rey del perreo

Sobre cómo El General cimentó el sonido del reggaetón, y luego desapareció por completo

Antes siquiera de que el reggaetón tuviera un nombre, El General ofrecía una escapatoria sobre ritmos pulsantes e insinuaciones sexuales explícitas.

por Eduardo Cepeda; ilustraciones por Xavier Lalanne-Tauzia
08 Junio 2017, 9:12pm

Tal vez estamos en la cumbre del reggaetón. Justin Bieber está celebrando —o apropiándose— del género, dependiendo a quién le preguntes. La popular lista "Baila Reggaeton" de Spotify le da luz a artistas que se encuentran en la oscuridad de la noche. Fiestas LGBQT de reggaetón, de Chile a Estados Unidos, consiguen nuevos adeptos cada semana. Y todos sabemos que es sólo cuestión de tiempo para que Drake haga un disco de reggaetón que sea fuego puro.

Pero antes de que el reggaetón tuviera un nombre, para muchos jóvenes latinos era el sonido de nuestra generación, y lo vivimos sobre todo en las fiestas de quinceañeras. No sabíamos que estábamos bailando el siguiente género multibillonario de la industria. Tan sólo éramos unos torpes adolescentes navegando las extrañas aguas del cortejo, y la única meta era poder besar a alguien al final de la noche. Las fiestas de quince años fueron el lugar en donde cientos de latinos experimentaron por primera cosas como el alcohol, el baile, fumar cigarros, mientras una de nuestras amigas cercanas celebraba su simbólica entrada a la adultez ataviada con un gran vestido (blanco o rosa, dependiendo desde dónde leas esto). Fue también el lugar donde muchos, incluyéndome a mí, escuchamos por primera vez reggaetón, o un precursor, más de una década antes de que Daddy Yankee llevara el género al escenario global.

Yo nunca bailaba en las fiestas, hasta que una noche el Presidente logró lo imposible. A medida que Edgardo Franco alias El General, cantaba "Tu pum pum mami mami…" –una metonimia para describir el movimiento de las regiones inferiores de una mujer sobre el infeccioso pero simple "dembow riddim" (el ritmo derivado del dancehall, responsable del reggaetón)– mi cuerpo era arrastrado hacia la pista de baile. Lo que empezó como un simple baile rápido, de un momento a otro cambió a un repegado contacto entre parejas, lo que horrorizó a los adultos que estaban en el salón (si sabes lo ajustado que puede estar un traje, imagínate lo explícito que se ponía la cosa). Pero éramos más, y no hubo nada que los adultos pudieran hacer al respecto. Algunos hasta se unieron.

Con reacciones como esta, no es de extrañar que El General haya encontrado el éxito mundial. Mucha de las historia escrita sobre el reggaetón falla al no mencionar la influencia de El General en el género, optando simplemente por calificar su contribución como "reggae en español". Pero distinciones como esta no tenían relevancia en la pista de baile: nuestra salidas los sábados por la noche se basaban esencialmente en ritmos pulsantes e insinuaciones sexuales explícitas. Esa música ayudó a crear gratos recuerdos que habitaban la mente en las misas de domingo por la mañana. Su música fue el soundtrack perfecto para ambientar fiestas, bodas y antros en Latinoamérica y comunidades latinas en EE. UU. Era una interacción fácil y adictiva entre sexos. El General estaba ahí para llenar los silencios incómodos con pasos de baile sudorosos.

La génesis de la música de El General se remonta al sistema de transporte público de Panamá. Una importante diáspora jamaiquina se quedó en Panamá después de terminada la construcción del Canal de Panamá. El reggae y el dancehall fueron algunos de los regalos culturales que vinieron con ello. Un obsesionado Franco comenzó su banda junto a sus amigos, buscando hacer versiones propias de esta música en español. Aprovechando el espacio existente en los autobuses jamaiquinos conocidos por sus potentes sistemas de sonido, comenzaron a pasar sus cintas en los camiones que corrían a lo largo de la ciudad, impulsando así una escena que se desarrolló en torno a este estilo de reggae en español o "plena". Fue entonces que Franco se fue a Nueva York, donde refinó su sonido con el productor jamaiquino Michael Ellis.

