Fotos por José Luis Martínez Limón.

Mi vida como fotógrafo profesional de packs

Edgar Acero, alias Toogallo, es un fotógrafo mexicano que ha retratado a más de 200 modelos, entre las que se encuentran actrices porno mexicanas e internacionales.

|
02 abril 2018, 8:17pm

Fotos por José Luis Martínez Limón.

Se abre la puerta de la habitación y una modelo en lencería me da la bienvenida a su cuarto. Su ropa está aventada por diferentes partes del piso y del tocador. La cama está destendida y unos parlantes portátiles tocan música disco noventera. En la esquina, la figura de un hombre con una cámara se distingue entre los muebles de un set improvisado. Se trata de Edgar Acero, alias Toogallo, fotógrafo profesional de packs eróticos.

Edgar tiene una larga trayectoria en el mundo erótico mexicano. A pesar de haberse formado como diseñador textil, en 2011 una amistad con Fernando Deira —director de SexMex, productora mexicana de pornografía— lo hizo incursionar en el mundo de la fotografía y en específico de la fotografía porno.

“Cuando todavía me desarrollaba en la industria textil, me invitaron a participar en el Festish Fest en Aguascalientes. Era un proyecto de fetiches para el que hice unas máscaras de látex”, me cuenta Edgar, mientras termina de observar el cuarto y medir la luz para empezar con la sesión. “Subí las fotos a Facebook y me contactó Fernando Deira. Me invitó a ir a Guadalajara para conocernos. Le gustaron mis máscaras para usarlas en algunos de sus videos. Al final no hicimos el proyecto de las máscaras, pero sí entablamos una amistad”.

En alguna ocasión, me cuenta Edgar, su amigo le preguntó si alguna vez había querido ser actor porno. Edgar contestó que no, pues no le gusta ser el centro de atención ni posar ante las cámaras. En cambio, le propuso a Fernando ser su fotógrafo oficial.

“No me gusta ser el centro de atención, pero sí me gusta tomar fotos. Yo dije que mejor quería hacer eso”, me cuenta. “Compré mi cámara y empecé a hacer fotos de las actrices. Me empezó a educar. A dar consejos, formas, poses. Empecé a hacer fotos y a partir de eso comencé a tener contacto con las actrices porno de México. Así es como nació Toogallo”.

Ocho años después, Toogallo, el proyecto erótico de Edgar, ha hecho fotos en más de cincuenta grabaciones y ha retratado a más de 200 chicas, entre las que se encuentran actrices porno nacionales e internacionales. Hoy, en cambio, estamos en una sesión del nuevo proyecto de Toogallo: fotógrafo profesional de packs eróticos.

Nathalie se acuesta en la cama boca abajo ante las instrucciones precisas de Edgar. Se encorva, gira y sonríe a la cámara. Después de algunas tomas, se levanta y camina al baño para cambiarse de atuendo. Sale y se acuesta en al piso, boca arriba, con un conjunto floreado. Unas tomas más y Nathalie se vuelve a cambiar. No es la primera vez que posa en lencería para un fotógrafo erótico.

Durante uno de los cambios, mientras Edgar busca un buen espacio para las siguientes fotografías, Nathalie me cuenta que es bióloga y que actualmente está cursando una maestría en educación. Empezó a modelar hace poco menos de un año, y ha encontrado en sus fotografías una manera de obtener un ingreso económico.

“Es más fácil y rápido obtener dinero así”, me dice entonando una broma. Y a continuación me explica la manera en que intercambia sus paquetes de fotos eróticas —coloquialmente conocidos como packs— con sus fanáticos. “Me tomo fotografías cada cierto tiempo. Subo algunas de esas fotos a Instagram, que generalmente son las más censuradas. Las personas me escriben y me piden más fotos, entonces les paso mi página de Patreon. Ahí se pueden suscribir y ver mis diferentes fotografías. Eso me permite manejar mis propias fotos y decidir cómo mostrarlas”.

Patreon es una plataforma en donde las personas se registran como creadores y sus fanáticos se pueden convertir en sus “patrones” a cambio de una cantidad mensual de dinero, que les otorga diferentes recompensas. En la página de Nathalie hay tres diferentes suscripciones, con diferentes precios y acceso a diferentes fotografías. Por eso, me dice, es que busca fotógrafos como Toogallo para alimentar su página con fotografías de calidad.

Sin embargo, Edgar me explica que no siempre fue así: “Al principio yo buscaba chicas y todas me rechazaban. Yo seguí tomando fotos a chicas en el set, y ellas me fueron recomendando. Cuando trabajas con más gente te empiezan a conocer”. Ahora, actrices y modelos buscan a Edgar para hacer sus fotografías. Y aunque su carrera en el mundo erótico es larga, su incursión en el mundo de los packs es bastante reciente.

A finales de 2017, algunas de las modelos con las que Edgar había trabajado lo contactaron para realizar sesiones fotográficas. A través de Whatsapp, Patreon y Snapchat habían comenzado a intercambiar fotografías con sus seguidores a través de membresías, y querían que Toogallo fuera quien las retratara. Edgar aceptó de inmediato y encontró una nueva salida para sus fotografías eróticas. A unos meses de haber comenzado este nuevo giro, Toogallo es fotógrafo de pack oficial de seis modelos, con quienes hace fotos recurrentemente.

Cada modelo decide para qué y cómo usa sus fotos. Cada una lleva su lencería y decide cómo se llevará a cabo la sesión, si solo se hará lencería, topless, o desnudos completos. Cada sesión dura entre una y dos horas, dependiendo de la destreza de la modelo.

Han pasado cuarenta minutos y Edgar toma unas últimas fotos de Nathalie. Juega con la luz, las sombras, las líneas y las curvas. Toma diferentes posiciones y le indica movimientos sutiles para generar el ángulo que busca. Es un profesional.

Edgar le muestra las fotos a Nathalie para acordar cuáles se publicarán y cuáles se borrarán. Se ríen mientras las ven y hacen bromas. Edgar me dice que el respeto es lo primero, ambos están haciendo su trabajo, y aunque se trate de algo sensual y divertido, los límites profesionales son claros.

“Toogallo es mi lado erótico, como a mí me percibe un cuerpo. Me fijo en la silueta y la forma, en la piel de las modelos. Quiero dejar un antecedente de la sensualidad en el país”, me dice una vez terminada la sesión. “Yo como fotógrafo tengo que dejar un antecedente del erotismo en México”.

Edgar viajará en unas horas a Guadalajara y después a Aguascalientes para hacer más fotos. Por ahora, quedan pocos minutos para entregar la habitación y mi entrevista ya terminó. Me despido de Nathalie y Edgar me acompaña a la puerta. Hay equipo que guardar, lencería que recoger, y acuerdos que cerrar. Siento una curiosidad punzante por saber cómo quedaron las fotos, cómo percibió Toogallo la silueta de Nathalie, cómo se ve empaquetado lo que acabo de presenciar ahí dentro. Pero también sé si quiero ver esas fotos, ya no tengo que esperar una producción millonaria o buscar las fotos en alguna revista; sino hablar directamente con Nathalie, que decidirá cuáles y bajo qué términos comparte sus fotografías.

Este artículo apareció originalmente en VICE MX.

Más VICE
Canales de VICE