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10 verdades sobre el vinilo

El vinilo nunca morirá.

por Noisey Staff
05 Diciembre 2015, 2:40pm

El vinilo se niega a morir. El amor fetichista que los melómanos sienten por este formato ha evitado que caiga en el olvido y la obsolescencia. En los últimos años, ha crecido un interés tan grande por recuperar la pasta negra, que las grandes disqueras están relanzando álbumes en dicho formato. Una buena y mala noticia, porque las pocas fábricas de acetatos que quedan no logran cubrir toda la demanda y los sellos independientes que siempre confiaron en este formato no pueden competir contra los peces gordos de la industria. Lo bueno es que todavía hay mucha gente ávida por encontrar ese disco de tropicalia que salió en el 72 y del que sólo existen 20 copias, o aquel álbum doble de un color extraño que nadie más tiene, o que simplemente quiere disfrutar del sublime y delicioso sonido que emana de una tornamesa sin importar si reproduce un disco de colección o una edición cualquiera de los 14 Cañonazos bailables.

Para justificar nuestro amor por el formato,aquí les tenemos diez datos que debe conocer con respecto a esta cultura.

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EN 2015 SE REGISTRÓ EL MAYOR PORCENTAJE DE VENTAS DESDE 1989

Según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, en 2014 por primera vez, la industria musical en el mundo registró el mismo porcentaje de ganancias por las ventas físicas y las digitales, el cual fue del 46%. Dentro de las ventas físicas, dominadas por el CD, el vinilo significó sólo el 2% de las ganancias. Sin embargo, dentro de su nicho la venta de acetatos registró un crecimiento del 52%. Según la Recording Industry Association of America, la asociación responsable de certificar las ventas de álbumes en Estados Unidos, en 2014, en ese país se vendieron 13 millones de vinilos y para este año se especula una cifra superior ya que, en el primer semestre del 2015, los números alcanzaron los 9 millones. Si esto se mantiene, suponemos que para el final de año las ventas en Estados Unidos alcanzarán los 18 millones. También esta asociación afirma que la mayoría de las personas que consumen vinilos son menores de 25 años.

Circulación del vinilo en Colombia

A principios del siglo XX, sólo las familias acaudaladas del país tenían vinilos. Pero en 1929, gracias a la radio, este formato comenzó a masificarse. En 1934, Antonio Fuentes fundó la disquera y estudio de grabación más prolífico y seminal de Colombia: Discos Fuentes. En 1943, la disquera adquirió su primera máquina prensadora, dando inicio a la industria musical nacional. Siete años después, apareció Codiscos S.A. que se encargaba de distribuir material auditivo, lo que permitió que el vinilo llegara a todo el país. Durante los 60 se fundó Discos Victoria y Prodiscos, quienes sumados a Discos Fuentes consagraron la industria musical colombiana en los años 70. En los 80 la producción de vinilos fue reemplazada por los casettes y posteriormente por los CD's, pero más de cuarenta años de industria fonográfica dejaron una serie de joyas de la música nacional. El rock latino y la tropicalia, así como un sin fin de géneros tradicionales de Colombia conforman un acervo saqueado y cotizado por toda una legión de melómanos y coleccionistas extranjeros que buscan estos discos a través de tiendas en línea como Ebay y Discogs. El problema es que a pesar de que los vinilos han incrementado su valor en el mercado del coleccionismo, sus autores no están recibiendo ni un sólo centavo.

LAS FÁBRICAS DE VINILO NO DAN ABASTO

Es indudable que la cultura del vinilo está en crecimiento, en el último año, el interés por el acetato como nicho de mercado generó un incremento del 50% en sus ventas, una demanda que no es alta en relación con el resto de los formatos predilectos por la industria, pero que sí representa una oportunidad comercial para un cierto sector dedicado a reeditar y editar álbumes en este formato. El problema que representa la producción del vinilo frente a la demanda es que existen pocas fábricas capaces de prensar estos álbumes. Según un artículo del New York Times, apenas hay unas cuantas docenas de estás fábricas en el mundo y sus máquinas son de los años 70. Según Pitchfork, en Estados Unidos hay escasas 20 prensadoras activas. Además, el proceso es lento, se requieren materiales costosos y escasos, y si se daña algún aparato su reparación es complicada porque porque hay pocos especialistas que saben como volver a echarlo a andar. La demanda crece debido al interés que tienen las grandes disqueras por reeditar álbumes en este formato, lo cual ha causado que prensar vinilos se convierta en un proceso aún más lento para los proyectos independientes, para quienes prensar su álbum en vinilo puede llegar a tardar hasta seis meses de espera.

