Entrevistas

Estas son las verdades de Lars Urlich

Hablamos con el controversial baterista de Metallica sobre su nuevo álbum, los peligros de congelar el tiempo y la muerte.

por Kim Kelly
28 Noviembre 2016, 8:55pm

El baterista de Metallica, inmigrante danés, anterior niño prodigio del tennis, aficionado al arte e, indudablemente, uno de los sujetos más famosos con nombre Lars en el mundo, ha sostenido por mucho tiempo una reputación de vago dentro de la comunidad metalera. Si nunca has escuchado la frase "Debió ser Lars" aplicada cuando un ícono del metal muere, entonces me gustaría saber bajo qué tipo de rock te has escondido. Ulrich ha sido citado por decir que la comunidad del metal "es jodidamente seria y sobrevalorada", acusación que lanzó en contra de la comunidad metalera. Sus habilidades como baterista son frecuentemente atacadas y él ha sido, por lo general, considerado como un imbécil tantas veces que, en cuanto pones su nombre, Google te despliega inmediatamente frases como, "¿Por qué las personas odian a Lars Urlich?"

En otras palabras, yo esperaba completamente que Lars Ulrich fuera un idiota. Mientras caminaba hacia el restaurante en Tribeca, escogido por sus managers para nuestro encuentro, me pregunté: ¿qué tan imbécil será este tipo, habrá madurado algo a su edad?

Para mi sorpresa, Ulrich no resultó ser nada malo. Si algo puedo decir es que fue muy atento: sus respuestas fueron inteligentes y consideradas, sus modos fueron familiares y cálidos; incluso en medio de todos los publicistas que nos rodeaban y de cualquier persona que se atravesara por allí. Él no se sorprendió cuando un hombre se detuvo en la calle para observarlo, o pareció perturbado cuando el mismo hombre tomó un par de fotos. La impresión que tuve de él fue de franqueza y reflexión. Escuchó atentamente mis preguntas y entrecerró los ojos concentrado mientras respondía; a pesar de su egocéntrica reputación, parece bastante consciente de sí mismo e, inclusive, humilde, especialmente cuando hablamos de lo que se siente tocar en Metallica como parte del trabajo cotidiano. Él reconoce su posición en el mundo, tal y como me dijo, "Para las personas que realmente trabajan, decir que Metallica es un trabajo resulta bastante ofensivo".

Es verdad, no se puede conocer mucho de una persona durante una cita de media hora en un café, pero, por lo que pude observar, a pesar de la antagónica relación que lleva con la comunidad metalera, Urlich no merece la reputación que tiene. A pesar de su apretado cuello de tortuga color negro y sus llamativas botas italianas de cuero, la persona con la que hablé no parecía nada interesada en hablar de tonterías. Puede ser que ese sea el resultado de una crianza escandinava o de una vida rodeado de lame culos. No sabría decirlo, pero, ciertamente, le ha servido bien a pesar de que los fans no tengan muchas oportunidades de ver ese lado de él.

"Soy danés, y a las personas danesas no les cuesta trabajo aguantar ir en contra", me explicó. "Me refiero a que no quiero ser contrario simplemente por serlo, pero creo que soy bastante transparente y abierto. Hacer discos a los 52 años no se vuelve nada sencillo, créeme".

En ese punto de finales de septiembre, él se encontraba en medio de una caótica conferencia de prensa, en la que había lidiado con entrevistas y sesiones de foto a lo largo de los días (una ráfaga de actividades que culminó en una triunfante presentación en Webster Hall, varios días atrás). Su banda se encontraba preparada para lanzar Hardwire…to Self-Destruct, un nuevo disco que ha obtenido mejores críticas de las que han disfrutado en décadas, su primer álbum completo en ocho años, por el que estuvieron encerrados y más presionados que Fort Knox en un huracán. Aun así, Ulrich no pudo darme una opinión honesta sobre el álbum. 

Eso es un no pudo, no un no quiso. Hasta ese momento no había tenido tiempo de procesarlo por completo, ni de analizar las usuales letras incómodas de Hetfield (que, en esta ocasión, siguieron adelante para proclamar que "todos estamos jodidos", punto que ahora es difícil de negar). Todo lo que pudo decirme acerca de ello fue que se sentía orgulloso del álbum, complacido de que pasara su "examen de coche" y contento porque a los fans les ha agradado lo que han escuchado. "Hay, definitivamente, un factor X cuando los cuatro en un cuarto juntos de alguna manera funciona; los planetas y las estrellas se alinean y tenemos que ser cuidadosos de no sobre pensarlo", me dijo.

