Internet

El presentador de este podcast habló con sus 'trolls' para entender por qué lo odian

Dylan Marron habló con i-D sobre cómo los jóvenes pueden generar un impacto positivo en Internet, donde todo parece ser cada vez más caótico.

por André-Naquian Wheeler
09 Octubre 2017, 7:42pm

Dylan Marron tiene una personalidad que te calma de inmediato. Lanza chistes con buen ritmo y te mantiene en el borde de la silla; salta entre una gran variedad de voces cómicas y, sobre todo, sabe escuchar con calidez y honestidad. Así que es claro cómo hace él para ir más allá de las discusiones cacofónicas de Internet y crear contenido interesante y videos para compartir como "Sitting in Bathrooms with Trans People" (En español es algo así como, "Sentado en el baño con personas trans") y "Unboxing", que le da el protagonismo a voces y experiencias de minorías. Sus videos, con títulos clickeros como "Men Kissing Men" ("Hombres besando hombres") y "Happy Heterosexual Pride Day" ("Felíz día del orgullo heterosexual"), son divertidos pero informativos, y suelen tener más de diez millones de reproducciones en Facebook.

"Quiero que la frustración pase por mi cuerpo y que luego sea transmitida en un mensaje accesible", explica Dylan. Después de nuestra entrevista, él saldrá a grabar un episodio de su nuevo podcast, Conversations with People Who Hate Me ("Conversaciones con gente que me odia"), en su apartamento en Crown Heights. "Creo que que hay una equivalencia entre la frustración y el querer compartir un mensaje".

La frustración es lo que motivó a Dylan a crear su serie de YouTube Every Single Word ("Cada palabra") en 2015. Dylan tomó películas populares como Moonrise Kingdom de Wes Anderson, la franquicia completa de Harry Potter, y Her de Spike Jonze, y compiló todas las líneas dichas por personas de color. Tal vez el momento más desgarrador de Every Single Word fue el video para la adaptación de Disney de Into the Woods de Stephen Sondheim, en el que no hay más que una pantalla negra y silencio absoluto por unos cuantos segundos. No había una sola línea de diálogo para personas de color en el film. "Simplemente quería exponer los hechos empíricamente", dice Dylan. "Me di cuenta de todas las trabas que encontraba a través de mis primeras experiencias en la industria. La gente me decía que tenía mucho talento pero que era muy poco probable que consiguiera trabajo [como actor]. No entendía cómo era posible eso. Así que empecé la serie de Every Single Word".

Este es el talento de Dylan: puede hablar de problemas que llevan siglos aquejándonos como la apropiación cultural o el whitewashing de una forma que no se sienta didáctico. Él deja que la audiencia tome sus propias decisiones. "No sé si lo he logrado, pero estoy trabajando en no sermonear mucho", dice. "Por eso me encanta el formato de entrevistas. Esto va a sonar pretencioso", gruñe Dylan, "pero bueno: Me encanta poder mostrar la humanidad de la gente en su totalidad".

Querer mostrar la humanidad de la gente en su totalidad es exactamente la razón por la que Dylan comenzó Conversations with People Who Hate Me. En la serie el mantiene diálogos profundos por Skype con gente que ha llenado sus redes sociales de comentarios insultantes. Dylan casi siempre logra llegar al fondo de odio y abuso online de sus detractores. Por ejemplo: una persona que le dijo a Dylan que se muriera había estado luchando con pensamientos suicidas. Y un chico que le hacía bullying en línea a Dylan sufría, por su parte, de bullying en su colegio.


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"Solía recibir comentarios positivos en su mayoría, pero nuestro cerebro funciona diferente; si recibes diez comentarios positivos y uno negativo, te quedas con el negativo", dice Dylan sobre el cyberbullying. Bajo la presidencia de Trump, Estados Unidos ha entrado a una nueva era de discordia, e intercambiar ideas e ideologías es extremadamente importante pero, según cuenta Dylan, no es nada fácil. "No me había dado cuenta de que era un trabajo emocional muy fuerte", dice. "Cuando la gente me advertía eso al comienzo, yo les decía: '¡Yo puedo hacerlo!'. Las llamadas son increíbles porque hablo con desconocidos y empezamos en un lugar negativo pero, hasta ahora, siempre hemos terminado en términos positivos. Lo que es difícil es llevar esto al mundo. Porque siento que estoy caminando en una cuerda floja: necesito tener mis reproducciones, pero también tengo que asegurarme de honrar [a estas personas] por quienes son".

Conversations with People Who Hate Me ha encontrado detractores. Hay gente que cree que Dylan está proveyendo una plataforma al "otro lado" para botar odio. Como Dylan lo ve, las cosas no son blancas o negras. "Genera mucha dicotomía el decir 'el otro lado'", argumenta. "Hay infinitos lados. Por fin me estoy dando cuenta de que hay personas en el mundo que usan palabras ligeramente diferentes a las nuestras y que son el producto de sus circunstancias —como yo— y la idea es poder escucharlos".

Dylan puede parecer como un veterano profesional en este tipo de conversaciones. Pero en realidad lleva solo dos años de fama de Internet y hasta ahora está empezando a ascender: la comediante y vlogger Franchesca Ramsey le pidió que coescribiera el piloto de su nuevo show en Comedy Central. "Lo que quiero que sea claro es esto: ha tomado mucho tiempo", dice Dylan sobre haber encontrado su nicho. "Me sentí muy perdido en la universidad. Soy de Nueva York, así que volví a vivir con mi madre y dormí en el camarote de mi infancia. No hay nada más real que eso".

Y aunque Dylan se mantiene ocupado con una gran cantidad de proyectos en varios campos y medios, él tiene una misión muy clara: ayudar a crear una sociedad que sea racialmente justa y equitativa. "Puede que me critiquen públicamente por esto, pero suelo guiarme por esa cita que dice: 'No puedes evitar amar a alguien una vez que escuchas su historia'".

dylanmarron.com