Entrevistas

Hablamos con los artífices del disco tributo a El Dorado antes de su lanzamiento en vinilo

Un tributo histórico para un disco histórico.
18 Febrero 2016, 10:58pm

A finales del año pasado, vimos nacer el tributo de oro por los 20 años de El Dorado de Aterciopelados, un homenaje a uno de los trabajos más importantes en la historia de nuestra discografía nacional. Esta iniciativa estuvo comandada por Barrio Colombia, una fundación dedicada a realizar actividades culturales para formar redes de trabajo y fomentar el desarrollo social. El proyecto contó con la colaboración de cantautores como Carlos Vives, Enrique Bunbury, Kevin Johansen, Camila Moreno y Ulises Hadjis –entre muchos otros– que aportaron sus propias versiones de esas canciones que definieron una época en la música nacional.

Este sábado, se hará el lanzamiento del disco-libro en formato de vinilo durante la edición número 19 del mercado del vinilo, un espacio diseñado para la compra, venta e intercambio de acetatos nuevos y usados de todos los géneros musicales. Motivados por lo que será este evento, nos contactamos con Umberto Pérez, un melómano empedernido y uno de los representantes de Barrio Colombia, para que nos contara acerca de cómo fue el proceso de elección de los artistas, la importancia de El Dorado para la escena musical latinoamericana y la recepción que ha tenido el público con esta producción hasta ahora.

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NOISEY: ¿Como fue el momento en el que se le ocurrió que había que hacerle un disco homenaje a El Dorado de Aterciopelados?
Umberto: Yo estaba en una estación de Transmilenio por la Caracas y me acordé del video de Bolero Falaz, que es ambientado en la Bogotá de los 90. Eso me hizo recordar que el disco de El Dorado ya iba a cumplir 20 años y me pareció que se merecía un buen homenaje por todo lo que ha significado para la historia de nuestra música popular.

Bolero Falaz.

Como melómano, ¿por qué cree que El Dorado tuvo tal impacto en Colombia y a nivel latinoamericano?
El Dorado cumplió un papel muy importante en el desarrollo de la escena de la música popular en nuestro país. También fue un álbum que puso a la música colombiana de cara a un continente en el que a duras penas se hablaba de lo que hacían los chilenos, los mexicanos y los argentinos.

¿Cuáles fueron los criterios de selección que utilizaron para escoger a los artistas que hacen sus versiones de El Dorado en el disco tributo?
Al principio teníamos pensados a algunos cancionistas de Latinoamérica y de España, y cuando Aterciopelados le dio su aval al proyecto, también propusieron a algunos nombres como Enrique Bunbury y Carlos Vives. Lo que siempre tuvimos claro fue que tenían que ser artistas que cantaran y escribieran sus propias canciones porque nuestra fundación tiene un énfasis importante en apoyar el trabajo de cantautores.

¿Se le dio alguna prioridad a los artistas colombianos o pensó simplemente en los que se acomodaban mejor para interpretar cada tema?
Por la importancia de Aterciopelados, queríamos que fueran artistas hispanoamericanos. El disco cuenta con la colaboración de siete artistas locales y nueve internacionales, repartidos entre hombres y mujeres. Entre los artistas hay gente muy joven, como también hay otros con una trayectoria mucho más grande. Se trató también de unir a músicos contemporáneos a Aterciopelados con otros de la nueva generación.

¿A los artistas se les asignaba una canción en específico o ellos podían elegir?
Fue un proceso negociado. Pensábamos en las canciones del disco que nos parecían más apropiadas para el estilo de cada artista y se las proponíamos, así ellos podían elegir entre esas cual les gustaba más. Fue un proceso de largo aliento que duró masomenos un año. En un principio teníamos tres propuestas diferentes para la curaduría del disco, en caso de que no pudiéramos concretar la participación de alguno de los artistas que teníamos en mente. Una de esas propuestas era nuestra preferida, pero en el camino, algunos de los que habíamos seleccionado nos dijeron que no podían y buscamos a otros para que hicieran esas versiones, unos aceptaron y otros no.

Kevin Johansen versionando "La Estaca".

¿Como fue la dinámica para que les llegaran las grabaciones de todos los artistas y unirlas en el disco?
Los artistas colombianos grabaron en Bogotá desde los estudios de Audiovisión, uno de los grandes aliados para la producción del disco. Por su parte, los artistas internacionales grababan en estudios en sus ciudades y nos enviaban las canciones completas. La mayoría de la mezcla la hicimos acá en Bogotá y los temas más acústicos se mezclaron en Córdoba, Argentina. Algo interesante es que las canciones de nuestro tributo están en un orden diferente a las del disco original. Lo ordenamos así porque las reversiones tienen un aire y una textura muy diferente que las canciones originales, eso le dio más balance al disco.

¿Como fue la selección de los periodistas que escriben en el libro que viene con los vinilos?
Quise invitar a gente que para mí, escribe muy bien de música. Por ejemplo invité a Sandro Romero Rey, un periodista que cuando leo siempre me hace pasar un buen rato. Así como a los músicos se les dio la libertad de elegir cuál canción querían versionar, a los periodistas se les dio libertad para que escribieran lo que quisieran de cara a un homenaje a Aterciopelados. Muchos ya habían escrito sobre El Dorado o sobre la banda entonces fue muy interesante contar con la opinión de ellos.

Marta Gómez versionando "Siervo sin tierra".

¿Como ha sido la acogida del público desde su lanzamiento oficial el año pasado?
Ha tenido una repercusión muy buena. Hemos tenido muy buenos comentarios de la gente que lo compró en su primer lanzamiento en CD, y aunque también hay otros que nos han dicho que no les gustan las canciones, estoy contento con la recepción que ha tenido y espero que mucha más gente lo pueda escuchar.

¿Siente que con el producto final cumplieron el objetivo de honrar el disco de la forma que se imaginaron al principio?
Nunca me imaginé cómo iba a ser. Fue un producto que de pocos adquirió vida propia y gracias al trabajo de todos los que trabajamos en él, desde la producción hasta los artistas y periodistas, conseguimos hacer algo muy bonito. Siempre soñé con sacarlo en vinilo y ahora ya lo tenemos en vinilo doble. También sacamos una botella de vino conmemorativa. Cosas como esa le dieron otra dimensión y lo convirtieron en una gran obra.

¿Hay planes de honrar otro grande álbum de nuestra discografía nacional con otro proyecto parecido a ese?
La verdad no sé, sería bueno hacer más. Si en algún momento sentimos que vale la pena volver a asumir este reto lo haríamos, fue un esfuerzo tremendo y si volvemos a hacer un disco tributo debe tener un sentido especial, no solo se trata de juntar a un montón de artistas para que reversionen un disco porque sí.