"James y yo tomamos un viaje en auto por la 101 hace unas tres semanas y yo escuché la grabación completa en un viaje en coche. Tiene que sobrevivir un viaje en coche al derecho y al revés. Es la prueba del coche. Eso es una tradición, tiene 25 años de antigüedad. Y es genial. Te lleva a donde te diriges de una forma más rápida".

Es verdad que Hardwire… to Self-Destruct ha generado una emoción genuina y mucha curiosidad— más de lo que uno podría esperar de una banda que alcanzó la cima de su fama hace décadas— pero esa reacción es parte de la curiosa dicotomía de Metallica. Por cada metalero que jura y perjura que la banda perdió relevancia tras la muerte de Cliff Burton (o incluso antes de eso), hay otros tantos que aún veneran las producciones de la banda, incluso su complicada época a mediados de los 90 y sus recientes discos mediocres. Para algunos, la memoria del sentimiento que experimentaron al escuchar por primera vez Master of Puppets, o al ver a la banda tocar "Orion", es suficiente para mantener ese amor; otros demandan más y, por lo general, se encuentran decepcionados. Metallica en 2016 no es lo mismo que solía ser en 1986 (o 1996 o 2006) y ellos no hacen los mismos álbumes que solían hacer en esa época.

De cualquier forma, el álbum que acaban de publicar —posicionado como una especie de puente entre…And Justice for All y Black Album— sostiene una ferviente promesa. Es el mejor y más inmediato sonido que la banda ha tenido en años (y es muchos años luz mejor que Death Magnetic). Aún tiene algunos momentos de auto indulgencia porque la mayoría de los tracks son demasiado largos, gastan mucho espacio en grandes y tontos ritmos noventeros, y los vocales de Hetfield son demasiado limpias y prominentes en la mezcla. Pero también tiene algunas canciones trash, como "Atlas, Rise" y "Spite Out the Bone" que hacen referencia, atrevidamente, a las influencias iniciales de la banda en NWOBHM, añadiendo esos gruñidos vocales que los fans habían extrañado por un buen rato.

Es difícil decir qué ha cambiado entre el lanzamiento de Death Magnetic (o el generalmente ultrajado experimento de Lulu) y Hardwire…to Self-Destruct. Ocho años han pasado pero, como siempre, la alineación nuclear no se ha modificado en un muy largo tiempo; el "nuevo" bajista Robert Trujillo se unió a Metallica cuando yo tenía 15 años; ahora tengo casi 29. Los miembros originales James Hetfield, Lars Urlich y Kirk Hammett han aguantado una colorida variedad de tormentas, muchas de su propia creación (¿recuerdan Napster? Porque Lars sí) pero aun así han salido adelante una vez más.

Supongo que todo cae para demostrar que, incluso después de 30 extraños años— tras múltiples vidas de muerte, fama, fortuna y controversia— no se puede dejar atrás a una buena banda.

Noisey: Escuché tu nuevo disco el día de hoy.
Lars Urlich: Cuéntame, ¿qué tal está?

Bastante enfermo.
¡Es muy enfermo! Gracias.

Tomé algunas notas, igual que tú, y la primera cosa que saltó en mi cabeza cuando escuché "Atlas, Rise" fue Diamond Head. Suena a que ustedes trataron de volver a sus raíces con esa canción.
He dado como cinco entrevistas para este nuevo disco y no tengo idea de qué contestar cuando las personas preguntan, ¿Qué estás haciendo? Es como, ¡no tengo idea! Estoy seguro de que en seis meses, o en un año, habrá una especie de narrativa para mí, pero aún no tengo una. Es por eso que me interesa escuchar las opiniones de los demás.

Ok, bueno, para mí sonó como una mezcla de la influencia de NWOBHM con un popurrí de todo lo demás que han hecho a lo largo de millones de años. Amo lo rápido que fue, con la vibra agresiva del trash y los solos. Es demasiado metal, creo que eso es lo que las personas sentían que habían pedido durante décadas.
Por eso nos llamamos Metallica [ríe]. Escucha, para mí, o es bueno y logra conectar con la gente, o no es genial y las personas no se sienten conectadas con él. Todo lo demás es entrar en detalles. No tengo la suficiente distancia: terminamos de masterizar el disco hace dos semanas y Greg se fue el jueves de la semana pasada, así que eso no tiene ni siquiera una semana. Sólo estoy feliz de que la gente lo escuche. He tocado un par de canciones para algunos amigos íntimos y ellos parecen aprobarlo. No he adquirido una narrativa de todo eso en conjunto aún; tuve dos entrevistas por radio el viernes 'Cuéntame de tu nuevo álbum, ¿Cómo suena?' Y yo digo, 'Ummm…Estoy muy seguro de que suena como Metallica. Más allá de eso, ¿quién carajos lo sabe? Porque yo no lo sé'.

