Lo mejor de la semana

Lo mejor de la semana en VICE España

Hablamos sobre la turistificación de Málaga y la agenda machista y homófoba de la ultraderecha, entre otras cosas.
Imagen de Anna Alvarez para el Ser Joven en Badia

Una selección del mejor contenido que publicamos esta semana por si te perdiste algo.

El anuncio de este año del Salón Erótico de Barcelona (un anuncio que desde hace unos años causa revuelo al segundo de haber sido publicado) hacía hincapié en la importancia del porno como herramienta de educación sexual y en que, precisamente por ello, hace falta un porno feminista en el que no se reproduzcan los estereotipos machistas que al final alimentan la espiral de violencia machista. Pero los números no mienten, el porno mainstream sigue siendo el más consumido, por mucho anuncio reivindicativo que haya por en medio, así que fuimos al Salón Erótico para preguntarle a los asistentes si consumían o no porno feminista y qué opinaban al respecto.

Publicidad

Las trabajadoras sexuales se exponen a una violencia extra a la que de normal están expuestas las mujeres. Por su profesión, hay hombres que consideran que la violencia contra ellas es legítima, que abusar de ellas, si han pagado (y a veces incluso sin hacerlo), no es abusar. Que son sus dueños. En este artículo la autora recoge su historia personal con uno de estos clientes.

Badia del Vallés tiene literalmente la forma de España. Sus calles tienen el nombre de las diferentes regiones y accidentes geográficos del país, las escuelas públicas el de algunos bailes regionales… Es el típico municipio fruto del desarrollismo franquista en el que todos los bloques si no son iguales, lo parecen. Es además el municipio con menos independentistas y el que más paro tiene de Catalunya y fuimos hasta allí para conocer a sus jóvenes.

Málaga ha sido una de las ciudades españolas con más cultura alternativa. Lo era hasta que, hace unos años, el Partido Popular empezó una campaña para potenciar el turismo de sol, playa, tapas y discotecas en la ciudad. Unas medidas que han acabado con la cultura no institucional de la ciudad. Hablamos con varios colectivos, promotores de conciertos y propietarios de salas de la ciudad para que nos explicasen la situación.

La extrema derecha no es solo un proyecto de exclusión y de discriminación sistemática de una parte de la población, sino que además es un proyecto de ordenación de la población, de codificarla bajo unas normas rígidas que tienen que servir para conseguir sus objetivos políticos. En este último grupo, están las mujeres: tienen que ser amas de casa, madres, esposas perfectas… Irantzu Varela reflexiona sobre el rol de las mujeres en los planes de la ultraderecha.