue equivalente a unas 60 toneladas de CO2, mientras que los recorridos de los fans fueron equivalentes a 5,000 toneladas".

Son muchas toneladas. Aunque los eventos como el Mundial son exitosos en unir al planeta bajo un interés común, ¿realmente están acabando con la Tierra?

"En el gran esquema de las cosas, un gran torneo internacional que se realiza cada cuatro años no es el mayor o más importante factor que contribuye al cambio climático", dice Phillip. "Pero volar es una actividad muy alta en carbono, uno de los mayores impactos que un individuo puede causar en el planeta. Por lo tanto, que decenas de miles de aficionados utilicen vuelos alrededor del mundo es una suma significativa. El Mundial es solo un ejemplo del impacto ambiental total del turismo, cuyas estimaciones recientes se sitúan en torno al 8 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero".

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¿Cuál es la solución?

"Una de las mejores cosas que puedes hacer para reducir el impacto del futbol es compartir las actividades con otros", explica Phillip. "Viajar a los juegos compartiendo transporte con compañeros de equipo o amigos reduce cada uno de tus impactos individuales. Y ver el futbol en el bar o en la casa de un amigo significa que hay más personas mirando una pantalla en la misma habitación, lo que requiere un menor uso total de energía".

Además señala: "También puede ser más eficiente beber cerveza en el bar: la huella de carbono de una cerveza en vaso por lo general es más baja que la de una lata o una botella".

¿Así que viajar al bar con tus amigos y beber cervezas de barril mientras le gritas a la televisión es bueno para el medio ambiente? Es algo que todos podemos celebrar.

@tom_usher_