Acusaciones entre Storyland y Tuboleta: ¿Quién dice la verdad?
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Acusaciones entre Storyland y Tuboleta: ¿Quién dice la verdad?

La promotora hizo graves denuncias en contra de Tuboleta. THUMP Colombia presenta una carta hasta ahora desconocida en donde la empresa se defiende.
14 Febrero 2017, 2:30am

El pasado domingo, la revista Semana publicó en su edición impresa un artículo titulado "¡Qué boleteada!", con el que dio inicio a una controversia entorno a la empresa de boletería Tuboleta que sacudirá al mundo de la música y el espectáculo en Colombia en lo que queda de esta semana.

La "boleteada" que denuncia Semana tiene como protagonistas a Tuboleta y a la promotora All for One, ambos involucrados en el festival electrónico Storyland, que tuvo lugar del 1 al 8 de enero de 2016 en Cartagena. La promotora acusa a la tiquetera de haber "gemeleado" boletas (es decir, de haber falsificado o duplicado los tiquetes que ellos mismos realizaron), así como de haberse quedado con parte del aforo vendido para ese festival.

"Era la cuarta edición del evento, para el que los organizadores esperaban 10.000 asistentes a lo largo de tres días", cuenta la revista. "La firma All For One, especializada en espectáculos musicales, creadora y dueña del megaevento, contrató a la empresa Tuboleta para hacerse cargo de todo lo relacionado con la impresión y venta de los tiquetes, así como de la logística para el ingreso de los asistentes".

Según el semanario, esa noche los asistentes debían presentar a la entrada su boleta, y esta debía ser verificada por dispositivos de Tuboleta. Luego pasaban por un segundo filtro, en el que las personas de logística retiraban la colilla de la boleta y les daban la manilla de ingreso a los asistentes, con el objetivo de que ambas empresas pudieran contrastar cuentas después del evento.

"El lío surgió tras la clausura del festival cuando las partes se sentaron a revisar cifras y Tuboleta dijo que al evento solo habían acudido 10.400 personas en total, durante los tres días, mientras que los empresarios estimaban que, dado que estuvo a reventar, habrían acudido entre 18.000 y 20.000 personas", escribe Semana. La compañía All for One no entendía por qué cientos de coletillas de boletas que ellos tenían no aparecían en el reporte oficial de Tuboleta.

Este supuesto desajuste en las cuentas del evento desembocó luego en una denuncia de All for One, que tras el festival descubrió más irregularidades, como, por ejemplo, varias personas que al parecer habían comprado entradas en puntos oficiales de Tuboleta, pero no pudieron entrar al evento porque resultaron falsas. La denuncia que impuso la promotora de eventos exige una remuneración de 2.160 millones de pesos.

Tuboleta reaccionó rápidamente a la denuncia. Según Semana, la empresa rechaza la acusación inicial y señala a los empresarios de Storyland de haberse querido quedar con los anticipos desembolsados en el negocio, cercanos a los 1.600 millones de pesos. Hernando Sánchez, gerente de Tuboleta, agrega que "no podemos responder por el número efectivo de asistentes al festival puesto que el control de acceso lo realizaron los señores de Storyland directamente".

Descargue aquí la carta radicada por Tuboleta a la revista Semana.

Este no es el primer golpe que recibe Tuboleta. Ya en 2016 tuvo que lidiar durante meses con una red que se dedicaba al comercio de boletería falsa de Tuboleta, la cual les hizo perder cerca de 1.000 millones de pesos. Los empresarios de All for One hoy cuestionan a Tuboleta por supuestamente no haberles informado sobre esa red antes de la realización del evento. "Por cada boleta falsa Tuboleta pierde 10 por ciento, mientras que nosotros perdemos el 90 por ciento. Somos nosotros las víctimas", alegó en su momento Jorge Sánchez, uno de los empresarios de la promotora. "Son ellos los que tienen los elementos electrónicos que verifican la autenticidad de los tiquetes que ellos mismos expiden. Basta con revisar otros 'shows' para encontrar que ha pasado lo mismo".

Sin embargo, THUMP Colombia tuvo acceso a una carta que Tuboleta radicó en Semana, en la que sostiene que la historia del pasado domingo en la revista es "evidentemente un ataque contra Tuboleta. Está plagada de imprecisiones y afirmaciones de mala fe". Además, según la misiva, el título que los redactores le dieron en la versión digital estaría "lesionando el valor de marca de una firma seria y reputada, que está presentando argumentos y acciones judiciales para desvirtuar esta acusación".

La primera imprecisión del artículo, según Tuboleta, es que este sería el primer evento realizado bajo el nombre de Storyland, debido a que el evento precursor, llamado Summerland y realizado por dos de los socios actuales, "solo tuvo tres ediciones y no volvió a realizarse por cuenta de una presunta usurpación de marca contra sus antiguos socios". Asimismo la empresa alega que All for One solo los contrató para "la comercialización, venta e impresión de entradas para 2016, de ninguna manera se encarga de manejo logístico del evento".

Pero en la carta aparece una acusación de Tuboleta que sería determinante. Según esta empresa, All for One no solo los contrató a ellos para encargarse de la boletería, sino a más empresas, algo que "violaba el contrato suscrito". Así, la compañía aclara que, aunque garantizó el servicio de verificación para sus boletas, no se hizo responsable del proceso de verificación del resto de entradas, es decir, de aquellas que "tenían otro origen".

Tuboleta también afirma que All For One vendió boletas a través de plataformas digitales como "Event Brite, Groupon y promotores independientes", cuyos recaudos iban directamente a la promotora. Según ellos, esta "se evitó el pago de los 1.000 millones de pesos que Tuboleta les prestó para la realización del festival, con lo que se configuró una estafa, denuncia que está en curso en la fiscalía".

La compañía, según la carta, ya hizo ante la DIAN la declaración y el pago de impuestos por las ventas reportadas a All for One y niega rotundamente haber realizado compras de boletería falsa. Así mismo, afirma que les resulta "curioso" que la promotora solo hubiera registrado las irregularidades 20 días después del evento, cuando tienen la tecnología para identificarlas en tiempo real: "Es obligación del promotor informar cualquier eventualidad el día del evento, pues se hace conteo diario de colillas físicas, y no resulta creíble semejante margen de tiempo para el reporte de anomalías".

La carta enviada a Semana concluye insistiendo en que tanto la Fiscalía como un auditor contratado por la misma promotora de All for One corroboraron "que la actuación de tu boleta fue impecable, confirmando que hubo ventas adicionales y accesos por puntos distintos, en los que Tuboleta no tuvo nada que ver con la verificación".

La carta termina así: "A hoy, All for One le debe a Tuboleta 1.060 millones de pesos, hay un proceso civil por este dinero y otro penal en contra de ellos por la falsificación del endoso de patrocinios y cheques con órdenes de no pago, lo que se configura como una estafa en contra de Tuboleta".

Hasta ahora, Tuboleta no ha hecho declaraciones públicas sobre la pelea. Por su parte, la promotora All for One publicó hace un par de horas a través de su página en Facebook del Storyland: "Hoy te pedimos que nos ayudes a defender Tu Festival compartiendo este post, si tienes algún caso y quieres contarlo podrás hacerlo en público o por inbox". Tampoco Semana se ha pronunciado sobre la carta, radicada el 13 de febrero de 2017.

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Espere ampliación de esta noticia en los próximos días a través de THUMP Colombia.