Un homenaje a las faltas de ortografía de Tinder

La artista Edurne Herrán los borda e indaga sobre lo mal que nos comunicamos en su proyecto "Love me Tinder, Love me True".

|
17 noviembre 2015, 10:34am

Todas las imágenes cortesía de Edurne Herrán.

Casi al final de la conversación con Edurne Herrán nos descubre una cosa que no sabíamos: "Puedes hablar de una filia que hay. Hay gente a la que le pone leer faltas. Anortografofilia. A mí también me excitan... ¡Me hierve la sangre cuando las veo! Me lo contaron cuando empecé el proyecto. Hay filias y fobias para todo...". Es interesante, pero lo vamos a dejar aparcado, vamos a hablar de lo que hace ella en 'Love me Tinder, Love me True'. El proyecto en el que borda faltas de ortografía y errores gramaticales que andan sueltos por Tinder y a los que luego le pasa su propio corrector ortográfico, en forma de subrayado rojo. A través de estas obras le interesa hablar de "lo mal que nos comunicamos".

"Creé una tipografía a base de píxeles fusionando algunas tipos que encontré. Hago referencia, de nuevo, al plano virtual y el físico. El bastidor que uso para bordar se convierte en el marco de la obra. Hasta ahora llevo unas 12 piezas con textos sencillos, pero estoy bordando otras más grandes. No me he puesto límite con esta serie. Un dato curioso es que a veces me pongo a coser y tengo que deshacer, porque inconscientemente escribo bien. Qué paradoja... lo hago mal, cuando lo hago bien".

Ahora están expuestos en la Theredoom, en la calle doctor Fourquet de Madrid. Vamos a charlar con Edurne.

Vice: Aunque te parezca que la primera pregunta no tiene que ver con arte, pero ¿sueles bordar, te gusta, quién te enseñó?

Edurne Herrán: Me gusta todo lo que tiene que ver con lo textil, desde que era muy pequeña. Tuve la suerte de tener una maestra en EGB, Transi, que nos enseñó a coser sin hacer distinción de género; de lo contrario, lo odiaría con todo mi ser. Después de estudiar Bellas Artes y tras hacer algo de Arte Textil en la Universidad de Berlín, estudié Estilismo de indumentaria.

¿Sueles trabajar con este tipo de materiales?

Sí, utilizo soportes textiles, aguja e hilos de diversos grosores. Lo de toda la vida. La primera vez que introduje estas técnicas artesanales en mi trabajo artístico fue cuando me dieron la beca de residencia en El Ranchito, en Matadero Madrid. Realicé el proyecto '8 bit cross stitch. The digital divide' en el que cosía códigos QR que ocultaban un mensaje y al ser leídos por el smartphone (quien lo tuviera en esa época) llegaban al espectador.

Y con las redes sociales o las Apps de conocer gente, ¿eres usuaria o qué es lo que te interesa de ellas?

Utilizo varias redes sociales, algunas por trabajo y de manera personal y otras para los proyectos en los que trabajo. Me interesa mucho cómo han cambiado nuestros comportamientos desde la llegada-democratización de Internet. Una constante en mi trabajo son los problemas de comunicación. La comunicación en sí, bien sea de manera verbal o textual, o no verbal (la semiótica de la indumentaria, etc). Creo que nos comunicamos fatal. Es un síntoma de los tiempos que corren. Todo lo hacemos con prisa, rápido y de mala manera. Entre lo que queremos decir, cómo y cuándo lo hacemos, lo que los demás entienden (y proyectan) y lo que nos replican, hay años luz.

Y Tinder refleja eso perfectamente, ¿no?

Tinder da para muchísimos estudios sociológicos. Podríamos decir que sí, es un reflejo de muchas cosas. Somos muchos los creadores que nos nutrimos de plataformas web y apps como punto de partida de nuestros trabajos. Es algo que Juan Martín Prada define muy bien en su libro y en la conferencia 'Poéticas de la conectividad'.

¿Cuándo decides empezar a recopilar estos mensajes de Tinder?

Estoy trabajando en varios proyectos con esta plataforma. Todavía no puedo hablar de ellos porque están en proceso. Amigas mías me habían comentado la cantidad de faltas de ortografía que se veían, porque saben que soy muy freak con eso. Como antecedente está Yahoo Answers, que no tiene desperdicio... El caso es que cuando abrí Tinder para hacer otro trabajo, ví una mina allí, y se me ocurrió hacer estos bordados. Hago pantallazos a los que me interesan y una vez bordados los elimino. No es un trabajo en contra de nadie en particular, sino una muestra de los síntomas de muchas carencias que tenemos en estos tiempos que corren.

Sí, la gente no tiene mucho cuidado, va a lo que va, ¿no?

Hay de todo, como en la vida misma. Eso no es tanto lo que me interesa, sino el poco cuidado que se pone, me da igual si es para una noche o lo que buscan es para toda la vida. ¿Te imaginas un CV lleno de faltas de ortografía enviado a una oferta de trabajo? Yo pienso que esto es algo comparable. Escribir bien implica leer, empatizar con el otro, y ese tipo de cosas. Dicen que no te debes fiar de una persona que solo ha leído un libro en su vida.

Estoy de acuerdo, hasta para ligar hay que poner cuidado a la hora de comunicarse, está claro...

Para todo. Y no lo hacemos, no ponemos cuidado en nada. Es a lo que voy, en estas obras hay más mensajes ocultos sobre los que reflexionar.

¿Cómo cuáles?

No me gusta dirigir en exceso al espectador, me gusta que a través de algo que tiene una lectura rápida y aparentemente sencilla, se invite a reflexionar. Cada cual que interprete esto a su manera, con sus experiencias personales. Los artistas trabajamos con la poética, aunque a veces haya mucha literalidad. La obra la tiene que completar el receptor, si quiere... Puede que no le interese.

Al final hablas de cómo comunicarse, ¿no?

Hablo de que nos comunicamos fatal. Con faltas de ortografía y sin ellas. La gran mayoría de problemas que nos surgen son por una mala comunicación o un mal entendimiento. Y esto lo aplico a todos lo ámbitos de nuestra vida. Comunicarse bien es muy muy difícil. Incluso hablando el mismo idioma.

Para terminar, me gustaría que me contaras algo del proyecto de los mails de tu ex...

Es un trabajo que hice después del de la brecha digital. El que mencionaba antes. Se titula 'Clean Slate' (borrón y cuenta nueva) y es una imagen muy gráfica de esto que te estoy hablando. Son todos los e-mails que nos enviábamos mientras salimos, impresos uno encima de otro. Se forman con marañas, nudos con todas esas letras superpuestas. Inferencias con las que el espectador intuye que ahí no hay algo bueno.

Más VICE
Canales de VICE