Activo Psicoactivo

¿El basuco tiene hueso de humano?

Presentamos en exclusiva el primer estudio realizado sobre la composición química del basuco. El informe, elaborado por ATS, revela que en ocasiones hay más cocaína en una papeleta de 'susto' que en una felpa de cocaína.

por Julián Andrés Molina Menjura*
06 Febrero 2015, 3:54pm

Fotos de Lorenzo Ruiz.

¿El basuco tiene hueso de humano?

Esta es una de las grandes leyendas callejeras de 'el Cartucho', en donde se decía que las personas desaparecidas eran trituradas y mezcladas con la base de coca. Que las brujas mezclaban el basuco, usaban sus magias negras y el hueso para así enganchar con la "droga del demonio" a los pobres consumidores que no se han podido desprender de esta "droga maldita".

Pues, al menos hasta el día de hoy, esta versión es falsa. En los análisis realizados químicamente que les mostraremos a continuaciónno se encontraron rastros de carbonato cálcico o fosfato cálcico, compuestos que contienen los huesos y podrían haber sido identificados en el análisis.

La disculpa del hueso humano y el gancho de la bruja ha quedado descartada.

Con la intención de generar propuestas innovadoras en estrategias de reducción de riesgo y daño en el consumo, el servicio de análisis de sustancias (SAS) del proyecto Échele Cabeza cuando se dé en la cabeza de la Corporación ATS, en convenio con el programa Energy Control de España, y con el apoyo técnico y financiero de la Secretaría de Salud de Bogotá, se dio a la tarea de analizar químicamente el basuco de los principales expendios de Bogotá y compararlos con lo que se vende como cocaína en esos mismos lugares.

Este estudio de carácter público, realizado por primera vez en el país, se llevó a cabo con un equipo llamado CG-EM (cromatografía de gases acoplada a espectometría de masas) con muestras recogidas en distintos sectores de la ciudad de Bogotá y a muestras de cocaína recolectadas durante la tercera jornada de análisis en la primera semana del mes de julio de 2014. De manera muy técnica devela lo que contienen estas sustancias, adulterantes, residuos, etc. Cuál es la diferencia entre basuco y cocaína, cuales son los riesgos y efectos de las vías de administración y qué es el "patraseado".

Se trata entonces de 16 muestras de basuco y 12 muestras de cocaína.

La presencia de cocaína base en las muestras de basuco se encuentra entre el 1 y el 58% con un promedio del 38.8%. Los adulterantes identificados fueron fenacetina, cafeína, levamisol y una sustancia que no pudo ser identificada.

Para cocaína esnifable, se analizaron 12 muestras. La cocaína presente se encontraba en un rango del 0 al 57% con un promedio del 19.6% . Los adulterantes encontrados fueron fenacetina, lidocaína, levamisol, acetaminofén y cafeína.


Cocaína esnifable VS. Basuco

Foto de Lorenzo Ruiz.

Podemos decir que la cantidad de cocaína base encontrada en las muestras de basuco y la cocaína clorhidrato encontrada en las muestras de cocaína esnifable tienen unos rangos similares, pero en promedio, las muestras de basuco tendrían un mayor contenido de cocaína. Sin embargo, al hablar de adulterantes, sorprendentemente encontramos que se encuentran más adulteradas las muestras de cocaína esnifable que las de basuco.

Aunque el consumo de cocaína base fumada (basuco), en comparación con el consumo de cocaína inhalable, tiene un estigma mucho mayor y una noción de "calidad" mucho menor, al menos en este caso no se pudo confirmar. Sin embargo, los riesgos asociados al consumo de basuco varían de acuerdo a la vía de administración, independientemente de la "calidad" de la sustancia.

La cocaína base fumada (basuco), tiene un punto de fusión menor al de la cocaína esnifable, y cuando se expone al calor cambia rápidamente de sólido a líquido y luego a vapor, es decir que la sustancia se volatiliza. Como la sustancia viaja a través del fuego, una parte logra condensarse, formando el humo que en realidad es un aerosol compuesto de pequeñas gotas y subproductos de degradación por el fuego. Este proceso se conoce como pirólisis [2].

Las muestras de basuco tendrían un mayor contenido de cocaína. Sin embargo, al hablar de adulterantes, sorprendentemente encontramos que se encuentran más adulteradas las muestras de cocaína esnifable que las de basuco.

