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Anecdotario

'Los Punks', un documental sobre la escena del punk underground latino de Los Ángeles

Hablamos con Angela Boatwright, la directora de una pieza que retrata conciertos en patios traseros, enfrentamientos con la policía y punk latino.

por J Bennett
24 Mayo 2016, 3:58pm


CXA tocando en la fiesta de Halloween de 19 años de Oso. 31 de Octubre del 2015, Huntington Park, Los Angeles. Todas las fotos por Angela Boatwright.

En lo más profundo del corazón de Los Ángeles —tal vez en East LA o en Boyle Heights o en South Central—, lo más seguro es que haya un show de punk en algún patio trasero ahora mismo. Al principio, puede parecer como cualquier otro concierto de punk: chicos con mohawks, cabellos pintados, collares de taches, cerveza y gente pasándola bueno. Pero si miras con atención, es posible observar que el baterista está sentado en una silla de jardín, no en un banquito para la batería. No hay ningún pedestal para el micrófono, así que un amigo del cantante/guitarrista se lo sostiene. Ah, y casi todos aquí son morenos: Estas son bandas de punk latino con su propia escena, sus propios grupos y que no necesitan o desean la atención del mainstream e incluso, a veces, ni de la comunidad punk. En poco tiempo, un helicóptero de la policía comienza a dar círculos encima, con su foco hostigando a la multitud. A continuación, las tropas de tierra entran en acción: los chicos de azul de la Policía de Los Ángeles comienzan con las tácticas de control y dispersión de multitud. Tal vez son amables, tal vez no lo son. Lo que no sabes es cómo terminará la noche.

La cineasta Angela Boatwright capturó esto y más en su nuevo documental Los Punks, próximo a estrenarse este 26 de mayo en la ciudad de Nueva York y disponibles en iTunes a partir del día siguiente. Después de pasar años como fotógrafa de NYC con skaters y grupos de metal, Boatwright se mudó a Los Ángeles en 2012 y fue a su primer toque de punk underground al año siguiente. Comenzó inicialmente a filmar punkies para unos webisodios, patrocinados por Vans. En poco tiempo, se encontró haciendo un documental con el apoyo de la empresa del famoso calzado. "Es una escena independiente económicamente", dice de la cultura anteriormente oculta que pasó tres años filmando. "En los toques, podías ver una camiseta de Bad Religion por aquí o una de Black Flag por allá, pero en su mayor parte, las personas llevan camisetas y parches de las bandas mismas de su escena. Se apoyan mutuamente. Todo regresa a la familia y a la comunidad".

Noisey: ¿Cómo terminaste en tu primer toque de patio?
Angela Boatwright
: Me mudé a Los Ángeles en 2012 e intenté encontrar gente que pensara igual que yo, para salir y pasar el rato. A través de un par de personas, me enteré de las tocadas de punk en East LA. El primer show al que fui, iba de scouting buscando gente para los webisodios. Mi amigo Ron Martinez me invitó a ver a su banda, Lower Class Brats en el Valle [de San Fernando] y fue ahí donde vi a todos estos chicos en el show y yo así de "¡Qué putería! ¿Qué es esto?". En ese momento Vans me pidió que les pitcheara una idea para una película, así que pasó todo al mismo tiempo.

Llevas mucho tiempo yendo a toques underground. ¿Qué sobresalió para ti acerca de estos shows, además del hecho de que sucedieran en los patios traseros y fueron frecuentados casi exclusivamente por latinos?
Se sintió como arrastrarse a la otra dimensión, como viajar en el tiempo. Y son el tipo de aventuras que más me gustan: Ir al corazón del fenómeno. Fue como un secreto. Y si lo piensas así, aquí yo soy el enemigo, porque soy yo quien lleva el secreto a un público masivo. Personalmente siento que esta escena de traspatio es tan especial y tan diferente que incluso una película como Los Punks no es suficiente para eliminarla. Creo que puede mantener su anonimato sin importar el camino que tenga la película. Es mi esperanza, al menos.


Nathan de 18 años en el mosh pit. South Central L.A., 13 de octubre de 2014.

