Listas objetivamente correctas

Los 14 clásicos de diciembre (que usted conoce aunque ignore su título)

Un recorrido por la sabrosura histórica de los clásicos navideños más escuchados en Colombia.

por Felipe Arias-Escobar
03 Diciembre 2015, 10:45pm

Comenzó el mes más guapachoso del año y con él la inevitable cascada de canciones de siempre, de aquellas que hacen parte de nuestro repertorio sonoro. Tan patrimoniales se volvieron, que a fuerza de sonar desde nuestra niñez nos las hemos aprendido, las hemos ridiculizado, les hemos cogido aprecio o hemos llegado al error histórico de reducir estos géneros —como la guasca, el chucu-chucu y la cumbia— a mera música de diciembre.

A pesar de mi rotunda oposición a la "navideñización" de esta música, he de reconocer que estos géneros también produjeron canciones de tema decembrino. Así que para honrar el mes que está empezando, hemos decidido presentar este “Museo Sonoro de la Navidad”, resumido en 14 temas (como los cañonazos de Fuentes) que usted ha escuchado, cantado, celebrado o despreciado, pero al fin hecho parte suya. Para hacerles justicia aquí está su historia y sus nombres, ya que algunas de ellas, aunque las cantemos, ni sabemos cómo se titulan…

Guillermo Buitrago - "La vispera del año nuevo"

Hace más de siete décadas la música vallenata llegaba al disco y así empezaba su lenta conquista del gusto nacional. Esa fase primigenia fue protagonizada por la primera estrella del género: el cienaguero Guillermo Buitrago. El Jilguero de la Sierra Nevada apoyaría su fama en varios de los primeros grandes compositores vallenatos, como Escalona, Emiliano Zuleta, su compañero Julio Bovea o el que nos convoca aquí, Tobías Enrique Pumarejo. Don “Toba”, conocedor de la cultura costeña, pero también de la del interior, escribió esta pícara declaración de amor que pocos se detienen a escuchar bien: se trata de un hombre que invita a aprovechar la distracción de todos en la noche de Año Nuevo para escaparse y “gozar a su morena”. Y lo corresponden con un vámonos ligero, yo te quiero complacer… Sí señor, lo que podría parecer una canción de viejitos, es una provocación erótica para tener una verdadera "Noche buena".

Tony Camargo - "El año viejo"

Este tema, y particularmente la conocidísima versión de Tony Camargo, es un testimonio temprano y perdurable del consumo mexicano de la música tropical colombiana. Es curioso cómo hasta hace no mucho era ley en el país aborrecer las supuestas tergiversaciones que “padecía” en México nuestro folclor, cosa que se decía campante a pesar de que sagradamente cada año colombiano es recibido con la voz de este legendario cantante tapatío. Tony Camargo la grabaría en 1953 para su primer larga duración, luego de escucharla en Venezuela. A su autor colombiano, Crescencio Salcedo, le debemos una letra de evocaciones campesinas que aun así ha sobrevivido a la urbanización del país y de su cultura…

Néstor Savarce - "Cinco pa' las doce"

Otra de las imprescindibles de Año Nuevo se la debemos a la voz de un barítono venezolano. Se llamaba Néstor Zavarce y venía de tener una respetadísima carrera en el cine y la radio, donde Oswaldo Oropeza (precisamente el autor de este tema) lo descubriría como cantante. En 1963 la grabaron imitando el tradicional ritmo de pasaje con ese coro femenino que hace deambular su mensaje entre la solemnidad y el patetismo. Desde entonces se haría un clásico que permitió que en Colombia se haya grabado más de una versión: la del el salsero panameño Gabino Pampini a finales de los ochenta; poco después la lanzada por el inmarcesible Aníbal Velásquez en 1990; o recientemente ,la versión guascarrilera del Charrito Negro.

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Los Hispanos - "Felíz Noche buena"

En 1970 el sonido paisa tomaba forma en los estudios de Discos Fuentes (misma institución a la que le dedican esta canción). En ese entonces, se gestaban, entre otras orquestas, Los Hispanos, orquesta tropical que tuvo el privilegio de grabar con la voz de Marco Tulio Aicardi Rivera, el inolvidable Rodolfo. Este tema, cuyo autor sólo aparece como M. Sánchez en los créditos del disco, tuvo el acierto de inspirarse en la guajira cubana para cantarle con alegría al carácter parrandero y sibarita de diciembre. Y es que Los Hispanos, para grabar discos colombianos, ya tenían suficiente con “Ni cuerpo ni corazón”, “Adonay” o “Me voy para Macondo”, los otros éxitos que la orquesta y su cantante hicieron pegar ese mismo año.

