Un año sin el Titán: Elkin Ramírez, un poeta del rock colombiano

Una reflexión sobre poesía y rock and roll, a propósito del primer aniversario de la muerte del vocalista de Kraken.

Creo que muchas personas tienen una tendencia necrófila en cuanto a los artistas: gustan más de ellos cuando están muertos. Este no es el caso

Poeta no es solo el que hace versos. Es paradójico, pero el último lugar donde se deben buscar los poetas es en los libros de poesía: es pura coincidencia que uno los encuentre allí. La poesía está en otra parte. En el Rock and Roll, por ejemplo.

Hablar de Elkin Ramírez es hablar de Kraken. Hablar de la obra de Elkin Ramírez, como poeta, es hablar de las canciones de Kraken como poemas. Y es que eso son. Ramírez era una persona culta, con múltiples lecturas encima, que se pusieron en evidencia a la hora de componer sus canciones. Sé que, por ejemplo, “Hijos del sur”, del tercer long play de Kraken, estuvo fuertemente influenciada por Eduardo Galeano y su obra Las venas abiertas de América Latina. Siento, además, una relación de la canción “Soy real”, del álbum Kraken I, con Platón y su “Alegoría de la caverna”… Y así podría citar algunas de las lecturas de Elkin Ramírez, entre las que se cuentan las de los autores colombianos Fernando Vallejo y Gonzalo Arango.

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Disco tras disco Elkin Ramírez, mediante letras profundamente realistas —pero no de un realismo ramplón—, y con “realistas” quiero decir que sus líricas siempre cantaron a nuestro contexto, a nuestros problemas cotidianos, y fueron una invitación a enfrentarnos a nosotros mismos. Por eso, cada quien tuvo una experiencia particular con Kraken; muy personal en todo caso. Habrá quien se enamoró escuchándolos, a quienes les mostró el camino del rock and roll como un proyecto de vida trascendente, quienes probaron con ellos lo que era un concierto de rock. Lo que sí puedo decir, con certeza, es que ninguno de los fanáticos de Kraken quedaron impunes después de haberlos escuchado. Algunos, incluso, hablarán de un “antes” y un “después” de Kraken.

Hace un año que se nos fue Elkin, la muerte llega inexorablemente. Pero queda Kraken: su música, su poesía, esa que representa el sueño colombiano, latinoamericano; porque desde lo local se llega, también, a lo global, y el rock and roll siempre será el lenguaje universal por excelencia.

…Creer e imaginar

Que todo lo nuestro no tiene final

Que lo eterno es el sueño

De la realidad…