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Entrevistas

Señal Cumbia: Una emisora para celebrar un ritmo sin fronteras

Hablamos con Luis Daniel Vega, director de la nueva propuesta de Radio Nacional de Colombia, sobre un proyecto que pone como protagonista a una música que es pasado, presente y futuro de la identidad latinoamericana.

por Juan Pablo Conto
24 Abril 2016, 2:16am

Sea de manera directa o tangencial, todos hemos tenido algún encuentro con ella. Puede haber sido acá en Colombia, en algún otro país latinoamericano o incluso en cualquier otra parte del mundo. De hecho, para algunos, fue precisamente la lejanía aquello que los hizo quererla. Es un testimonio histórico del pasado, tanto remoto como cercano. Uno que hace pensar en la casa de los abuelos o en las fechas decembrinas de cuando éramos pequeños. Pero también es presente y futuro. Es el latido de muchas calles, de muchos lugares y de las fiestas más prendidas. La cumbia, es un ritmo que suena y muta cada día. Que se deja agarrar y dar la vuelta cuantas veces se quiera, dando como resultado sonidos que se meten en el cuerpo y toman posesión de él para nunca soltarlo.

Desde ayer 23 de abril está oficialmente al aire Señal Cumbia, una emisora digital de la Radio Nacional de Colombia que busca hacer una radiografía de la columna vertebral sonora de nuestro continente. Sin ningún tipo de premeditación moral, hará un recorrido geográfico y temporal para ver la manera cómo esta música se ha ido desarrollando en los diferentes países que la han adoptado. Habrá espacio tanto para la cumbia de raíz como para el tropica bass, incluyendo además los ritmos hermanos como la música de gaitas, o los sonidos derivados como el merecumbé o el pata cumbia.

El director de la emisora, el capitán que nos llevará por esta travesía, será nada más y nada menos que Luis Daniel Vega, periodista musical y colaborador de Noisey, que en 2009 ganó el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en la categoría Mejor Programa Cultural en Radio por su programa "nuevas músicas colombianas" en la emisora Javeriana Stereo. También es productor artístico del sello Festina Lente Discos, que al día de hoy carga con un catálogo que incluye artistas como Los Pirañas, Curupira, MULA, Las Malas Amistades o El Ombligo, solo por mencionar algunos. Un conjunto de álbumes que han cambiado el curso de la escena local, ayudando a consolidarla y creando un testimonio de su evolución.

Hablamos con él.

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Noisey: ¿De dónde sale el proyecto? ¿Cómo fue su concepción?

Luis Daniel Vega: La idea la tuvieron Catalina Ceballos, encargada de la dirección de las emisoras de la Radio Nacional de Colombia, y Jaime Andrés Monsalve, que es el jefe musical. Ellos habían tenido unas discusiones sobre aquello que nos unía musicalmente, no solo a los colombianos sino a los latinoamericanos. También hay otro precedente y es una conversación que tuvo Catalina con el académico Jesús Martín Barbero quien, en un momento, la increpó sobre la identidad musical latinoamericana y colombiana preguntándole sobre un punto de unión dentro de esta. Y resulta que, sin ser chauvinistas, se llegó a la conclusión que era la cumbia.

La cumbia es una columna vertebral que atraviesa Latinoamérica desde la Patagonia hasta Canadá, con la única excepción de Brasil. Allá no hay cumbia, no hay manifestaciones muy vistosas y llamativas dentro de este género. Entonces, ahí surge la necesidad de lanzar una emisora de corte digital que, por su amplitud, nos permitiera llegar a nuevos públicos, para así mostrar que es una música que ha tenido un desarrollo insospechado en estos últimos años. En cada país ha evolucionado de una manera diferente, imagínese, el universo que hay por recorrer es gigantesco. Eso es básicamente la idea de señal cumbia, parte de ahí, de esa pregunta, ¿qué nos une musicalmente?

¿Qué entienden ustedes por cumbia?

Por lo menos yo estoy confiado o creo saber qué es la cumbia, el ritmo madre. Pero al mismo tiempo desconfío y desconfiamos de cualquier verdad que uno pueda decir sobre esta. Si usted se pone a mirar históricamente todo el asunto es absolutamente nebuloso. No hay mucha literatura y el origen es incierto. En Colombia hay como mitologías, pero no hay nada que nos dé certeza de dónde nació o por qué. Siempre apelamos a esa versión tripartita de lo indígena, lo negro y lo europeo, que también hace parte de ese origen mitológico. Pero acá, por ejemplo, fueron muy famosas las discusiones de José Barros con Manuel Zapata Olivella acerca de si la cumbia era africana o era indígena, y eso todavía esta por ahí en el aire. Apelamos entonces a lo que rítmicamente nos mueve como cumbia y dentro de eso también hay veinte mil equívocos. Hay ritmos que son hermanos de esta música que son muy difíciles de diferenciar, como pasa con la música de gaita. Estamos hablando de ritmos tropicales hermanos que surgieron en algún momento específico en la costa caribe colombiana y en la sabana de norte de Colombia. En definitiva apelamos de manera mágica a un ritmo que creemos saber cómo suena.

Y según eso, ¿cuál es el enfoque de la emisora?

El enfoque es mostrar la cumbia en su dimensión global y universal. La idea es evitar a toda costa que se convierta en un objeto de museo porque, como todos nos hemos dado cuenta, es un objeto vivo que ha evolucionado con los años de una manera pasmosa e insospechada. En principio vamos a acudir como a unas pistas de reproducción donde es importante lograr cierta mixtura de cumbias del mundo: desde las peruanas hasta las villeras, sin tener ninguna consideración moral al respecto. Sobre todo porque una de las discusiones que se plantea es alrededor de qué cumbia es original, qué cumbia es verdadera, qué cumbia es buena, qué cumbia es popular chabacana. No, acá es sin contemplaciones de este tipo y casi sin contemplaciones estéticas. Es un gran sancocho.

