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Cultura

Así es vivir con un trastorno visual psicodélico

Los síntomas abarcan desde los típicos de la migraña, como sensibilidad a la luz, hasta efectos más alucinógenos.

por Kate Richardson
26 Abril 2016, 3:50pm

Foto por Jackie Dives.

Por un tiempo estuve viviendo en la cima de una montaña de Kootenay, en Columbia Británica. Fue ahí donde me di cuenta de que algo estaba mal con mi vista. Veía patrones de luz en la oscuridad. Los patrones daban vueltas y se alternaban. Eran constantes, los veía de día y de noche. También sufría de fuertes migrañas en esos momentos, así que me preocupé de que ambas cosas estuvieran relacionadas. Y lo estaban de cierta forma.

Tras meses de pruebas, espera y angustia, en octubre pasado me diagnosticaron trastorno de nieve visual. Mi neuro-oftalmólogo, el Dr. Jason Barton, me aseguró: "No te vas a quedar ciega y no lo estás imaginando. En realidad es un tipo de patología cerebral única".

Los síntomas abarcan desde los típicos de la migraña, como la sensibilidad a la luz, hasta los más voltajudos, por los que paso todo el tiempo: objetos que dejan un rastro o una estela (cuyo nombre médico es palinopsia), alto contraste cromático y luces muy brillantes en mi campo visual. También veo cuadrículas o figuras geométricas. Es una experiencia psicodélica, y en todas partes aparecen patrones.

En los últimos 7 años, Barton ha visto a 16 pacientes ––incluyéndome–– con esta condición "curiosa e interesante". Los 16 tenemos varias cosas en común, las suficientes para hacer un diagnóstico.

En un artículo de investigación publicado en la revista Brain, en 2014, la condición es descrita como algo diferente a la "migraña persistente con aura", que es el componente visual de las migrañas, y a la alucinosis retrospectiva, llamada también Trastorno perceptivo persistente por alucinógenos (TPPA). La investigación reúne diferentes síntomas y los junta bajo la misma lupa que estudia el trastorno de nieve visual, pero no ayuda mucho a alguien como yo que se pregunta sobre sus causas y su tratamiento.

Así veo una reja. Foto vía el usuario de Flickr Lee Glickenhaus.

Inevitablemente, comencé a cuestionarme si estas cosas visuales las provocaba el uso de drogas psicodélicas, o si era, más bien, por los medicamentos que tomaba para controlar mis migrañas. ¿Acaso yo había ocasionado esto? ¿Se trataba de una lesión cerebral? ¿Había algún problema con mi cuello? ¿Una contusión? ¿Cáncer? Traté de no buscar mis síntomas en Google y esperé a ver a un especialista.

El Dr. Barton no fue el primer doctor al que vi. Primero fui con una estudiante residente. Ella me hizo una prueba de reflejos y de visión periférica. Todo estaba normal.

Luego me dijo que viera a la pared mientras me apuntaba al ojo con una luz muy brillante. Me pidió que le dijera cuando pudiera ver normal otra vez. Pero seguía viendo una mancha. Tardé tanto tiempo en recuperar mi visión normal que todo se volvió muy incómodo; ella esperaba y me insistía, mientras que yo intentaba que el pánico no se notara en mi voz. Esa fue la única prueba que mostró algo anormal con mi vista.

Un doctor que no sepa de la existencia del trastorno de nieve visual podría pensar que es algo normal que pasa en el ojo, llamado fenómeno entóptico o interferencia fotorreceptora. Hasta cierto punto, todos presentamos un poco de interferencia, pero las personas con el mismo trastorno que yo ven más cantidad de información que normalmente es invisible. La nieve visual suele presentarse con tinnitus, otra afección que también tengo. Es como si una parte de mis ojos y oídos no supiera cómo desconectarse.

"Cuando estamos en un entorno callado, la mayoría de nosotros nota un pequeño zumbido de fondo", explica el Dr. Barton. "En el caso de la vista, la mayoría de nosotros no nota ninguna textura con patrones en nuestro campo visual, pero al ver el cielo azul despejado o una pared completamente blanca, uno dice 'Es verdad, se ve un poco de esta interferencia con patrones', pero no siempre somos conscientes de su existencia".

