Diez preguntas que siempre quisiste hacerle a un cirujano plástico

Desde implantes gigantes de tetas, hasta juzgar extraños en la calle, un doctor nos revela la nueva faceta de la belleza.

|
feb. 3 2017, 10:29pm

Imagen Vía: http://maxpixel.freegreatpicture.com/Surgeons-Surgery-Doctors-Medical-Operation-Health-688378

Según Kylie Jenner, 2016 fue el año de darse cuenta de cosas. No podría estar más de acuerdo con eso. 2016 fue el año en el que muchos de nosotros empezamos a compararnos con las modelos de Instagram y las estrellas de las redes sociales. Nos dimos cuenta que no podemos tener una camioneta Range Rover, usar un brazalete Cartier que cuesta lo mismo que una matrícula universitaria ni derrochar plata en inyecciones para labios y cirugías estéticas invasivas. Al verme dentro de un tornado caótico de regímenes de belleza extraños y lujosos, puedo decir con toda tranquilidad que el año pasado hubo momentos donde no me sentía a la altura de esos gurús infames y bonitos de las redes sociales. Y como miles de mujeres jóvenes, pensé en hacerme un pequeño cambio estético. Al final me acobardé por todas las historias terribles de cirugías fallidas

De acuerdo a la Revista SELF, desde el año 2000, los procedimientos de aumentos labiales incrementaron un 43%. Solo en 2015, se realizaba una cirugía de labios cada 20 minutos.

Para investigar el incremento de popularidad de las cirugías plásticas, me senté con el doctor Six: el Doctor Martin Jugenburg del Instituto de Cirugía Estética de Toronto. Ha estado en shows de chismes, y es considerado uno de los cirujanos plásticos más prestigiosos de Toronto, así que supuse que este tipo debía saberlo todo. 

VICE: ¿Alguna vez viste a alguien tan feo que pensaste que nunca podrías arreglarlo?
Dr. Jugenburg: No, honestamente esa es una idea creada por los realities de televisión, y tienen la intención de generar impacto pero no son reales. 

¿Le das un puntaje a la gente mientras caminas por la calle?
No, no hago eso. Por mi trabajo, sí, inconscientemente pienso en lo que la gente se podría operar, pero no es algo que esté todo el tiempo en mi cabeza.

¿Cuáles son las tetas más grandes que le has puesto a una persona?
Unas gigantes. De verdad… ¡gigantes! Unas 800cc, y les tuve que inyectar aún más suero. (Las 800cc son los implantes más grandes que existen, así que son realmente inmensos).

¿Son muchas las mujeres que llegan a tu consultorio tratando de parecerse a las modelos o celebridades de las redes sociales?
Déjame empezar con las Kardashians. Pienso que son una familia increíble, y siempre me asombro genuinamente por cómo transforman sus cuerpos de manera natural. Así que hablamos mucho de ellas. En mi Snapchat hablo de los estándares de belleza poco realistas que crean personas como las Kardashians. Pero no son solo ellas, uno ve a todas las modelos de Instagram que suben fotos de las que no estoy seguro si son reales, no sabes si es por la iluminación, si es por la pose o si es photoshop. 

Creo que las redes sociales pueden tener un efecto negativo, y tengo que lidiar con eso todos los días. Yo intento educar a la gente para que entiendan que eso no es normal y por eso mismo lo pongo en mi Snapchat. Les muestro lo que es real, lo que es normal y lo que no es normal. Creo que le permite ver a los pacientes cómo es en realidad la cirugía. Si todavía no han visto mi trabajo, les digo que me busquen en las redes para que vean el trabajo que yo hago. Así que amo a las Kardashians. Kim Kardashian, te estoy mandando un mensaje: ¡Gracias por todas las operaciones de cola que me has mandado! ¡Muchas, muchas, muchas gracias! Pero, por otro lado, paso mucho tiempo explicándole a la gente lo que puedo y lo que no puedo hacer; cómo se va a ver un levantamiento de cola al estilo brasileño (porque no se va a ver igual que el de Kim Kardashian). Pero igual, Kim, muchas gracias. Eres mi mejor amiga. ¡Ella me trae un montón de pacientes!

Usas mucho Snapchat. ¿Crees que usar las redes sociales para grabar las cirugías le ayuda a los pacientes a ver cómo son realmente?
Creo que le permite ver a los pacientes cómo es el procedimiento. Si no han visto mi trabajo, les digo que me busquen en las redes sociales para que entiendan lo que soy capaz de hacer. 

¿Te estás rindiendo o estás cediendo si te haces una cirugía plástica para impresionar a los demás? 
No estás cediendo. Eso es ridículo. La cirugía plástica es una cirugía correctiva. Hay niños con otoplastia y, en mi opinión, ¿por qué un niño habría de pasar los años de colegio siendo matoneado por sus orejas y tener que aceptar su cuerpo cuando puede hacerse una otoplastia y salir de acá sin tener que soportar el maltrato? Me gustaría que las personas que dicen que operarse es ceder, se sometieran a tres años de matoneo, aprendieran a aceptar su cuerpo y fueran a un psicólogo una hora a la semana. Para qué aguantarse si te puedes hacer una cirugía y salir de eso. 