En cuanto a la estructura, ¿cómo está configuarada Señal Cumbia?

Hay una secciones específicas, como la de cumbias en vinilo. Hay otras que son como unos bocadillos sobre un disco o un artista. Empezamos con Los Pirañas precisamente porque nos da la pista de eso que entendemos por cumbias modernas y súper riesgosas. Así como artista a la semana, hay una cumbia a la semana que puede ser o temas que salieron al mercado o composiciones excepcionales que nos encontramos en un disco o algo así.

¿Solo será digital?

Es una emisora digital que está albergada en la página de la Radio Nacional de Colombia. Es la hermana de Señal Clásica, la otra emisora digital.

¿Cuál es la importancia de armar algo como Señal Cumbia?

Es importante. Es parte de nuestra memoria musical. Quizás nunca nos hemos dado cuenta realmente de las dimensiones universales de la cumbia en el mundo. Hasta ahora estamos despertando eso. Y fíjese que hay una generación, de llámelo usted hipsters o millennials, que consumen cumbia y es un asunto inevitable. Están consumiendo cumbias digitales, cumbias villeras, cumbias clásicas colombianas, cumbias en vinilo. Hay un público que está deseoso de saber de qué se trata esto, de enterarse de lo que hablamos como de lo que aún no sabemos. No es un espacio aleccionador y eso es bien importante. No se trata de contar las verdades acerca de la cumbia, sino de despertar curiosidad. Es un satélite que manda rayos para jalar nuevas audiencias.

¿Qué cumbias, para usted, debe oír la gente?

Precisamente nadie está obligado a escuchar nada. Y no sabría decirle. Lo único que puedo señalar es que Señal Cumbia comenzó con una cumbia muy conocida por todos que es la "Cumbia sampuesana". Es una cumbia escrita por Joaquín Bettin en los años 50 del siglo pasado en Sampués, una pequeña población en Sucre. La historia de esta es muy hermosa. Usted escucha el acordeón y ya sabe que es una cumbia que ha dado la vuelta al mundo entero. Pero no se si sea muy odioso no responder a la pregunta como tal. Yo creo que más recomendaría pillar el mapa de la cumbia en Latinoamérica. Pillar qué es lo que pasa en México, que es un país donde conviven alrededor de veinticinco modalidades de cumbia y que ya tiene una historia personal con esta. Argentina también tiene la suya. Es mirar dónde uno puede escuchar cumbia y no necesariamente las que uno tenga que escuchar. Por ejemplo, acá en Colombia no sé, podría ser Pernett, Los Pirañas, Alfredo Gutiérrez, los Gaiteros de San Jacinto. O buscar discos de flauta de millo, que se tiene la creencia que es la forma más autóctona de la cumbia...

Entonces le cambio la pregunta, ¿cuáles son sus cumbias favoritas?

A mí me gusta muchísimo todo el trabajo de Dick el Demasiado. Es una de las mutaciones más extravagantes, por ejemplo. Me gusta la irreverencia de algunos cumbieros populares, como es el caso de los argentinos tipo Pibe Chorro y esas cosas. También está mi lado más ñoño y mi gusto por la cumbia que se mete en los terrenos del jazz. Por ejemplo, uno de mis discos favoritos, no de cumbia sino de jazz, es Cumbia jazz fusion de Charles Mingus. Hay un man que se llama David Krakauer, que es un clarinetista de Klezmer de Nueva York, que una vez por alguna circunstancia se junto con un grupo que se llama Los Macondos de Colombia. Es un grupo de cumbia sabanera que tocaba en matrimonios en EEUU. Resulta que tuvieron contacto y el man grabó un tema en particular que se llama "Bogotá Bulgar". Es una cumbia klezmer. Fue la primera vez que me di cuenta que esta música estaba totalmente cercana a los ritmos balcánicos, por ejemplo.

¿Qué es lo que personalmente más le gusta de la cumbia?

Que es absolutamente mutante. Yo no crecí escuchando cumbia, como la mayoría de bogotanos. O crecimos escuchando unas muy sofisticadas. Esas que nos llegaron por medio de los discos de Discos Fuentes en la casa de los abuelos. En mi caso fue así. Ya después conocí las cumbias un poco más raizales y más regionales, por decirlo de alguna manera. Pero a mí lo que me conmueve es la capacidad que tiene de mutar de país a país, de región a región. Aquí en Colombia hay casi una cumbia para cada pueblo. Es como el blues. El blues se convierte en jazz, luego en rock, en rhythm and blues, en rap, y a eso sáquele las diez mil paticas que hay. Con la cumbia pasa exactamente lo mismo: desde el merecumbé o la pata cumbia hasta las cumbias digitales. Hay un montón de cosas que pasan con esta música y eso es muy chévere. A mí me conmueve mucho que en un ritmo tan sencillo, uno se pueda encontrar tantas posibilidades musicales alrededor.

Luis Daniel, un mensaje para sus futuros oyentes...

Que entren y pillen las cumbias en sus modalidades más diversas. Y yo no sé si suene como a advertencia o qué, pero sí resaltar que Señal Cumbia no va a dar la verdad sobre esta música. Tampoco es una cosa nacionalista, ni chauvinista, ni regionalista latinoamericana. Nos gusta saber de qué estamos hechos, pero también nos gusta ser ciudadanos del mundo.

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Oiga la Señal Cumbia entrando a la Página de la Radio nacional de Colombia haciendo click aquí.