EL VINILO ES TÓXICO

Es muy complicado que el vinilo vuelva a fabricarse de forma masiva. No sólo porque es un producto de nicho, sino también porque el proceso de fabricación es altamente contaminante. Empezando porque estos discos están hechos de policloruro de vinilo, mejor conocido como PVC, un producto derivado del petróleo que es altamente tóxico y cancerígeno. Aparte de eso, según un estudio llamado The Energy and Climate Change Impacts of Different Music, la industria musical genera altas cantidades de CO2, causadas por las fábricas y el trasporte tanto de la materia prima como del producto final. Según dicho reporte en el año 2009, la música digital redujo un tercio las emisiones de carbono que genera la industria musical con todo lo que abarca. Muchas disqueras, como la legendaria disquera de Seattle Sub Pop, están implementando soluciones ecoamigables como usar productos reciclados, pero el tema con los vinilos es más complejo por los materiales que requiere y las máquinas que usa, las cuales, por ser tan viejas, requieren mucha energía y generan desperdicios.

SE PUEDE GRABAR UN DISCO SOBRE CASI CUALQUIER MATERIAL

Una solución a los problemas de contaminación puede ser buscar nuevos materiales para el soporte, algo que es posible gracias a que el proceso de grabación análogo consiste en hacer un registro de las ondas sonoras, que se imprimen en forma de surcos sobre una superficie plana. Este proceso es tan mecánico que hace posible grabar el sonido casi sobre cualquier material. Por ejemplo, desde los 60 se han usado los flexidiscos que en aquel entonces, servían para para promocionar sencillos y en general venían como regalos en las revistas de música, estos están hechos de una fina lámina de plástico que se puede doblar. Actualmente, gracias a la tecnología láser también se puede imprimir música sobre placas de madera, acrílico, papel, o hasta cajas de pizza. Incluso, hace poco el sello Rapture Records experimentó con una tortilla de maíz, demostrando que es posible grabar y reproducir música en casi cualquier cosa. Pero lo más insolito de todo, fue el disco de hielo que inventó la banda Sueca Shout Out Louds para promocionar su álbum Blue Ice. Todo esto sin olvidar el famoso disco de oro que fue enviado al espacio dentro de la sonda Voyager y que incluye saludos hechos en más de 50 idiomas, sonidos de la tierra, música y un sonido que reproduce las ondas cerebrales de la escritora estadounidense Ann Druyan.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE LOS FORMATOS DE LOS VINILOS?

Es bien sabido que hay distintos tipos de vinilos que varían según su tamaño, peso y la velocidad que requieren para ser reproducidos. Los lanzamientos se dividen en en dos grandes grupos, Long Play (LP), los discos grandes de 12'', y Extended Play (EP) de 7''. Esta denominación es uno de los legados más importantes del formato en vinilo, que sigue definiendo a los discos lanzados incluso en formatos digitales como el CD o el mp3, que siguen marcando la diferencia entre un EP y LP.

La velocidad con la que el disco gira se mide en revoluciones por minuto RPM (cuántas vueltas da en disco sobre el tocadiscos). Por los general los de siete pulgadas giran a 33⅓ RPM y los de 12'' pueden girar a 33⅓ RPM y a 45 RPM. Aparte, existe un formato difícil de encontrar que es el de 16'' que gira a 78 RPM. Los discos de este tipo fueron los primeros que se fabricaron. Son grandes, pesados y sólo se pueden reproducir en un fonógrafo. Para la música colombiana, este formato es muy importante debido a que los primeros discos que se grabaron en el país se hicieron en 78 RPM. Mucha música popular de principios del siglo pasado se registró en estos vinilos que actualmente son oro para los coleccionistas.

Para algunos puristas de estos formatos el gramaje, o el peso del disco, es sumamente importante porque según ellos, mejora la calidad del sonido. Las ediciones prensadas en 180 y 200 gramos son altamente cotizadas por los coleccionistas debido a que son más sólidas y supuestamente suenan mejor, pero hay otro grupo que considera que los discos de 120 y 150 gramos mantienen una mayor fidelidad.