La única cosa que hicimos fue que nos dimos ciertos permisos así que, una de las irrupciones en el último disco, Death Magnetic, sucedió cuando Rick se sentó y nos alentó a ser más indulgentes y dejar que nuestro trabajo pasado nos inspirara. Así que, si escuchas a "Diamond Head" u otras cosas por el estilo allí, entonces, eso suena bien. Creo que hubo un par de años en los que realmente nos esforzábamos, quizá demasiado, para tratar de hacer las cosas diferentes y reinventar nuestro sonido. Entonces Rick llegó en el último disco y nos dijo, "Está bien reconocer su pasado, está bien inspirarte en tu pasado, está bien abrazar tu pasado". Eso marcó a Death Magnetic y al nuevo disco también.

Se permitieron ser completamente Metallica. Hasta este punto, ¿qué tan importantes son las opiniones externas para ustedes? Han pasado por muchas cosas a través de los años.
[Ríe] Escucha, cualquier artista— y yo utilizo pobremente la palabra— cualquier persona creativa, ya sean músicos, escritores, poetas, o un pintor o un cineasta, obviamente, si les dieran la opción, escogerían que las personas apreciaran lo que hacen en vez de que no lo hicieran. Ahora, es 2016: todos tienen una opinión. Ciertamente, nosotros apreciamos eso. Ya sabes, si David Fricke o alguno de tus amigos o tú mismo dicen 'Ew, ¡qué mierda!', es algo diferente a un comentario hecho por un chico de 17 años en un sitio de Internet que diga 'Metallica sonaba mejor cuando James Hetfield tomaba' o alguna otra cosa asquerosa, ¿sabes a lo que me refiero? Esta es la clase de sinsentidos que las personas escriben. Obviamente todos buscan una buena crítica en Rolling Stone, ¿sabes a lo que me refiero? Así que, de alguna forma se balancea.

Pero hasta ahora, todo ha sido abrumadoramente positivo. Me refiero a que, siempre habrá uno entre 25, y obviamente aún tendremos las mismas críticas sobre nuestras cabezas de hace 15 años, 'ugh, que se joda Metallica' y todo eso, pero eso forma cada vez una menor parte de la imagen. Yo pienso que, conforme te vuelves un poco más viejo como artista y mientras te vuelves mejor, las nuevas tecnologías y tu experiencia te permiten tener más opciones. Y cuando tienes más opciones, todo es complicado. Algunas veces, cuando me siento a pensar sobre ser joven, alocado, y lleno de coraje a mis 20 años, no recuerdo haber pensado mucho. Sólo hacía las cosas. Ahora, todo es como, 'Ok, ¿eso es mejor o esto es mejor? Espera, ¿cuál de los dos es mejor?' Podemos alentar todo. Espera, podemos cambiar los riffs justo allí. O podemos hacer esto. Y, antes de que lo notes, estás sentado allí con 17 putas opciones, y te sientes un poco decaído bajo el peso de todas esas ideas. Así que ha sido agradable escuchar en el último mes, o algo así, que aún hay esperanza para las personas. Es un disco muy bueno. ¡Me quedo con eso!

Mencionaste el envejecer, y es gracioso pensar que hay gente que no quiere que ustedes envejezcan. En el imaginario de muchos fans siguen siendo los mismos tipos thrash de 18 años.
¡No puedes evitar que quieran eso! Pero es parte del rock and roll, especialmente, una parte del hard rock and roll. Eso es algo un poco incómodo, ¿sabes?

