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Este implante de 13,000 dólares agranda tu pene en una hora

Por supuesto, este cuento de hadas viene con sus advertencias.
26.11.17

“El agrandamiento del pene ha sido todo una cuestión entre los pacientes desde hace décadas, pero los médicos nunca han sido buenos para responder sus dudas”, dice James Elist, urólogo y cirujano especializado en disfunción sexual en Los Ángeles. “Especialmente para los hombres con penes pequeños, fracturados, curvos o con dismorfia corporal general”.

Y hasta hace poco, estos pacientes estaban limitados a un rango reducido de opciones, muchas de las cuales eran inefectivas o podían causar daños a largo plazo. Es irónico, pero había algunas que también tenían el efecto de encoger el pene, me cuenta Elist. En 1984, fue el primer urólogo en publicar un artículo que relacionaba el hábito de fumar con la disfunción eréctil. Desde entonces, ha estado muy interesado en ayudar a pacientes a vivir lo mejor de sus vidas con lo mejor de sus penes.

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Elist dice que algunas de las primeras cirugías para agrandar el pene sucedieron a principios de los 90, cuando los cirujanos plásticos tenían la teoría de que podían cortar el ligamento suspensorio de un pene para “liberarlo” y permitir que colgara más afuera del cuerpo. Este método iba acompañado de inyecciones de grasa, gel u otros rellenos para hinchar el pene y darle una apariencia más robusta. El problema es que cortar el ligamento suspensorio del pene, de hecho, provoca que se retraiga y por tanto se encoja. Lo que es más, los rellenos que inyectaban tendían a ser absorbidos por el cuerpo y a menudo de manera dispareja. Esto dejaba a los pacientes con penes abultados y deformes.


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En 1994, la Asociación Americana de Urología (AUA) adoptó una política que dice que los procedimientos de inyección de grasas para aumentar la circunferencia del pene y la disección del ligamento suspensorio para agrandarlo, "no han demostrado ser seguros ni eficaces".

A pesar de esta postura oficial contra el agrandamiento de pene, Elist dice que muchos pacientes siguen buscando una respuesta. Tratando de hallar una forma más segura de satisfacer esta demanda por el agrandamiento, Elist encontró inspiración en otro procedimiento cosmético: el aumento de senos. Los cirujanos plásticos descubrieron a través de los años que el mejor material para hacer implantes de senos era un gel de silicón cohesivo que no se rompe. Elist tiene la teoría de que un material similar podría funcionar en el pene, porque tendría menores fallas y, (esto es crucial) de ser necesario, podría removerse.

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Entonces, desarrolló lo que actualmente es el único implante permanente de silicón para el pene aprobado por la FDA: Penuma, una manga de silicón que se inserta por debajo de la piel del pene para incrementar la longitud y el grosor del mismo, tanto en estado flácido como erecto. La cirugía de 13,000 dólares se realiza bajo anestesia “crepuscular” (una forma leve de anestesia), requiere menos de una hora para que surta efecto y todo se lleva a cabo en la oficina de Elist. Dice que los pacientes pueden caminar al día siguiente y tener sexo en seis semanas. El implante viene en tamaños grande, XL y XXL (“Nadie quiere medio”, señala Elist). Más de mil hombres ya se han sometido a esta cirugía y Elist cita una tasa del 95 por ciento de éxito.

Penuma es una manga de silicón que se inserta por debajo de la piel del pene para incrementar la longitud y el grosor del mismo, tanto en estado flácido como erecto.

Elist no es sólo un Santa de penes para sus pacientes, sino para las parejas de ellos también. Incluso le han escrito cartas y le agradecen por ofrecerles una mejor vida. “Me encanta cuando desenvuelvo el pene después de la cirugía y veo la sonrisa de su pareja”, dice Elist.

Por desgracia, Elist no puede ayudar a todos los que llegan a su oficina. Ha tenido pacientes que buscaron cirugías clandestinas en Nueva York, Miami, Tijuana y Corea realizadas por doctores que no son urólogos, a veces ni siquiera cirujanos, y algunas han salido terriblemente mal. Hace poco, Elist tuvo un paciente que había recibido inyecciones de silicón en un salón de tatuajes. Pero no era silicón médico ( mucho menos un ambiente sanitario seguro) y el paciente estaba llorando porque su pene dolía y había adquirido una forma extraña. En estos casos, Elist sólo hace lo mejor que puede para revertir el daño, pero no puede hacer cirugías plásticas.


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Marcus Smith (cambiamos el nombre para proteger al pitudo) es un cliente satisfecho de Elist. Smith, soltero, bisexual, de 64 años de edad y residente de St. Louis, buscó Penuma sólo por vanidad. “No tienes por qué estar desnudo para llamar la atención. Uso jeans ajustados y se ve”, me cuenta. "Mi pene está tan rígido, que si pierdo la erección, puedo continuar con el sexo. No es un procedimiento que cura todo, pero te puede proporcionar mucha diversión”.

El procedimiento de Elist no trata por completo la disfunción eréctil, pero puede trabajar en conjunto con una prótesis con bomba. Uno de los efectos secundarios de la bomba peneana es la pérdida de circunferencia, ya que la bomba presiona los lados del pene. Elist descubrió que es seguro y efectivo utilizar su implante junto con la bomba, ofreciendo a sus pacientes erecciones a voluntad.

Por supuesto, este cuento de hadas viene con sus advertencias. “Los pacientes deben ser muy cuidadosos”, dice Ira Sharlip, urólogo de San Francisco asociado con la AUA. Pide precaución para cualquiera que busque agrandarse el pene, diciendo que los pacientes deberían enfocarse en las tasas de éxito de cualquier procedimiento quirúrgico y preguntar acerca de las infecciones o desfiguraciones potenciales. Otro consejo antes de elegir el implante: siempre, siempre revisa que cualquier publicación acerca del procedimiento se encuentre en diarios respetables y arbitrados. “El agrandamiento de pene es un asunto complejo. Existen urólogos prestigiosos que realizan cirugías cosméticas, pero por lo general los urólogos no están capacitados para ser cirujanos plásticos", advierte.