Es importante resaltar que el fumado de cocaína base da origen a un producto de la pirólisis denominado metilecgonidina o anhidroecgonina metil éster o AEME[3].Este producto no aparece en ninguna de las otras vías de administración de cocaína. De acuerdo a estudios, entre el 50% y el 80% de la cocaína fumada se convierte por pirólisis en AEME[4],[5.]Así mismo, estudios más recientes proponen que dicha sustancia puede ser la que ejerza una mayor neurotoxicidad y deterioro en los fumadores de basuco[6].No sería descabellado pensar entonces que podría generarse una reducción de los daños en los usuarios de basuco al facilitarles parafernalia que favoreciera la volatilización de la cocaína base y evitara su degradación por pirólisis.

También es importante señalar que algunos de los componentes del proceso de producción de la pasta de coca como el keroseno, la gasolina (con plomo), el ácido sulfúrico y el permanganato de potasio pueden estar presentes y ejercer efectos tóxicos adicionales[7].

Este tipo de compuestos tóxicos adicionales, que provienen del proceso de obtención de la pasta base, pueden variar según la forma de obtención, que en el caso del basuco no se tiene del todo clara. La pasta base (que contiene la cocaína base que ejerce el efecto psicoactivo) puede obtenerse de varias formas [8]:

a. Puede tratarse de Pasta Básica de Cocaína (PBC) que es una sal amónica de la cocaína obtenida mediante la precipitación del alcaloide de una solución ácida en una primera etapa de maceración de las hojas de coca.

b. Puede tratarse de Base de Cocaína: se obtiene de la oxidación de la PBC con permanganato de potasio en una segunda etapa.

c. Puede tratarse de una extracción mediante la utilización de harina de trigo o maíz en la primera etapa de la extracción ácida del alcaloide.

d. Puede tratarse de los remanentes del proceso de obtención de la cocaína esnifable (la sal clorhidrato de cocaína) a partir de la PBC o de la PBC oxidada con permanganato de la segunda etapa[9].

e. Puede tratarse del proceso de reversión, calentando Cocaína Clorhidrato con bicarbonato de sodio (acetona u otra base) para luego fumarlo[10].

Gifs de Paula Osorio.

Es más probable que en Colombia se comercialice como basuco lo descrito en los literales a. al d. y es muy probable que, aparte de los adulterantes adicionados por los microtraficantes, el basuco también contenga remanentes de su proceso de obtención. El proceso descrito en el literal e. se conoce comúnmente como "patraseado" y no suele ser el proceso a través del cual se obtiene la cocaína base en las calles, sino que lo relaizan algunos usuarios que prefieren obtener la cocaína base fumable de esta forma. Aunque "patrasear" la cocaína esnifable podría parecer una forma más "limpia" de obtener cocaína base para fumar, es importante resaltar que los adulterantes insolubles (en agua) y presentes en la cocaína esnifable tomada como materia prima para este procedimiento podrían permanecer junto a la cocaína base así obtenida. Por ejemplo, existen estudios que muestran que tanto la cafeína como la fenacetina (adulterantes presentes tanto en la cocaína esnifable como en el basuco, como aquí verificamos) alcanzan a ser volatilizados con una recuperación cercana al 100%, por lo cual, cuando el consumidor fuma basuco o la cocaína base obtenida tras el patraseado, contaminada con este tipo de adulterantes, estos también pueden alcanzar el sistema circulatorio a través de los pulmones[11].

La cocaína esnifable, por su parte, es una forma soluble que permite su absorción a través de las membranas mucosas. Tiene un punto de fusión mucho más alto que la cocaína base y por lo tanto no puede ser fumada sin degradarse. También puede ser consumida de forma oral o de forma inyectable.

La vía de administración influye de forma considerable en el tiempo en que la sustancia ejerce su mayor efecto y así mismo su toxicidad. Aspirada (una línea de unos 10 a 35 mg de cocaína) alcanza la concentración máxima en unos 15 minutos. Por vía intravenosa entre 4 a 6 minutos y por vía oral en una hora o más[12].Fumada, el tiempo se reduce al mínimo, entre 15 segundos y dos minutos. La administración nasal, en comparación con la fumada, implica una vasoconstricción en la mucosa nasal, lo que disminuye la biodisponibilidad (cantidad de sustancia absorbida. Intranasal 80% y fumada 90%)[13].

