Pelea de gallos en Colombia

Espuela contra espuela: una crónica visual sobre las peleas de gallos en Cartagena

Esta práctica tan criticada sigue enraizada en muchas poblaciones del país. Hace parte de sus tradiciones culturales y de sus fines de semana.

por Giulia Collura; fotos por Cécile Lopes
11 Abril 2018, 11:56pm

Foto por Cécile Lopes.

Todas las fotos por Cécile Lopes.

La pelea de gallos es el plan obligado de Isla Grande, una isla que queda a una hora de Cartagena. La emoción de este ritual en la isla va más allá del enfrentamiento entre los dos animales: la preparación del evento, la fanaticada de ambos gallos dándose espuela en la gallera y la atmósfera que se respira antes y después de la pelea compone toda esta tradición, criticada por algunos.

La gallera se erige en frente de una de las casas de los habitantes de la lista. Los gritos de invitación del hombre se funden con la champeta y el vallenato, los géneros típicos de la zona. La pelea empieza cuando se ponen a ambos gallos en el centro de la gallera y solo termina hasta que uno de los gallos esté muerto o moribundo. La gente le apuesta a uno o al otro. Cuentan los billetes sencillos mientras todos toman Costeñita, la cerveza local.

Los gallos de pelea empiezan su entrenamiento desde que nacen. Antes de empezar las peleas les cortan el pene y la cresta, y les quitan sus espuelas naturales para reemplazarlas por espuelas de metal o de carey. A veces, incluso les pintan el pecho y les untan ají antes de las peleas para exaltarlos.Todos preparativos que traumatizan físicamente al animal.

Sin embargo, la pelea de gallos ya es una tradición enraizada en la isla, así como es un ritual tradicional en varios territorios del país.

Cécile Lopes, la fotógrafa de esta serie, es franco-portuguesa, creció en París y empezó a viajar siempre con un interés por descubrir culturas nuevas. Ha fotografiado en Asia, Oceanía, ha expuesto en Francia y en Quebec y ha recorrido el mundo guiada por un deseo: conocer al ser humano en todos sus aspectos, tanto para exponer problemáticas sociales, como para captar la espontaneidad de los momentos de la vida de personas que no conoce, como los habitantes de Isla Grande.