Cuando comenzaste a filmar, ¿te dio la sensación de que algunos de los punks que retrataste no querían que le dieras mayor exposición a su escena?
Sí, y algunos todavía albergan ese sentimiento. Antes trabajé con skaters en Nueva York, y pueden ser bastante difíciles de complacer, sobre todo porque soy mujer y no sé patinar. No les importa que estés bonita o lo que sea: si no naciste y creciste en Nueva York, jódete. Pero a mí me molestaron durante todo el colegio, así que estoy acostumbrada a que la gente no me quiera en su escena. Es un patrón constante en mi vida que la gente no me quiera a su alrededor. Mis padres no me querían a su alrededor. Mis compañeros de escuela no me querían a su alrededor. La gente en Nueva York no me quería a su alrededor. Así que si adelantas esta peli cuarenta años, es así de: "A ver, inténtalo".

¿Cómo lidiabas con los punks que no te querían en sus shows?
Me quedaba. Algunos no se acercaban a mí, pero había otros súper emocionados de que estuviera ahí y fueron los que me apoyaron. También estaban los que no querían en lo absoluto que estuviera ahí, pero que ahora me aman.


The Casualties tocando en un patio trasero en South Central, 20 de julio, 2015.


Kat de Las Cochinas tocando en la Euclid House, en Boyle Heights.17 de agosto, 2013.

Ahora que ya va a salir, ¿existe aún resistencia por parte de algunos punks hacia la película?
No, pero los webisodios recibieron mucho odio porque fue como ponerle un espejo a la escena en frente. Un ejemplo sería algo tan sencillo como meterse en un mosh pit: te sientes como el rey del mundo, un cabrón, empujando a la gente, pero luego te ves en la película y no es lo mismo. Es súper difícil. El odio desgarró a la escena —estuvo rudo—, pero seguí yendo a los shows. Los punks se dieron cuenta, así que trabajé con la gente una persona a la vez.

No soy una directora que diga: "Voy a encontrar el objeto más valioso de estudio para hacer una película que me va a hacer famosa". En realidad no me importa eso. Podría sólo dar clases ¿sabes? Mi motivación es ayudar a otras personas, meterme en la vida de las personas jóvenes y cambiarlas. Si dirigir un documental es el vehículo para ello, genial. Si ser maestro es el vehículo para ello, también está muy bien.


Seclorum tocando en un estacionamiento, South Central, 1º de agosto, 2014.

¿Fuiste confrontada por alguien en los toques?
Sí, todo el tiempo. El crew de la película no era muy grande —a veces era solamente yo. En el show [dentro de la película] donde los policías llegan y acusan a alguien de apuñalar a una persona, yo era la única del crew en el lugar. Pero el crew más grande fueron tal vez diez personas máximo, incluida la seguridad.

¿Sentías que necesitabas seguridad?
Cuando haces una producción del tipo, hay cuestiones de legalidad involucradas. Si contratas a un guarda de seguirdad, y te roban tus cosas, es más probable que te las cambien si antes llevaste a cabo la debida diligencia. Y siempre contratábamos gente de color y siempre nos aseguráramos de que llegaran en ropa casual. Muchas veces terminaba molestando con ellos o ellos terminaban molestado con los punks. En un par de ocasiones, los guardias de seguridad que contratamos eran personas que solían ir a los shows de punk. Pero que conste en actas: nunca le pasó nada a nuestro crew de filmación.


Crusty Drunks tocando en un estacionamiento, South Central, 1º de agosto, 2014.

La polícia suele clausurar este tipo de toques frecuentemente. ¿Cómo afectó eso al filme?
Uy, me encanta ese rollo. Al primer show al que asistí, hubo redada de los policías. Estos polis son 50/50 ¿sabes? A veces son una mierda y a veces son una chimba. A veces son buena onda conmigo y a veces no son chéveres con los punks —eso era súper común. Si alguien cree que no existe el "White Privilege" [el hecho de que ser blanco te hace un ciudadano de mejor categoría en Estados Unidos], puedo asegurar absolutamente que sí existe en esta ciudad. Tengo muchos ejemplos. Solia tener conversaciones muy largas con los policías despues de sus redadas —incluso en compañía de otros punks. Me gusta eso. No me gusta que la gente salga lastimada, eso sí.

