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Fotos de orgías secretas en hoteles low-cost

'Do not disturb' es el libro que recoge las increíbles fotografías que Joseph Finegan hace a los participantes de orgías anónimas en hoteles low-cost de Manchester.

por Morgan Harries
21 Septiembre 2016, 4:00am

Joseph Finegan quiere que todo el mundo sepa que es un tipo normal que trabaja en una discoteca y dedica su tiempo libre a la fotografía; el único detalle es que las fotografías que toma son de orgías secretas organizadas por Craiglist y celebradas en hoteles baratos de Manchester.

El año pasado, pedimos a Joe que nos contara su experiencia haciendo este tipo de fotos, y hace poco se puso en contacto con nosotros para anunciarnos la publicación de su libro Do Not Disturb.

Decidí llamarle por teléfono para saber cómo le han ido las cosas desde la última vez que hablamos.

VICE: Hola, Joseph. ¿Qué te ha llevado a transformar el proyecto que hiciste para nosotros en un libro?
Joseph Finegan: Creo que si no hubiera hecho el libro, todavía estaría a vueltas con el proyecto y no habría un resultado final. Pensé que si me planteaba lo del libro, tal vez podría aparcar el tema. Ahora, por fin, se ha materializado en algo físico y puedo darlo por concluido.

¿Significa eso que quieres dejar de hacer fotos de este tipo?
Quiero cambiar de dirección. Es curioso, porque el otro día hablaba con un amigo que me decía que quizá para mí este sea el final, pero para mucha gente que no ha visto nunca las fotos es el principio, así que quizá debería seguir un poco más. He pasado dos años intentando sacar partido de un colectivo, buscando mi hueco, y probablemente sea una lástima dejarlo todo de repente.

¿Cuál va a ser ahora tu sujeto de estudio?
Antes de empezar con esto, quería explorar campos que nadie hubiera explorado antes. Estuve un tiempo fotografiando a cam-girls y luego pensé en retratar a swingers o a personas que practican sexo en público. Por otro lado, no quería encasillarme en el sexo. No sé, a lo mejor ahora hago algo bonito, como fotos de flores o algo así, aunque a decir verdad, supongo que acabaré centrando mi trabajo en el sexo. Me parece interesante mostrar a la gente cosas que no ve a diario.

Mirando tus fotos me asaltó una duda: ¿el tema del revelado es complicado o violento?
Sí. Una vez fui a buscar las fotos y el tipo de la tienda me devolvió el carrete diciendo que no lo habían podido revelar. Menos mal que conozco a una señora mayor en Boots que me lo revela sin problemas. Obviamente, ella también ve las fotos, pero es muy divertida. Siempre me dice, "¡Ya tengo reveladas tus fotos raras!". Esa señora es genial.

¿Ha cambiado mucho tu método de trabajo desde que empezaste?
Antes ponía un anuncio en Craiglist preguntando si había alguien interesado en que les hiciera una foto y me presentaba en su casa sí, sí, muy peligroso. He estado dos años haciéndolo, pero al principio era muy ingenuo. Iba como loco buscando la foto más loca posible. Luego empecé a ir a un hotel en el que una amiga estuvo trabajando un tiempo. El lugar es superantiguo y en cuanto entras te da la sensación de que has hecho un viaje en el tiempo. Muchas prostitutas reciben a sus clientes ahí, y también ha habido un par de suicidios. Vamos, que no es un sitio muy agradable. Digamos que no me quedaría nunca a dormir después de una sesión de fotos.

¿Qué ambiente se respira en la habitación? ¿No le molesta a la gente tu presencia?
Las fotos del libro son el resultado de dos años de ensayo y error. Al final aprendes a actuar de determinada forma para conseguir la foto que quieres. Para mí lo principal es el contacto visual: el momento en que alguien te devuelve la mirada es muy destacable. Tienes que esperar pacientemente a que los sujetos se pierdan en su pequeño mundo y entonces puedes entrar tú. Normalmente me muevo pegado a las paredes de la habitación, buscando el mejor ángulo. Me costó mucho llegar al punto en el que estoy ahora.

¿A veces surgen problemas?
A veces me he quedado sin película o sin batería a media sesión. En esos casos no me queda otra que quedarme quieto y esperar a que acaben. Muchas veces me han dado plantón y me he quedado solo esperando en la habitación que había pagado. A veces solo se presentaba una persona. "¿Va a venir alguien más", me preguntan, o a veces se van corriendo. Con el tiempo hay unos cuantos que siempre van. Hay un chico muy majo que siempre me manda emails y cada vez que viene a las sesiones, me trae una caja de cervezas. Aparte de eso, la verdad es que no tengo muchas experiencias agradables que contar. No pretendo hacer amigos durante las sesiones.

¿Crees que este proyecto ha cambiado tu forma de ver el sexo?
Bueno, siempre guardo las distancias y no me involucro. A veces mis amigos me preguntan si he participado, pero no, es algo que está al margen de mi vida personal. En cualquier caso, supongo que algo me ha cambiado, todos estos años. Tal vez me he vuelto insensible porque he visto de todo. No creo que haya una razón personal por la que hago esto. Lo que me mueve es la voluntad de documentarlo, de mostrar al mundo lo que no suele verse.

¿Qué piensa la gente de tu entorno de tu trabajo?
Una vez se lo enseñé a mis padres y no lo entendieron. Supongo que piensan que esto es a lo que se dedican todos los jóvenes de ahora. Entiendo que pueda resultar un poco violento. Después de aquel titular de VICE "Fotografías de las orgías anónimas de Craiglist", parecía que lo único que hacía era viajar por ahí haciendo fotos así, por eso quería recalcar que soy un tipo normal que trabaja en una discoteca y que tiene amigos.

Esta vez haremos llegar tu mensaje, Joseph. ¡Gracias!

@josephfinegan__

Traducción por Mario Abad.