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'Los habitantes del Bronx estrenaron camisetas, zapatos, tenis y pantalones': comerciante de Los Mártires

En la madrugada del domingo 29 de mayo, luego de ser desalojados, habitantes del Bronx asaltaron centros de comercio. Fui a San Andresito de San José para hablar con algunos vendedores.

por Santiago A. de Narváez
31 Mayo 2016, 10:15pm

Todas las fotos de Luis Alejandro Gómez Niño.


En la madrugada del domingo 29 de mayo, los habitantes de calle que la policía había desalojado del Bronx el día anterior se asentaron a unas cuadras al occidente, en la Plaza España. Ese día, a eso de las 7:00 de la mañana, al menos 200 de ellos se lanzaron contra los locales de comercio frente a la plaza.

El centro comercial Sabana Plaza, el más afectado de los disturbios, queda sobre la carrera 19 con calle 12. Un par de cuadras al norte de la Plaza España. A las siete de la mañana nadie había abierto su negocio todavía.

"Eso fue como a las siete. Duró dos o tres minutos y vea como nos dejaron el sitio", dice la dueña de un local del centro comercial Sabana Plaza. "A mi local no le paso nada, yo vendo pijamas. Pero al de mi esposo vea como le fue". El local que señala está vacío: como para estrenar. No quedó ni siquiera el maniquí.

Con palos y ladrillos, dicen los comerciantes, habitantes de calle atacaron los locales de comercio que quedan sobre la carrera 19, violaron las chapas, los candados y entraron. Se llevaron en su mayoría ropa y accesorios de vestir. "Póngale que después de que saquearan todo, ellos salían con cuatro buzos puestos", dice un comerciante paisa, dueño de varios locales en Sabana Plaza.

"Si los viera: estaban estrenando camisetas, zapatos, tenis, pantalones. El día después se me acercó uno de ellos a venderme tres pantalones en 50", dice una de las comerciantes con una mueca en la cara. "¡Yo que qué se los iba a comprar!".

En este momento la zona está acordonada. Las calles están llenas de policías. Llenas de ESMAD. La gente que quiere entrar, desde la calle 13, debe identificarse. Las patrullas circulan cada tanto. "La verdad es que ojalá esto estuviera así todo el tiempo. Así de seguro. Antes eso era un problema, esa gente se bajaba de allá [del Bronx] a venir a armar problema", dice Virginia, una comerciante que, aunque celebra que su local no se haya visto afectado, se queja de la caída del comercio durante estos últimos días.

Los agentes del ESMAD, que ahora escoltan el 'Sabana Plaza', aseguran que no saben hasta cuándo van a estar desplegando el operativo. "Eso parece que se los van a llevar a que se rehabiliten", dice uno de ellos, refiriéndose a los antiguos habitantes del Bronx.

Algunos comerciantes aseguran que desde el mismo sábado, cuando la policía empezó a desalojar indigentes del Bronx, ya se sentía un ambiente tenso. Muchos de los desalojados empezaron a ocupar la Plaza España, al Occidente del Bronx. "Ahí fue que muchos decidimos guardar nuestra mercancía, porque tuvimos miedo de perderla", dice un vendedor de ropa interior para mujer.

"Es que desde el sábado: el sábado entraron con cuchillos, se robaron una bicicleta, pero como todos estaban viendo el partido pues a nadie le importó", explica una señora a la que le robaron su mercancía.

Luego de los desmanes del domingo, cerca de 11 locales del centro comercial quedaron afectados. "Ahí sí se supone que responde el centro comercial. Pero también, y ya esto es más opinión mía, también es un poco de responsabilidad de la policía de no proteger el lugar. Si ellos sabían que esto se podía venir", dice otro comerciante.

"Uno no entiende: ellos se desquitaron fue con el comercio", dice entre lágrimas Nora, dueña de uno de los establecimiento más afectados.

Esta zona, que suele tener un flujo constante de gente que comercia, se encuentra en letargo y tensión. A los indigentes, entre tanto, los han ido moviendo más al occidente, hacia la llamada olla de los '5 huecos'.

Mientras pasa una moto de policía, unas vecinas del local hablan entre ellas:

–– Ola ¿y para dónde se habrán ido? ––dice la dueña de un local de zapatos.

–– ¿Por qué no les buscaron otro sitio antes de sacarlos de allá? ––responde la vecina con otra pregunta.