Es muy heavy metal pensar que 'los demos son siempre mejor' y esa clase de cosas. Las personas quieren que se congele ese primer momento en el que lo descubrieron y cuando cambian o evolucionan, tú sabes mejor que nadie la reacción que eso puede causar.
Hemos luchado contra eso en diferentes niveles durante la mayor parte de nuestra carrera. Me refiero a que, cuando pusimos "Fade to Black" en Ride the Lightning, mucha gente en la comunidad metalera perdió la cabeza. Y eso ha formado parte de nosotros, porque nunca nos ha gustado conformarnos con lo que se supone que debería de ser. Quiero decir, eso forma parte de la estética del hard rock/heavy metal que no se ajusta a nosotros, pensamos que es algo tonto, así que intentamos mantenernos alejados de eso por el bien de nuestras habilidades. Y, obviamente, pudo haber tiempos en los que nos alejamos de más, pero es mejor eso que ser conformistas y nunca desafiarnos. Ya sabes, siempre hay alguien dentro del hard rock que dice, 'Toquen Master of Puppets de nuevo' o '¿Por qué cortaron su cabellera?' o por qué esto o lo otro. Sólo es lo que es.

¿Piensas que el metal es un género intrínsecamente conservador? No necesariamente en el sentido político—porque, obviamente, ustedes saben todo sobre eso por crecer en los 80—sino en términos de la ferocidad con la que algunos fans se aferran a sus ídolos y a sus trabajos pasados.
Obviamente, diré que hay una cierta tensión conservadora a lo largo de todo esto. Por cada banda conservadora, y no mencionaré ningún nombre porque no quiero ser irrespetuoso, hay aún un Mastodon, o un Kvelertak, o Slipknot, u otras personas que se desafían y hacen buenas cosas extrañas. Siempre hay propuestas novedosas y diferentes, siempre surgen nuevos híbridos. Muchas de las cosas con las que crecimos en los 80, las espadas y la brujería, toda clase de material medieval, simplemente no era para nosotros. Y, supongo que nuestras actitudes fueron un poco punk. Por cada Diamond Head, por cada cosa de Judas Priest y AC/DC que amo, también amé a The Ramones, y amo aún a The Sex Pistols, y amé a The Clash y a Anti-Nowhere League. Siempre abrazamos un poco más el estilo punk y, como tú sabes, fue Motorhead, quien realmente fue el epítome de todo esto.

Exacto, como el origen de todo.
Exactamente.

¿Cómo te sentiste cuando te enteraste de lo de Lemmy?
Estaba devastado. Lo vi en la fiesta de su cumpleaños y, a pesar de que estaba frágil, estaba presente. Y yo sabía que estaba enfermo, pero no que estaba tan enfermo. El murió dos semanas después de que lo vi en su cumpleaños, no esperaba que fuera tan rápido.

Parece que él no quería que nadie supiera lo enfermo que estaba y eso se lee como una obra de caridad para sus fans; no quería que nos preocupáramos por él, porque él era esa especie de figura más allá de la vida. Al ser alguien tan conocido dentro de la comunidad, ¿sientes alguna presión por proyectar una imagen de fuerza y vitalidad al momento de envejecer?
Bueno, estoy sentado aquí comiendo pechuga de pollo y ensalada en lugar de pizza y McDonald's. Hoy es un día de seis horas. Diez años atrás era un día de ocho horas. 20 años atrás, era un día de 12 horas. ¿Sabes lo que significa eso? No me importa ser sincero. Tú sabes, estoy orgulloso de mi condición humana. Nosotros siempre hemos sido transparentes, es importante para estar en el mismo nivel y serle accesibles a los fans. No tengo nada que ocultar. En los 70 y esas cosas, bandas como Led Zeeppelin y KISS alrededor del mundo, no quiero ser irrespetuoso porque los aprecio, pero había algo sobre ese elemento místico, una especie de asunto más allá de la vida, pero esos tiempos ya pasaron hace mucho. Y creo que actualmente puedes abrazarlo, en vez de huir de ello. Eso es lo que intentamos hacer en nuestras redes sociales. Tratamos de ser lo más transparente posible.

Y muy humana también; siempre han sido una banda muy humana.
Sí. Me refiero a que yo siempre he dicho mi verdad, incluso si era solo la de ese momento. Creo que hemos manejado una nave bastante transparente a través de los años. Mi cabeza descansa sobre la almohada con bastante tranquilidad en las noches, no hay ninguna clase de mierda extraña o algún engaño por ninguna parte. Siempre es un tómalo o déjalo, y aquí estamos. Siempre ha habido tiempos en los que con Metallica, por alguna razón, siempre hay personas quejándose. Tú probablemente conoces la lista: ya sea la falta de un bajo en este álbum, o el 'por qué cortaron sus cabelleras' o 'por qué se volvieron clásicos' o 'Kirk Hammett y su jodido barniz negro de uñas', siempre hay algo. Es parte del viaje. Digo, ya han pasado 35 años.