NO SÓLO LAS TORNAMESAS REPRODUCEN VINILOS

Mucha gente cree que un vinilo sólo se puede reproducir de forma portátil usando un gramófono de manila, pero están equivocados. Los surcos del vinilo son una impresión del sonido que queda grabada en el PVC, y forma unos caminos que literalmente están hechos de ondas sonoras. Lo que hacen las agujas interpretar los surcos y seguir esos caminos transformándolos a una frecuencia magnética que reproduce la música. Esto es pura física y es un proceso tan mecánico y tangible que inclusive un acetato puede ser reproducido usando sólo una aguja de coser y una hoja de papel. En los 70 llegó fue muy popular un invento japonés llamado Vinyl Killer o Soundwagon, una pequeña réplica a escala de camioneta Volkswagen que funciona con una pila de 9 voltios y tiene una aguja en la base, este juguete recorre las pistas del disco y reproduce la música. En Japón también se inventó un reproductor de vinilo que no usa una aguja sino un láser, la misma tecnología que reproduce un CD.

LA DIFERENCIA CUALITATIVA ENTRE LO ANÁLOGO Y LO DIGITAL

La principal diferencia entre ambos formatos es que el análogo registra físicamente las ondas de sonido que salen de una consola. En cambio, el formato digital usa un código binario que decodifica datos y los procesa convirtiéndolos en sonido. Ambos formatos tienen sus ventajas, pero los puristas del vinilo sostienen que los acetatos aseguran alta fidelidad y un mejor sonido – siempre y cuando se les dé un buen mantenimiento – en cambio lo digital modifica el sonido comprimiéndolo. Todo esto significa que para gozar de la alta calidad que promete el formato del vinil, todo el proceso, desde su grabación hasta la prensa, debería estar registrado analógicamente. Si en el proceso interviene una máquina digital, el sonido perdería calidad, así que no todo lo que brilla es oro: aquellos discos que están siendo grabados con máquinas y procesos digitales no gozan al 100% de las los milagritos que se le adjudican al formato en vinilo.

TECHNICS SL- 1200 MK2, LA MEJOR TORNAMESA DE LA HISTORIA

Para tener alta fidelidad a la hora de reproducir música el simple vinilo grabado de forma análoga no es suficiente, también se requieren unos buenos parlantes y sobre todo un buen tocadiscos. Según la revista de música electrónica independiente Resident Advisor, uno de los mejores de todos los tiempos es el Technics 1200, lanzado en 1972 por Matsushita Electric Industrial Co (Panasonic). A diferencia de otras tornamesas, estas tiénen un motor de tracción que hace girar de forma suave los álbumes, no como de otros dispositivos que usan tracción por correa y producen un movimiento más brusco. Estos aparatos abrieron un nuevo mundo para la música, no sólo por lo bien que reproducen los discos, sino porque hacieron más fácil su manipulación. La Technics, apodada Wheels Of Steel, se volvió legendaria gracias a su controlador de velocidad que fue fundamental para la invención del scratching.

LA INDUSTRIA DE LA MÚSICA ELECTRÓNICA ES LA QUE MÁS LE HA APUNTADO A LOS VINILOS

Según la base de datos de Discogs, el mayor referente de vinilos de Internet, la música electrónica ocupa el segundo lugar en su catálogo con 1.127,267 ejemplares, justo después del rock que tiene 1.189,334. La diferencia no es tan amplia, teniendo en cuenta que el rock es popular desde los 50 y la electrónica desde principios de los 80. El estilo de la electrónica que más vinilos tiene registrados en Discogs es el house con 233,296. Pero sin duda, la cifra que demuestra el empuje de la música electrónica, son los 359,107 acetatos que se lanzaron entre 2000 y 2010, en cambio en ese periodo el rock tuvo 120,028. Estos números se dan gracias a que existe un nicho de sellos de música electrónica que se han dedicado a seguir produciendo vinilos. Una iniciativa que no es muy rentable, pero que apuesta por es uso de este formato como propuesta estética y a veces política. En Colombia hay por lo menos diez sellos de electrónica editando vinilos, entre los que se destacan Low To High Records y Woods N' Bass Records.

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Larga vida al vinilo.