Por fin hay una red social sin personas
Botnet es una aplicación de redes sociales sin personas. Perfecto.
Por favor, dejen de amarse más en Instagram que en la vida real
Un mensaje de Chica Polvo para todos los que nos hacen creer en su amor bellamente contado en las redes sociales
Quiero borrar de mis redes todo lo anterior a este año para que la gente me conozca mejor
Llevo 10 años subiendo a mis redes sociales posts que todo el que me conozca ahora puede malinterpretar.
Las mujeres que se operan la cara siguen retocando sus fotos de Instagram con Facetune
¿Por qué las mujeres que ya tienen relleno facial siguen editando sus fotos con Facetune y aplicaciones similares?
Los realities ya no tienen sentido porque nuestras vidas se han convertido en uno de ellos
¿Qué sentido tiene Gran Hermano cuando existen los directos de La Reina del Brillo?
Intentamos hacer ‘influencer’ al perro de nuestra oficina
¿Cuántos seguidores puedes comprar sin gastar mucho dinero y usando los trucos más sucios?
Profesionales del sexo recaudan miles de dólares para combatir los incendios en Australia
Desnudo a desnudo, han reunido miles de dólares para acabar con los incendios que arrasan Australia.
Demasiado cuidado propio nos vuelve apáticos
El mundo está en llamas: ¿realmente quieres estar acostado en la cama con una mascarilla facial mientras ocurre?
Los ideales de belleza han cambiado mucho desde 2010
Empezamos la década con Cara Delevingne y las cejas como expresión de principios, y ahora el culmen de la belleza son Kylie Jenner y la “cara Instagram”.
Adiós a la década de los influencers y gracias por nada
Hace diez años, se lanzó una aplicación para compartir fotos llamada Instagram, y con ella nació una nueva raza de estrellas de internet.
Seguí los consejos de salud de mis seguidores de Instagram y acabé meándome en las manos
Pedí consejos de salud a mis seguidores de Instagram para comprobar que, efectivamente, se trata de una mala decisión.
Postear tus problemas emocionales en redes sociales es más necesario de lo que crees
Expresar nuestros problemas en redes sociales es como el llanto de un bebé: una llamada de atención.