Foto por Jackie Dives.

Como sufro de migrañas severas, también se me aparecen patrones ondulantes en el campo visual. Parecen ondas de calor a la distancia de una carretera. Cuando estoy a punto de tener una migraña, todo, incluyendo la nieve visual, se vuelve más y más intenso. Por ejemplo, en este momento es primavera en Vancouver y el patrón que crean los pétalos del cerezo al caer sobre la acera gris puede volverse insoportable.

Uno de mis ojos también se queda sin color. Durante la fase más intensa de una crisis migrañosa, uno de mis ojos se pone verdoso y otro color rojo. Se parece un poco a llevar gafas de 3-D, pero con mucho, mucho dolor.

La investigación más reciente sobre el trastorno dice que este se encuentra localizado en el cerebro, no en los ojos, y que probablemente está relacionado con un neurotransmisor, la serotonina. Las drogas como el LSD, el MDMA, la silocibina y el ISRS (Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) también cambian la manera en que el cerebro maneja la serotonina.

La última droga psicodélica que consumí fueron unos hongos alucinógenos que yo misma recolecté y sequé. Un amigo y yo los masticamos; yo tomé una dosis muy baja. Caminamos alrededor de un estanque y lo rodeamos una y otra vez. Nos tomó horas averiguar cómo caminar en la calle.

Justo cuando los hongos empezaban a hacer su magia, todo perdió su diversión. Una sensación placentera los acompañaba, pero estaba teñida de una creciente consternación que nunca antes había sentido. Fue en ese momento que en verdad supe lo que las imágenes, como he empezado a llamarlas, significaban.

En cuanto los colores de la primavera y del agua empezaron a adquirir ese brillo extra, ese aspecto que desbordaba vida, quise terminar el viaje. Era tan similar a lo que vivo cada día que no fue especial ni divertido; solamente más extremo que las imágenes con las que tengo que vivir, totalmente fuera de control.

Barton dice que hay un cierto número de personas con ese padecimiento que declaran consumir drogas psicodélicas, mientras otras desarrollan nieve visual después de suspender el consumo de antidepresivos.

Esto último fue el caso más reciente que diagnosticó Barton: una persona empezó a notar "lluvia acumulada" en su campo visual después de dejar los ISRS. Cuando empecé a notar la nieve visual tomaba sumatriptán, una clase de medicamento que afecta la serotonina, para tratar de controlar mis migrañas.

Foto by Jackie Dives.

Según Barton, los neurólogos siempre han sabido que alterar los niveles de serotonina puede afectar la manera en que el cerebro interpreta la información visual, y que la generación previa a los productos farmacéuticos (antes de los ISRS), era conocida por causar que los objetos dejaran rastros en el campo visual. Hasta ahora, la relación con la serotonina es la que más podría explicar por qué la nieve visual, al menos en mi caso, parece un montón de alucinaciones psicodélicas.

Barton ha intentado tratarme con medicamentos, probamos uno durante una año. Él también ha buscado maneras de hacer exámenes de lo que está pasando y de usar esos exámenes para explicar mejor cómo estos sistemas químicos actúan en partes del cerebro que parecen estar separadas.

El tratamiento con fármacos no me llama la atención. En vez de tomarlos hago mi mejor esfuerzo por apreciar las aventuras visuales a las que mi cerebro quiera llevarme. El mundo es fascinante, un viaje diferente cada día.

Hace poco, en una fiesta, fui un baño que estaba hecho de baldosas blancas. El piso estaba formado por cuadrículas de 2.5 por 2.5 cm. Encima de ese patrón mi cerebro vio una reja más texturizada y brillante que se movía sobre la que ya estaba allí. Era una belleza; si hubiera tenido tiempo (es decir, si no fuera tan raro estar escondida en el baño de una fiesta de adultos como si tuviera 15), hubiera sido un buen lugar para pasar una hora o más absorta en él

Hay partes de todo esto que son muy cool. Me gusta la idea de tener un cerebro raro. Sobre todo cuando uno sabe que no tiene nada degenerativo.

En cuanto a los psicodélicos, el sentido común y mi doctor me sugieren que es hora de dejarlos. Ya veré como me va con eso.

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