Hay que tener muy en cuenta que la dosis tóxica de cocaína es altamente variable. Depende de la tolerancia individual, de la vía de administración, la presencia de otras sustancias y otros factores. La misma dosis intranasal que suele causar la euforia, por vía intravenosa o fumada, puede dar concentraciones altamente tóxicas en el cerebro y el corazón, generando convulsiones o arritmias cardiacas: la toma aguda (de una sola vez) de 1 gramo o más de cocaína puede ser fatal[14].

Teniendo en cuenta que la cocaína (especialmente la forma esnifada) suele combinarse de manera frecuente con la ingesta de bebidas alcohólicas, es preciso indicar que para todas las formas de administración, dicho consumo concomitante de cocaína y alcohol da lugar a un metabolito, el cocaetileno, que tiene una vida media más larga (dura más en el cuerpo) y una mayor toxicidad[15].

Finalmente, y en comparación con datos acerca de adulterantes en Colombia del año 2010[16],los rangos y porcentajes de cocaína presente en las muestras coinciden con lo hallado por nosotros.Así mismo, los adulterantes encontrados para esa fecha coinciden para los encontrados en nuestras muestras de basuco, es decir, cafeína y fenacetina. Para clorhidrato de cocaína (esnifable), los adulterantes coinciden con lo encontrado en 2009[17],es decir, cafeína, fenacetina y levamisol. Es importante resaltar que para ese estudio, las muestras correspondían a decomisos de bloques de 1.0 kg de peso aproximado, presentación que es empleada para abastecer el mercado internacional, mientras que nuestras muestras corresponden a las entregadas por distintos usuarios de la sustancia. Lo anterior puede indicar que algunos adulterantes, como el levamisol, la cafeína y la fenacetina, son adicionados al comienzo de la cadena, tras la producción, mientras que otros como la lidocaína se adicionan en otras etapas de la cadena de comercialización. Lo anterior puede verificarse a través de otros estudios realizados en países distintos a Colombia (Brasil[18],[19],[20],Francia y España [21]).

Los usuarios mostraron tener poca claridad acerca de los adulterantes encontrados en sus propias muestras, y solo un 12% reportó conocer al menos uno de los adulterantes presentes.

Finalmente, un estudio muy interesante, en Francia, en donde se entrevistó a cada usuario participante acerca de la percepción de "calidad" y del contenido objetivo de la composición de la muestra que posteriormente se analizó, arrojó que el promedio de contenido de cocaína fue 22% y que un 75% contenía al menos un adulterante. Los usuarios mostraron tener poca claridad acerca de los adulterantes encontrados en sus propias muestras, y solo un 12% de dichos usuarios reportó conocer al menos uno de los adulterantes presentes en ellas. Los determinantes de la percepción de "calidad" para la cocaína fueron muy subjetivos y se trataban de (a) el lugar de compra, (b) información sobre el lugar de origen, (c) el precio por gramo y (d) la vía de administración para el que producto estaba dirigido.

Todo lo anterior nos indica que debemos comenzar a ajustar nuestras pruebas y test de campo para cocaína a estos adulterantes, dada su frecuencia, y a enfocar la información de reducción de riesgo y daño de dichas sustancias en combinación con los riesgos asociados a la cocaína y sus prácticas de consumo.

Así mismo es evidente que, a pesar del estigma que se tiene para con el consumo de basuco, a través del conocimiento acerca de la realidad de dicha sustancia se podrían generar alternativas eficientes para el tratamiento de sus abusadores en vez de mantener los riesgos mitológicos asociados a dicha práctica, como por ejemplo, que al basuco se le adiciona hueso de humano molido para rezarlo.

En otras palabras, y a manera de conclusión, cualquier usuario de cualquier SPA debe tener en cuenta que se expone a riesgos inherentes.

·A las características farmacológicas y farmacodinámicas de la sustancia activa (SPA) y de los adulterantes que también las tengan.

  • A la vía de administración.
  • A la composición de la sustancia que consume (dosis de SPA y dosis de adulterantes que se está ingiriendo).
  • A la parafernalia o implementos de consumo.
  • A la frecuencia e intensidad de consumo.
  • A la interacción con otras SPA (y sus respectivos adulterantes) así como con medicamentos formulados.

Todo lo anterior, ligado de manera indiscutible a las características fisiológicas y psicológicas individuales de cada consumidor. Los riesgos asociados a cualquier consumo siempre serán idiosincráticos, y la información general acerca de los riesgos asociados debe siempre contrastarse con el conocimiento del propio cuerpo y de los propios estados cognitivos y emocionales.