Ahora es una especie de personaje de mediana edad el que ustedes han creado. Metallica podría comprar una casa.
¡Es una locura!

¿Así que no tienes ningún remordimiento?
Por supuesto que tengo remordimientos. Digo, no soy una persona que vive con una especie de enfoque fijo sobre la vida. Conforme las situaciones se van presentando vas haciendo lo mejor que puedes y no, no tengo remordimientos. Por ejemplo, el asunto de Napster. No sabíamos a lo que nos estábamos metiendo… fue una pelea callejera. Empezó como una pelea callejera. Como, ¿quién carajo son estas personas? ¡Que se jodan! Fue una pelea de lucha libre. Y, de la nada, se convirtió en el cuadrilátero central del mundo. Eso fue un poco como, 'Wow, ¿cómo pasó esto?' Pero he dicho esto muchas veces antes, así es como nos manejamos. Simplemente hacemos las cosas en lugar de pensarlas. Metallica, en conjunto, tiene un lado muy impulsivo. Eso me agrada, espero que la mayoría de nuestros fans aprecien esa impulsividad— en vez de que todo esté vigilado, cada paso sobre pensado y rebuscado, meticulosamente planeado. Pero sí ha habido algunas veces en las que hemos dicho, 'Maldita sea, debimos de pensar mejor eso'.

Debe de ser difícil que las personas te observen todo el tiempo. Esa debe de ser la cosa más extraña de todas. Tú solo eras un tipo que creció intercambiando discos y que hizo un par de discos, pero ahora eres totalmente famoso. ¿Eso te ha asustado alguna vez?
Creo que, simplemente, no lo pienso mucho. Creo que hemos tenido una especie de buen viaje con eso. Más bien es algo así como: somos lo suficientemente famosos para tener las puertas abiertas cuando necesitamos tenerlas abiertas, pero no somos tan famosos como para que yo no pueda sentarme aquí contigo. Si realmente estuviéramos tan alto, entonces esto no sería posible. Un sujeto viene, toma un par de fotos, pero luego se da cuenta de que no obtendrá demasiado por haber fotografiado al baterista de Metallica comiendo pollo, ¿sabes?; después de eso se va y ya.

¿Esperas atraer nuevos fans o ganar algunos opositores con este nuevo disco, o estás más interesado en hacer feliz a tu ya existente base de fanáticos?
Digo, todos estamos conscientes, casi conscientes, de lo grande que es el internet. Y, como he dicho, la mayoría de las cosas que he visto en el mundo han estado en escala de grises, así que es bastante fácil tratar estos asuntos. Así que, personas de 40 años, de 50 años, 30 años, o adolescentes de 20, todo está bien. Nosotros no nos desviamos del camino por hacer una cosa en vez de otra. Creo que aún parece haber una clase de rito de iniciación para los jóvenes de 13 y 14 años, en varios lugares alrededor del mundo. Todavía hay muchos chicos jóvenes. Cuando reviso ocasionalmente nuestras redes sociales—dos millones de seguidores en Instagram, o algo por el estilo, debería de saber los números— puedo notar que muchos de ellos son jóvenes, lo cual es bueno. Creo que tenemos un muy buen balance. Hay ciertos lugares, como en Escandinavia, donde son realmente pequeños; hay chicas de 14 años paradas en primera fila y cosas de ese tipo. Algunas veces los padres traen a sus hijos, o los hijos traen a sus padres. Es divertido.

No estoy particularmente involucrado en eso. No me siento a checar los números como antes lo hacía; es una especie de asunto distinto. Diez o 20 años atrás, nos encontrábamos dentro del juego: jugábamos bajo un cierto número de reglas, tratábamos de encontrar el lugar que teníamos en ellas. En la actualidad, no jugamos realmente bajo esas reglas. Ahora, la industria musical está mucho más corrompida, es mucho más impredecible y se asemeja, cada vez más, al lejano oeste. Hoy en día no se trata de, '¿Qué es lo que todos los demás están haciendo?' sino de lo que tú estés haciendo, ¿estás haciendo lo correcto para ti? Es un poco más relajado de lo que solía ser. Hace como un mes, me senté a pensar, '¿qué es lo que haremos con esta música?' Tú sabes, no caes necesariamente en la corriente de lo que debería de ser. '¿Qué es lo que vamos a hacer con ella, cómo vamos a compartirla?' Hicimos un video y lanzamos la primera canción, eso sucedió en dos días. Grabamos el video un jueves por la tarde y retocamos un par de cosas el miércoles, luego lo subimos a nuestro canal de Youtube. ¿Eso no te parece un jodido cambio de ruta?