Pastor López - "El hijo ausente"

Este cantante venezolano se hizo tan popular en Colombia que terminó radicándose en el país y haciendo de Medellín el hogar donde grabó éxitos como "La traicionera", "Sólo un cigarro" y "Las caleñas". A pesar de estar lejos de su país natal —como un "hijo ausente"—el "Indio" supo arraigarse en el gusto colombiano con canción que aborda la cara triste de diciembre. Pastor López grabó una primera versión de este tema en 1976 y veinte años después haría una segunda versión aprovechando la recuperación de su repertorio por parte de Iván y sus Bam Band (ícono olvidado de las navidades noventeras en Colombia). A pesar de su caracter guapachoso, por el dolor de su letra y el riguroso ritual que pide su protagonista, es imposible que su mensaje pase desapercibido en medio de la rumba…

Billos Caracas Boy's - "Aguinaldo con Billo"

Es bien difícil saber qué canción elegir de una de las más decembrinas orquestas del mundo. En la voz del cantante maracucho Cheo García (la cuota guapachosa de la orquesta) hemos decidido elegir este tema para nuestra compilación de clásicos navideños. En 1974, Don Billo Frómeta, uno de los grandes compositores que ha dado Venezuela, nos legó este clásico tropical al son de "un feliz año pa’ ti". Luego de pedir al Dios del Cielo que todos pasemos "Feliz año nuevo", los buenos deseos continuarían con “Un año que viene y otro que se va” o “Año nuevo, vida nueva”. Gracias por tan buenas intenciones, Don Billo.

Lucy Figueroa - "24 de diciembre"

Esta composición de Francisco “El Mono” González es todo un documento sobre la capacidad que tuvo la guasca de expandirse más allá de su entorno campesino, incluso saliendo de las fronteras de Colombia. Probablemente se trata de la primera grabación del tradicional género paisa, en el lejano 1938, cuando la radio permitió que en más de una comarca andina se mezclaran sonidos caribeños y andinos muchísimo antes de que se pusiera de moda hablar de “fusiones”. Por la infraestructura fonográfica que ya tenía México, el tema fue primero una versión mexicana con mariachi. Ya en los años 50 se produciría en Colombia su versión más conocida, a cargo de la cantante palmireña Lucy Figueroa con el conjunto Los Ángeles del Valle. Casi al mismo tiempo se grabó otra versión no tan popular, ya no para escuchar en la fonda, sino en el salón de baile, a cargo de Lucho Bermúdez.

Raquel Castaños - "Dónde están los juguetes"

La vitalidad de la industria discográfica venezolana de antaño se sigue demostrando. Otra vez en ritmo de pasaje llega un clásico navideño, en este caso una de las primeras grabaciones que hiciera la cantante y actriz Raquel Castaños. Con apenas ocho años tuvo la responsabilidad de hacer la voz infantil en este diálogo horrible que escribiera Oswaldo Oropeza (sí, el mismo de “Cinco pa’ las doce”). Aunque en Venezuela pasó de moda, en Colombia trascendió a todos los diciembres, llegando incluso a producirse una nueva versión en los 90 por Discos Fuentes (grabada por Los Niños Cantores de Navidad, aunque realmente se trataba de voces de mujeres adultas). La grabación noventera también incluyó un videoclip, como si hiciera falta un elemento visual para imaginarnos semejante tragedia…

Ricardo Ray & Bobby Cruz - "Seis chorreao"

Cuando Richie Ray trajo la salsa a Cali, también importaron algo de las tradiciones decembrinas de su Puertorro. Todas ellas son narradas mientras el cantante Bobby Cruz nos cuenta que se va “con el compadre Tomás” (de hecho el recuerdo de ese coro es mucho mayor que el del olvidado título de esta canción). Fue tanta su fama que "Seis chorreao" es posiblemente el primer hit de salsa que pegó en Colombia, clasificado incluso en la edición de los 14 Cañonazos de 1968, honor que en su mayoría estuvo reservado hasta ese momento para el chucu-chucu de los Teen Agers y los Golden Boys o las evocaciones campesinas de Los Corraleros.

