Rock al Parque 2017

Anarquía, gritos y América Latina por los aires: el último día de Rock al Parque

Se acabó el festival, se nos acabó la fiesta y con ella dejamos otra versión de Rockal en un desfogue de energía total.

por Noisey Colombia; fotos por Fotos por: Mateo Rueda, Santiago Sepúlveda y Pablo David
04 Julio 2017, 4:50pm

Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia

Vea aquí todo nuestro cubrimiento de Rock al Parque 2017.

El último fue el día mayor asistencia. El cartel de la tercera jornada supo reventar cabezas desde el inicio, y así desató una tarde y una noche enérgicas y llenas de gente con ganas de darle en la jeta al parque entero. Se alternaron los sonidos más psicodélicos y se oyeron los gritos más encarnizados del festival. Y el sentimiento latinoamericano estuvo a la orden del día: entre bailes, trompetas y acordeones recordamos una vez más nuestra sabrosa diversidad musical.

A comparación de los dos días anteriores, el escenario Plaza se llenó rapidísimo gracias a que los argentinos de 2 Minutos llevaron al frenesí a los asistentes que corearon y poguearon hasta la última canción. Hasta los tombos padecieron con la totazera que levantaron. El único problema fueron los cientos de barristas que llegaron en manada a joder a todo el mundo. Hubo peleas y desmanes, pero nada se salió de control.

Este fue el día de los punkos, a quienes desde temprano les dieron en la vena del gusto. Primero con las chicas de Sin Pudor, que abrieron el escenario y pusieron el pogo tempranero, y después con Los Suziox. Esta banda ya clásica de Medellín hizo vibrar a Bogotá con himnos como 'La perfección', 'Armas Silenciosas' y 'Miseria' y de paso dejó al público listíco para recibir a un Acid Yesit que entre lo jazzero y lo progresivo generó una sensación hipnótica ante el virtuosismo y la experimentación de este combo pastuso que sin duda fue una de las grandes revelaciones del día.

La electrónica experimental de Lucrecia Dalt tal vez hubiera funcionado mejor en la mitad de la jornada, para disfrutar de la soleada tarde que nos regaló la capital, porque como acto de apertura del escenario Eco no convocó mucha gente. Igual en esa tarima la cosa se fue componiendo en el transcurso del día, gracias a los franceses de Catfish, que llegaron con un setlist alternativo, y mucho rock muy progresivo.

Pero la joya del escenario fue Salt Cathedral que puso a levitar al público. La voz de Juliana Ronderos sin duda llevó a la gente por un viaje de pop experimental con arreglos dancehalleros, drum and bass y hasta algo oscuros llegando al trap. La cara de éxtasis de más de uno y la hierba que comenzó a rodar dieron la nota perfecta a la interpretación de temas como 'Fragments', 'Unraveling', 'Runfot the money' o 'No Ordinary Man'. Lo mismo sucedió con los bogotanos de Montaña, que pusieron el aire tripiado y denso, gracias a la onda psicodélica que lanzaban con cada una de las notas de las guitarras.

Luego llegó una pausa y los pogos bajaron. Pero la tarde se puso al límite con Panteón Rococó. Los mexicanos pusieron a saltar a todo el Plaza. A pesar del corte de sonido, la gente esperó y se soyó cada una de sus piezas de ska y fusión rock. Brillaron con todas las de la ley y pusieron el grito "¡Camarada!" en todo el Simón Bolívar. El aura de euforia fue la conmoción total. Dejaron de tocar, y se comenzó a desocupar el espacio: calvos, rastas y punkos saltaron y despidieron con ovación épica a la mega banda del día.

La sacaron del estadio con toda.

En lo que va de la jornada, el escenario Bio vino a despertar con los peruanos de Kanaku y el tigre. En un punto sus vocalistas se bajaron de la tarima y se fueron al público a cantar con la mejor energía. Mientras tanto, la brasileña Tulipa Ruiz pegó el grito de rumba desde el escenario Eco y chifló a su público con notas altísimas, mientras cada uno de sus músicos entraba en trance total. La nominada al Grammy colmó de alegría a la gente. Por su parte, Los Espíritus le dieron un aura onírica al parque y llevaron a la gente al punto más alto del trance psicodélico con su rock.

Al final de la jornada, los chilenos de Los Tres le dieron los últimos toques de energía al festival. Sin embargo, a esas alturas del paseo, el cariño y la admiración se los llevaron La Santa Cecilia. La agrupación le devolvió el aliento a todos y llevó a la tarima su protesta por los abusos policiales en Estados Unidos. También puso el tono sentimental con su versión de 'Ódiame', el clásico bolero de Julio Jaramillo. Mon Laferte cerró la tarima Bio con buena cumbia fusión. Las trompetas estallaron en júbilo, mientras las asistentes arrojaban sus últimas energías.

A las 9 de la noche, todos comenzaron a estirar el cuello para recibir el broche de esta versión 23 de Rock al Parque: Robi Draco Rosa. El puertoriqueño en pocos minutos puso nostálgica a la Plaza del Simón Bolívar. Con 'Madre Tierrra', 'Penélope' y 'Blanca Mujer', Draco Rosa les sacó lágrimas y cantos a las miles de personas que llegaron para verlo una vez más sobre la tarima. Fue un cierre más bien sobrio, en el que se resaltó el cariño que el artista expresó por el público colombiano.

Así terminó nuestro festival: entre cansancio, satisfacción y basura. Esta versión en definitiva fue latinoamericanísima por donde se le mire.

Esperamos muchas más versiones cargadas de rock, sabor y total energía.

Ismael Ayende. Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Ismael Ayende. Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Los Tres. Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Santa Cecilia. Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Foto: Santiago Sepúlveda | NOISEY Colombia
Salt Cathedral. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Sin Pudor. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Lucrecia Dalt. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Los Tres. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Lucrecia Dalt. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Los Makenzys. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Los Suxioz. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Montaña. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia
Montaña. Foto: Mateo Rueda | NOISEY Colombia