¿Te ponia nerviosa la presencia de la policía? Actualmente en los Estados Unidos, cuando interactúa la policía con una persona joven que no es blanca, existe una posibilidad muy real de que esa persona termine muerta.
No cuando hay una chica blanca con una cámara en el lugar. Por el hecho de yo estar ahí, la situación cambió por completo. Espero que todo el mundo que lea esto sepa que es legal filmar a la policía en los Estados Unidos. En Los Ángeles, los policías saben que toda la gente sabe eso. Así que lo que hacen es decirte: "Deja de usar el flash, me estás dejando ciego". Claro, todo esto sucede de noche, así que te dicen: "Puedes tomar fotos pero no puedes usar el flash". A veces les hacía caso y a veces no. Definitivamente no quiero ir a la cárcel y tampoco quiero meter a los punks en problemas, por lo que generalmente dejaba de usar el flash si me lo pedían. Otra táctica policíaca es echarle la linterna a la cámara. Hubo una noche en la que dos policías hicieron una redada en un show en Huntington Park y uno de ellos se me pegó todo el tiempo, echándome la luz de su linterna en la cámara. Jajaja Así que tengo una cantidad de fotos suyas. Lo llamo "El Oficial Linterna".

En esas circunstancias —con punks y policías a punto de enfrentarse— ¿crees que ser mujer fue una ventaja?
Totalmente. No creo que un hombre hubiera podido haber hecho esta película, sólo por el hecho de que los hombres están todo el tiempo tirándose el rollo del ego. ¿Un hombre llegando a la escena con todos estos punks fuertes y capacitados que han estado aquí por años? No lo creo.


Un operativo de la Policía de Los Angeles, en South Central, 1º de agosto, 2014.

Evidentemente existe una larga historia de DIY en el punk, y muchos de los punks en la película parece que se han adherido con fidelidad al precepto. Les gusta ser auto contenidos y auto gestionados y no están interesados en el mainstream o ni siquiera en una audiencia más grande de punk. Pero hay una escena en la peli en la que una de estas bandas, Corrupted Youth, le abre a los veteranos The Casualties (que son bastante conocidos) en una sala formal de conciertos y los de Corrupted Youth se ven súper emocionados al respecto. ¿Qué opinas de ello?
Tú sabes tan bien como yo que existe un gran conflicto en la escena sobre querer ser exitoso. Yo personalmente nunca he tenido un problema con unir fuerzas con patrocinadores. Si alguien quiere apoyar algo positivo, creo que eso es una buena causa. Pero esa soy yo. Como seres humanos, tal vez quieres alcanzar algún tipo de éxito, pero también quieres tener un grupo cercano, una comunidad de personas con la que compartes tu vida y tus ideales. Si quieres gustarle a una audiencia más grande, te arriesgas a perder ese grupo, y para algunas personas, ese riesgo es demasiado grande. Así que desafortundamente mucha gente escoge no seguir adelante con su música por miedo a perder a su grupo de amigos. Pero yo nunca he sido así.

En esa misma linea, ¿crees que la participación de Vans con Los Punks afecte en alguna medida a la conversación sobre tu película?
Sí, absolutamente. En un mundo ideal, hubiera sido genial hacer la película con mis propios medios. Pero la idea de hacer la película se materializó a través de mi relación con Vans. Y han sido más que solidarios. Vans no me dijo una sola cosa durante la filmación de la película. No me dijeron: "Necesitamos más tenis" ni nada del tipo. Me pusieron en contacto con un escritor y un productor súper talentosos y me dejaron hacer lo mío. Les hubiera podido decir: "No, no voy a aceptar el dinero de una corporación para hacer la película", o hubiera podido decirles que sí e intentar darle la oportunidad a varias personas. Eso fue lo que hice.


Público en un toque en Boyle Heights. 17 de agosto, 2013.

Al final, ¿qué sientes que lograste con Los Punks?
Aún no lo sé. Pero en el fondo de todo esto, ya no hay industria musical. La audiencia es mucho más pequeña así que estas escenas necesitan de nuestro apoyo. Las bandas no hacen el tipo de dinero que la gente piensa. Si no apoyamos al heavy metal o al punk, van a desaparecer. Así que si puedo entregar música subterránea en un formato que la gente disfrute, perfecto.


Ray de Pleasure Wound, South Central, 24 de octubre, 2014.

***

Los Punks se va a estrenar en House Of Vans en Brooklyn el 26 de mayo con actuaciones de los Casualties, South Central Riot Squad, y Age Of Fear.

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