Según la cirugía plástica, ¿cómo debe ser la belleza?
El imaginario de belleza se lo inventaron los griegos con las estatuas como la de Venus. Hoy en día, la belleza está distorsionada. Hay algo que se llama 'proporción áurea' y es la ecuación matemática de la belleza que explica cómo la supuesta belleza debe estar dentro de ciertos patrones. Pero en realidad, las cosas no son así. Lo que ves en Instagram, las Kardashians o Nicki Minaj no entran dentro de la proporción áurea. Lo que me da miedo es pensar cómo la gente las considera a ellas bonitas. No, esto es desproporcionado. Cuando hay una desproporción, se vuelve grotesco. Pero lo grotesco ahora es normal. La belleza es lo que ves a tu alrededor. Porque todas estas celebridades se la pasan luciéndose y la gente cree que es normal. Tuve una paciente que llegó y me dijo, "Quiero hacerme un aumento natural de tetas", y después saca una foto de Victoria Beckham. ¿Has visto las tetas de Victoria Beckham? No son naturales. He aprendido que cuando la gente me dice que quiere un aumento natural, les debo preguntar qué significa "natural" para ellos. 

¿Y si uno opta por cirugías más baratas en lugares como Ciudad de México?
Si buscas cirugías plásticas baratas, vas a recibir una cirugía plástica barata. Es así de simple. El problema con el turismo médico no son los doctores que están allá afuera; hay doctores en todo el mundo. No puedo decir que los únicos cirujanos plásticos buenos están en Canadá. Eso es ridículo. Hay grandes doctores en Brasil, China, Alemania y muchas otras partes. El problema es cuando vas a los desconocidos; no sabes cómo se dan las cosas allá, así que cuando vas a un lugar como el Caribe, asumes que algunas cosas son iguales que en Canadá y en realidad no lo son.

Los estándares de cuidado que tenemos acá no son los mismos que en todo el mundo. Vas allá y ves a un doctor y una oficina médica y crees que todo está bien, pero puede que no esté tan bien. Digamos que encuentras a alguien en el Caribe y algo sale mal, te vas volado al hospital local. ¿De verdad quieres estar en un hospital local en vez de estar en uno de acá? Si quieres un retoque cuando llegues a Canadá, vas a estar en problemas porque ningún doctor va a estar pendiente. Te van a mandar donde el cirujano que te operó en primer lugar. Así que toda la plata que intentaste ahorrar, te la vas a gastar yendo y viniendo para arreglar los errores. 

Una vez atendí a una paciente que se hizo un aumento de senos en Ucrania, y el doctor le inyectó una sustancia extraña en sus tetas, las cuales tuve que terminar amputando. Esto sería ilegal en Canadá. Este era un doctor certificado en algún otro país donde este procedimiento era normal y aceptado. También está el aspecto médico-legal del cual es incómodo hablar. Aquí tienes un Gran Hermano que te vigila todo el tiempo entonces tienes que estar seguro de que todo esté bien. Cuando no tienes eso en otro país, deja de importar. Si algo sale mal, los doctores no se preocupan por corregirlo. No les importan las demandas por malas prácticas médicas. 

Como doctor, estás obligado a decirle a tu paciente cuáles son sus defectos, y les prometes que con la operación van a ser personas más bonitas. Así que tú piensas que...
Te voy a parar ahí. No. Cuando la gente acude a mí, viene con problemas. No les digo qué está mal en ellos, y si me preguntan, "¿qué más puedo hacer?" Les digo: "yo puedo hacer un millón de cosas, pero, ¿qué es lo que les molesta?". Puedo decirte que te hagas un millón de cosas, pero no te voy a hacer nada de eso. No estoy en esto para convertirte en alguien que yo considere bonito. Estoy acá para corregir lo que te incomoda. Así que no, de pronto otras personas lo hacen, pero nunca le digo a la gente lo que creo que es bonito y lo que no. He tenido muchas discusiones con respecto a los aumentos de busto y la gente me pregunta cuál es el tamaño adecuado, si deben ser más grandes o más pequeñas, que si me gustan. Siempre les digo que no importa lo que a mí me gusta. Tú eres el que se mira en el espejo. Tienes que escoger lo que te haga feliz.

¿Las personas vienen acá esperando ser "arregladas" porque se sienten mal consigo mismos? ¿Es un tema de autoestima?
No habló mucho de autoestima porque no creo que mis pacientes tengan ese problema. Aquí no llega gente diciendo, "Oye, me siento mal conmigo mismo. Estoy deprimido, me quiero sentir mejor". Las pocas veces que eso me ha pasado, los educo y les digo, "mira, estoy cambiando tu cuerpo, pero no estoy cambiando tu mente. Así que si lo que tienes es un problema psicológico, no soy el doctor adecuado para ti. No soy un cirujano psicológico, yo arreglo cosas visibles. No estoy cambiando la manera en que te ves a ti mismo".

Más VICE
Canales de VICE