El Gran Combo de Puerto Rico - "La fiesta de Pilito"

¿De qué estamos hablando? Ni idea si hacemos un sondeo por el título. Pero si recitamos el coro que dice “A comer pastel, a comer lechón”, es posible que muchos se acuerden de otro clásico salsero tan imprescindible que puede bailarse en cualquier mes del año. Al lado de las anteriores, esta canción es reciente, ya que se editó en 1985, cuando a la orquesta de Rafael Ithier ya se le conocía como “La Universidad de la Salsa”. "La fiesta de Pilito" es un tema del más puro vacile que nos recuerda que la vida siempre estará llena de preocupaciones, lo que antes justifica de sobra que venga pronto el mes más catalizador del año. Igual, como nos recuerda la eterna voz de Jerry Rivas: “si el año pasado tuvimos problemas, quizás este año tengamos más…”

José Barros - "Arbolito de Navidad"

¿Qué tan antigua debe ser una tradición navideña para considerarse propia de una cultura que la importó? La pregunta puede ser válida para un país tropical que durante casi un siglo ha puesto el árbol de Navidad al lado del pesebre. Como prueba de la antigüedad de esta costumbre, tenemos esta composición del gran José Barros, grabada por él mismo a finales de los años 40 con Los Trovadores de Barú. Pero no sería la única versión, ya que aquel peculiar ruego para que la mujer ingrata no reciba regalos, fue también éxito de Los Wawanco, Los Graduados y Los Charrasqueados, en distintos géneros. Así, canción y árbol siempre van a florecer los 24, aunque en este siglo de intereses comerciales, florezca desde el 24, pero de octubre.

Willie Colón & Héctor Lavoe - "Aires de Navidad"

La forma fabulosa como los salseros de Nueva York enaltecieron el folclor puertorriqueño está sintetizada en esta canción. Con esta canción, la Navidad de los jibaritos quedó nmortalizada, no sólo para sus descendientes boricuas sino también para los países que acogieron masivamente la salsa. Hoy, a todos nos sigue alegrando este anuncio del inicio de las fiestas de fin de año, en donde cada leyenda pone su cuota: Willie Colón en pitos y coros, las coplas de evocación campesina de Héctor Lavoe y el cuatro de Yomo Toro, con el cual le hacen guiños al tradicional aguinaldo boricua. La idea se grabaría en 1972 para Asalto navideño, uno de los más identitarios y célebres álbumes del catálogo de Fania

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Jhonny Ventura - "Cantares de navidad"

Antes de que colombianizáramos su recuerdo con las versiones que luego hicieron Los Hispanos o la Billo’s Caracas, esta canción fue grabada por un dominicano. Ocurrió en 1972 en la voz de Johnny Ventura, quién grabó una de las últimas obras escritas por Luis Alberti, maestro de los compositores de aquel país. Su potencia merenguera llama a bailarla de inmediato, a pesar de la tristeza que transmite parte de su mensaje, recordándonos la ambigüedad emocional de este mes: "Tradición del año, unos van alegres y otros van llorando". Pero a pesar de la tristeza, el Caballo Mayor tiene la sensibilidad de recordarnos que en diciembre también "vuelve la parranda".

Dolcey Gutiérrez - "Ron pa' to' el mundo"

“El Especialista de la Música Picante”, vida y nervio del Carnaval de Barranquilla, terminó trascendiendo más por una canción ajena al doble sentido que transmitían la mayoría de sus letras. Más allá de la oración, los regalos y la integración familiar, el maestro Dolcey Gutiérrez decidió cantarle al más prosáico de los protagonistas de diciembre, pero no por eso el menos importante: el trago. Qué dicha para Sony Music haber tenido en su catálogo de los 90 a Joe y Diomedes, dos reconocidos sacerdotes del exceso nacional, para que así regrabaran y despertaran (sin nada de guayabo) este clásico. Y claro, su poder parrandero y su capacidad de repartir ron es tanta, que su autor decidió alargar la rumba va hasta febrero, cuando la Navidad se ha ido pero regresan los carnavales.

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Felipe Arias está poniendo su árbolito escuchando estas canciones, acompáñalo por acá.