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Las fotos de Steph Wilson exploran las funciones corporales y se burlan del tabú

Acabamos todas acaloradas, sudadas, llenas de moras y pipí.

por Steph Wilson
10 Octubre 2016, 5:17pm

Steph Wilson es colaboradora regular de Broadly, la plataforma de VICE dedicada a las mujeres. Su trabajo está enfocado en la naturaleza muerta, los retratos y la moda. Recientemente terminó una nueva editorial y la compartió con nosotros, así que nos sentamos con ella para conversar sobre cómo hace para ponerle algo de diversión a la industria de la moda que a veces parece un poco desgastada.

VICE: ¿Qué te inspiró a hacer esta serie?
Steph Wilson: Hace mucho tiempo no cogía mi cámara para tomar fotos por pura diversión. Por más de que adoro a mis equipos editoriales, tener a otras siete personas en el set puede llegar a ser desesperante. Las modelos siempre tienen gente encima arreglándolas, y esto hace que sea realmente difícil que sean naturales. También puedes perder la conexión con el sujeto cuando hay un trillón de personas distrayéndolo... Así que esta vez no hubo peinados, maquillaje o estilistas. Estuvimos sólo yo y Lily Newark, la modelo.

¿Por qué decidiste trabajar con ella?
Lily es amiga mía. Las dos somos frescas, asquerosas y nos encanta desnudarnos. Queríamos hacer una sesión juntas que fuera resultado de un rato de diversión y risas.

¿Dónde tomaste las fotos?
Las fotos que tienen de fondo el pasto fueron tomadas en Woodberry Wetlands, Londres. Me gustó que se veía como un escenario postsoviético, con los edificios en el fondo y ese sentimiento de "tierra de nadie" que despiertan los pastizales. Acabamos todas acaloradas, sudadas, llenas de moras y pipí, así que Lily sugirió ir a Shadwell Basin. Nunca había ido y fue increíble. Es agua filtrada del río Támesis, ahí en medio de la ciudad, pero está completamente en silencio. Sólo ves gente atractiva saltando la valla para aventarse desde las paredes de cemento que, al parecer, mantienen el lugar en secreto.


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¿Crees que es importante tener una narrativa a la hora de tomar fotos de moda?
Sí, o sólo sería moda. Las fotos bonitas ya no son suficiente. Yo empecé como pintora, así que siento que tengo que transferir esa idea de permear la imagen con algo. Me gusta enfocarme en el sexo, la etiqueta y las funciones corporales. Supongo que se trata un poco del viejo refrán de "convertir algo feo en hermoso", o darle un punto de vista diferente a las cosas. Lily y yo bromeamos sobre llamar la serie "Expensive Fashion Shoot" (Editorial de moda costoso), ya que es una especie de editorial antimoda, algo así como un intento fallido de la Ucrania de los noventa por crear una moda avantgarde.

Detrás de tus imágenes se esconde un humor sutil. ¿Se lo inyectas a propósito?
Me gusta reírme de temas que se toman demasiado en serio, o que son tabúes tan ridículos o viejos que merecen que te rías de ellos. Es un balance entre ingenio, estética y comprensión. No me reiría de un tema en el que no cabe el humor, como la violencia doméstica o la mutilación genital femenina, por ejemplo. Sin embargo, los estigmas alrededor de la desnudez, el pelo, la menstruación, el sexo, el lenguaje, las redes sociales, etcétera, son cosas que podrían beneficiarse de ser apartadas y vistas como lo que son: humillaciones establecidas, creadas por un sistema que quiere que la gente se avergüence por ser "normal" y convertirla en un consumidor regular.

Steph Wilson es una fotógrafa que reside en Londres. Puedes seguir su trabajo aquí.