
Antonia Hubancheva: En febrero del año pasado, antes de que empezara el rodaje, cuantificamos una población de unos 35.000 murciélagos. Planeamos volver a contarlos este año, pero uno de nuestros compañeros, que pasó por la cueva, vio que se estaba preparando el lugar para un rodaje. En esta época del año los murciélagos se preparan para hibernar. Se les debe dejar en paz. Imagina que estás a punto de dormir y Sly y sus amigotes deciden montar una fiesta en tu habitación. No puedes dormir, pero los invitados vuelven y siguen de fiesta durante meses hasta que, finalmente, te quedas sin energía y sin suministros para pasar el invierno. ¿Los productores sabían que estaban rodando en el hábitat de unos murciélagos?
Evitan comentar el asunto. Creo que no eran conscientes de la importancia de esta cueva, pero podrían haberlo notado. El problema no es que rodaran, sino cómo lo hicieron: utilizaron máquinas para cortar metal y camiones grandes, perforaron rocas, bloquearon el río, encendieron focos de gran potencia, de todo. En el exterior hay una señal que indica las reglas: no molestar a los murciélagos ni bloquear el río, entre otras cosas. Los Mercenarios 2 ha incumplido todas las normas excepto la que dice que no se puede entrar en la cueva con un rebaño de cabras. ¿Han quebrantado alguna ley rodando en este lugar?
El rodaje fue totalmente ilegal, pero ya sabemos como funcionan las autoridades búlgaras. Al final, el tribunal dictaminó que los permisos para rodar dentro de la cueva no eran válidos. Es una gran victoria para nosotros.