Eso es muy punk.
¡Gracias! Eso es lo que somos, un puñado de punks perdidos. Pero, en la actualidad, se trata de lo que funciona para ti, ¿sabes? No se trata del lugar que ocupa dentro del negocio y la industria, ni de esa clase de sinsentidos.

¿Recuerdas el punto en el que te diste cuenta de que Metallica era tu trabajo?
He contado esta historia un par de veces. En 1986, cuando tocamos en un show del tour de Ozzy, nuestro manager Cliff vino a Hampton, Virginia. Tuvimos una especie de charla en la parte trasera del autobús antes del show; él nos vio a todos a los ojos y nos dijo que habíamos recaudado el dinero suficiente para comprar casas. Hubo un extraño silencio y todos nos volteamos a ver, '¿De verdad? ¿En verdad podemos vivir de hacer esto?' Ese fue un tipo de momento espectacular. Entiendo que esto es lo que hago para ganarme la vida, es mi trabajo a título; digo, es lo que hacemos, somos muy afortunados. Aunque también se puede discutir qué tan buenos somos para esto.

Lo que realmente quiero sabes es ¿Por qué siguen haciéndolo? Han hecho de todo; no necesitan hacer más, y sin embargo aquí están.
Es muy divertido. Aún es divertido. Y el día deje de serlo, cuando comience a sentirse inadecuado creo que le mayor problema será ya no poder materializarlo. En verdad me gusta tocar música con ellos. No puedo imaginarme tocando con otra gente. Por qué hacemos esto… esa es una buena pregunta. Escribir canciones con James Hetfield y salir con el Greg Fidelmans del mundo ¡es divertido! Así es como yo lo veo. El verdadero trabajo, para mí, son las responsabilidades domésticas de ser padre. Eso se siente— no como un trabajo en el sentido negativo—pero eso parece tener un propósito. Metallica se asemeja más a una cueva, a un lugar de escape. Metallica es un lugar al que los cuatro acudimos para disminuir los años y disminuir las cargas con las que interactuamos en el mundo. Es una especie de asunto más holgado. Mi vida es muy estructurada en casa: niños y tareas y comidas a las 7 pm, llevar a los niños a la escuela, recogerlos, organizar viajes y partidos de baseball, lecciones de bajo, más cinco millones de citas para jugar, ese tipo de cosas. Luego sales a la carretera con Metallica y consigues quedarte a dormir allí. Llegue aquí anoche, vi a un par de amigos, tomé una copa de champaña, desperté por la mañana, fui a un par de sesiones fotográficas, me senté a charlar aquí contigo y hablé de mi mismo durante la última hora. Ese no es un mal día, ¿verdad? No se trata de que sea un mejor o peor día el llevar a los niños a la escuela y hacer todo eso, pero es una alternativa agradable.

Quizá eso responde tu pregunta. A veces, cuando hago entrevistas, es como tomar terapia.

Supongo que te han preguntado de todo hasta este punto, ¿no es así?
Creo que ha pasado de todo en estos años. Pero también siento que siempre estoy en diferentes lugares de mi mente. Si tú y yo habláramos mañana, quizá te daría algunas respuestas ligeramente distorsionadas que se adecuan a mi visión de ese día, la perspectiva que tenga mañana del mundo, el tipo de humor que traiga ¿Sabes a lo que me refiero? Hoy, entre las 3 pm y las 5 pm, estas son mis verdades. Mañana, entre las 3 pm y las 5 pm, quizá habrá otras verdades. Quién carajo lo sabe.

Aquí está mi última pregunta. Al final del día, ¿preferirías morir en el escenario, algo parecido a lo que Lemmy hizo, o mejor quieres retirarte?
Salir. No quiero faltarle al respeto a Lemmy, pero… yo preferiría irme.

¿Sabes dónde te gustaría que te enterraran?
No quiero que me entierren. No he pensado en eso aún, pero creo que debería. No importa a dónde vaya en el mundo, siempre me sentiré danés, aún me aferro a mi pasaporte danés, así que, en algún punto, habrá una especie de vuelta a casa…puede ser en una urna, o no lo sé, quizá esa es demasiada información. Ya veremos. Ahora mantendré eso en mente gracias a ti.