Acúfenos compartidos
Marbeya Sound: a colonizar oídos
Dos pulgares bien parados y apuntando hacia arriba para Marbeya Sound: hicieron un discote, uno para el que ya se antoja la contraparte visual.
Juana Molina: la tecnomaga ha vuelto
Regresa la cantautora argentina a las andadas para taladrar pequeños orificios en nuestro inconsciente.
Xenia Rubinos: las cosas que tararea Marvin The Martian
Vivimos ya en el planeta imaginario de esta chica de Brooklyn, ese que consigue construir con texturas inesperadas, vocalizaciones extravagantes y pases mágicos.
Nego Moçambique: a seis laaargos años de La Rumba Computer
Hace ya seis años que Nego Moçambique publicó La Rumba Computer, esa joyita que resume todo lo que es bueno en la música.
Siete Catorce: el espíritu de la época en seis tracks
Que el post-adolescente de Mexicali ha sido de lo mejor y más emocionante que le ha pasado a la electrónica nacional.
Murat Ombombe: la botarga sinestésica que cuenta chistes en gif
...es inevitable pensar en él como el rarito que no sale a fiestas.
Cumbia Weapons: Oxígeno tras tanto Vetiver
Una vez llené el bong con la loción de mi abuelo. Entonces vi, cara a cara, al mismísimo Joaquín Rosendo.
Kali Mutsa: La gata negra de Pachacutí
Una de las grandes sorpresas de Chile en los últimos años emrbuja, droga, encabrona y nos hace maldecir embrujados. O algo así.
Rancho Shampoo: Masajes en las sienes con la flauta
Tu animal de poder no va a permitir que algo malo te pase... Si la flauta no lo ahuyenta.
De Juepuchas: Loops never forget
En el Mutek de este año, Latinoamérica estuvo representada por De Juepuchas, quienes se autodescriben como un colectivo de música electrónicacuyo principal recurso son las memorias y experiencias sonoras con las que se ve enfrentado el oído humano, indepe
Francisco y Madero: la falsa nostalgia
Qué ganas de ir al departamento abandonado de mi mamá para tomar toda su colección de discos --suponiendo que mi papá no la haya vendido ya para gastar todo en prostitutas o en pilas para su aparato de la sordera- y obsequiarla a Pesina.
Frikstailers: a risas luz de casa
Si todavía tienen control sobre sí mismos y sus movimientos cuando escuchan cualquier cosa que combine cumbia o dancehall con el voltaje intermitente de teclados, aléjense de los Frikstailers antes de que sea demasiado tarde.