La música de El General fue hecha para las pistas de baile. Su lanzamiento de 1988 Estas Buena, que abre con un cover en español al clásico "Dem Bow" de Shabba Rank, bien podría pasar como un simple álbum de dancehall. Pero su carrera evolucionó, y con ello su sonido. Salsa, merengue y otros elementos latinos dieron a ese dembow una calidad única. Su voz era inconfundible y su delivery encantador; y su irónico juego de palabras obviamente generó líneas problemáticas como "Tienes unas caderas que parecen carretera".

El fuerte envolvimiento de Franco en el circuito de clubes de Nueva York pudo ser lo que lo llevó a su éxito inicial en el mercado estadounidense. El descarado uso del sentido del humor en canciones como "Rica y Apretadita", puso sencillas palabras en español en la boca de todos durante gran parte de los 90. Pero fue el primer sencillo de El General "Tu Pun Pun", aquel que se coló por primera vez a los mercados estadounidenses, eventualmente abriéndose camino hacia Centro y Sudamérica. Su hit de 1991 "Muévelo", fue producido por un joven Erick Morillo, que pasaría a producir "I Like To Move It" y a convertirse en una leyenda del house por sí mismo.

El General consolidaría su potencial y versatilidad colaborando con C&C Music Factory en el hit "Robi Rob's Boriqua Anthem". Después de 17 discos de platino y 32 de oro acumulados, anunció su retiro. En 2004, El General hizo una gira de despedida, anunciando que se haría de lado para concentrarse en la producción. Un par de años después, había desaparecido casi por completo.

En 2008, apareció una entrevista suya en video en donde explicaba su regreso a la fe de los Testigos de Jehová, y su compromiso por mantenerse alejado de la música. El entrevistador preguntó qué pasaría si se presentaban grandes ofertas; Franco dijo que las ofertas siempre habían estado ahí y jamás se habían detenido. Ocho años más tarde, un muy bien producido video hecho para los Testigos de Jehová reprimió aún más cualquier duda sobre su compromiso.

El video muestra a un joven representando a Franco en una cabina de audio, mientras hacía las voces para una canción no identificada. Un astuto manager le sirve una copa de ron para calmarlo mientras se quita los audífonos con disgusto por el contenido lírico. El verdadero Edgardo Franco narra esto, y relata el tiempo que pasó siendo El General. Franco asegura que para él fue una época vacía y obscura. Habla de sus discos de platino y premios como "trofeos del diablo".

Pero Franco sonríe al hablar de la constante avalancha de ofertas para volver a la música, que a menudo involucran aviones privados y grandes cantidades de dinero. Es como si aún lo encontrara halagador. Parece estar en paz con su nueva vida y no se arrepiente de haber dejado ir todas las ofertas que se le presentaron. Y con la nostalgia de los años 90 al máximo y el reggaetón de vuelta en la cima del mainstream global, las ofertas deben ser poco menos que exorbitantes. Pero no hay nada, dice, que pueda traerlo de vuelta a la vida que dejó hace tantos años. Ni siquiera la oportunidad de reclamar su trono legítimo como el padre del reggaetón, un título al que no se opone.

"Honestamente, es música que viene de Jamaica", dijo cuando se le preguntó sobre el origen del reggaetón en una entrevista con Vanguardia. Pero sabe de su legado en el enorme espectro. No duda cuando se le pregunta quién es el padre del reggaetón. "En cuanto al mercado hispano, soy yo, la influencia de Vico C de Puerto Rico es innegable, pero se centró más en el hip-hop", establece.

Cualquiera que sea su lugar en el ámbito del reggaetón, una cosa es cierta: El General tuvo a cientos de latinos en todo el mundo bailando, twerkeando, y repegándose al decadente ritmo del dembow en español, años antes de que "reggaetón" fuera una palabra, mucho menos común. Según dicen, la legendaria cantante Celia Cruz alguna vez le dijo que llegaría lejos si encontraba un nuevo ritmo. Escuchó, y llevó el dembow en español a una audiencia más grande, forjando así un camino hacia el reggaetón.

Eddie Cepeda es el fundador de Mother of Pearl Vinyl. Síguelo en Twitter.