[1] Parece un residuo del proceso de extracción.
[2] Wood R., Shojaie J., Fang C. y Graefe J. "Methylecgonidine coats the crack particle". Pharmacology Biochemistry and Behavior, Vol 53 No 1. 1996. Pag 57-66.
[3] Karch S. "Pharmacokinetics and Pharmacodynamics of Abused Drugs". CRC Press. 2008. ISBN: 978-1-4200-5458-3. Pag 41.
[4] Martin, B. R., Lue, L. P., and Boni, J. P. (1989). Pyrolysis and volatilization of cocaine. J. Anal. Toxicol. 13, 158–162.
[5] Nakahara, Y., and Ishigami, A. (1991). Inhalation efficiency of free-base cocaine by pyrolysis of 'crack' and cocaine hydrochloride. J. Anal. Toxicol. 15, 105–109.
[6] Tamborelli Garcia, Et. Al. (2012). Toxicological Sciences 128(1), 223–234 (2012).
[7] Arif A. "Consecuencias adversas para la salud del uso indebido de cocaína"Organización Mundial de la Salud. 1988. España. ISBN 92-4-356107-3. [8] ONUODC y CICAD. "Elementos orientadores para las políticas públicas sobre drogas en la subregión" Primer estudio comparativo sobre consumo de drogas y factores asociados en la población de 15 a 64 años. 2008.
[9] Rangugni V., Rossi D. y Corda A. "Informe pasta base de cocaína" Intercambios Asociacion civil para el estudio y atención de los problemas relacionados con las drogas. Argentina 2005 – 2006. Disponible en: http://www.unodc.org/pdf/brazil/INFORME%20PASTA%20... , consultado en octubre de 2008.
[10] Cárdenas M.L. "Alteraciones cromosómicas en farmacodependientes al Basuco" Tesis para el título de Mágister en Toxicología. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias, Departamento de Farmacia. 1993. pag 11.
[11] Gostik T., Klemenc S. y Stefane B. "A study of the termal decomposition of adulterated cocaine samples under optimized aerobic pyrolytic conditions". Forensic Science International 187 (2009) 19-28.
[12] Ortega A. "Estaba intoxicado por cocaína este individuo?" Cuadernos de Medicina Forense N. 33. Julio de 2003.
[13] Goldfrank L, and cols. "Goldfrank Toxicologic emergencies" McGraw Hill. 2006.
[14] Tellez J. "Cocaina" En "Guias para el manejo de urgencias toxicológicas". Ministerio de la Protección Social – Departamento de Toxicología Universidad Nacional de Colombia. 2008. Pag 177.
[15] Tellez J. "Cocaina" En "Guias para el manejo de urgencias toxicológicas". Ministerio de la Protección Social – Departamento de Toxicología Universidad Nacional de Colombia. 2008. Pag 177.
[16]. Juan Sebastian Sabogal Carmona. Determinacion De La Composicion Quimica De Drogas De Abuso Incautadas En Colombia Durante El Primer Semestre De 2010: Fase I Cocaina En Muestras De Basuco Procedentes Del Laboratorio De Estupefacientes Del Instituto Nacional De Medicina Legal Y Ciencias Forenses.
[17] Garzón W., Parada F. y Florian N. "Análisis forense de muestras de cocaína producidas en Colombia: I. Perfil cromatográfico de muestras de clorhidrato de cocaína". Vitae Revista de la Facultad de Química Farmacéutica. ISSN 0121-4004. Vol 16 N 2. 2009 Pag 228-236.
[18] Lapachinske et. al. Analysis of cocaine and its adulterants in drugs for international trafficking seized by the Brazilian Federal Police. Forensic Science International 247 (2015) 48–53.
[19] G. Floriani et al. Development and validation of an HPLC-DAD method for simultaneous determination of cocaine, benzoic acid, benzoylecgonine and the main adulterants found in products based on cocaine / Forensic Science International 235 (2014) 32–39.
[20] E.J. Magalhães et al. Evaluation of the composition of street cocaine seized in two regions of Brazil / Science and Justice 53 (2013) 425–432.
[21] http://energycontrol.org/files/analisis/Informe_An...

Este domingo 8 de febrero en la página de la Corporación Acción Técnica Social–ATS será publicado el informe completo.

Julián Andrés Molina Menjura es químico Farmacéutico de la Universidad Nacional y coordinador del Servicio de Análisis de Sustancias (S.A.S.) de la Corporación Acción Técnica Social–ATS.