redes sociales

Bueno, ¿borramos Facebook de una vez por todas o qué?

Analizamos las ventajas y desventajas para que no tengas que hacerlo tú.

por Rosie Hewitson
21 Marzo 2018, 4:53pm

Foto por Flikr, Xiaobin Liu (CC BY 2.0)

2018 será recordado como el año en que Facebook se fue a la mierda. Ahora la plataforma es básicamente el basurero para las fotos borrosas del perro de tu madre, el anuncio de boda de la amiga de tu amiga, la que te añadió después de una noche de farra en 2011, y para las quejas políticas de 800 palabras de ese tipo de la universidad que se vestía como revolucionario. Además, en un futuro no muy lejano, Facebook no será más que un cementerio digital gigantesco, lleno de gente muerta.

Viendo esto, quizá lo mejor sería borrarlo, ¿no? Lo curioso es que llevas ya tres años pensando en hacerlo y aquí sigues, probablemente leyendo este artículo en Facebook. ¡Sigue! Además llevas toda la hora de almuerzo dándole sin cansancio al dedito, curioseando páginas como si te ganaras la vida con eso.

Sí, definitivamente, tienes que borrar Facebook… ¿no? Sí, claro. ¿Verdad? Probablemente, sí. Pero ¿en serio? Bueno, a ver, vamos a analizar los pros y los contras y decidimos qué hacer.

VENTAJA: ES UNA FORMA SÚPER CÓMODA DE EVITAR OBLIGACIONES SOCIALES
Te escribió esa chica del colegio con la que te llevabas más o menos hasta que se puso a estudiar arte dramático y se volvió insoportable. Resulta que vendrá a la ciudad la semana que viene para unas audiciones, le acaban de cancelar la reserva de Airbnb y no encuentra otro alojamiento. ¡Menos mal que siguen en contacto gracias al milagro de las redes sociales! Pero tranquila, “solo” tendrás que alojarla durante cuatro noches.

DESVENTAJA: DE REPENTE YA NO TIENES AMIGOS. ¡SORRY!
Por mucho que intentes encontrar otras formas de estar enterada de todo lo que pasa en la ciudad, reconócelo: Facebook es la forma más útil de ponerte al día con los eventos a los que de verdad quieres ir, y si lo borras, te pasarás el resto de tu juventud viendo publicaciones de fiestas caseras que YA SE CELEBRARON, sin ti.

Y es que no eres tan importante como para que alguien se dé cuenta de que tu nombre ya no aparece en la lista de invitados. No puedes negar la falta que te haría darle “Me interesa” a toda esa cantidad de conciertos, eventos, mercados de segunda mano y proyecciones de cine, a pesar de no tener la menor intención de asistir a ninguno, solo lo haces porque así parece que tienes amigos de verdad con los que haces cosas de vez en cuando.

VENTAJA: YA NO HAY PELIGRO DE QUE ALGUIEN USE TUS FOTOS VIEJAS Y TE HAGA PASAR UNA VERGÜENZA HORRIBLE
Un domingo de guayabo, tu amiga se aburre y se pone a darle “Me gusta” a las fotos de tu primer día de universidad, gracias a lo cual toooodo el mundo se burla de ti, viendo ese peinado que tenías con el que parecías emo.

DESVENTAJA: PERDERÁS LA OPORTUNIDAD DE AVERGONZAR A LOS DEMÁS USANDO SUS FOTOS
Por la misma regla de tres, borrar Facebook significa renunciar al placer de stalkear publicaciones de junio de 2007 de tus amigos, exponer alguna que los ponga bien en ridículo y comentarla cada media hora hasta que llegue a los 200 “Me gusta”.

VENTAJA: FACEBOOK TIENE ALGO DE PERVERSO
No quiero parecer la típica tía mamona, pero creo que todos estamos de acuerdo con que Facebook ha hecho muchas cosas malas, desde destruir la democracia y difundir discursos que incitan al odio hasta retransmitir agresiones en directo.

DESVENTAJA: LA GENTE TE VA A VER COMO A LA RARITA
En estos momentos, borrar tu perfil de Facebook es el equivalente digital de ser intolerante al gluten antes de que este se inventara, allá por 2012: todo el mundo va a pensar que eres extraña. Por mucho que ya nadie de menos de 45 años publique en Facebook y la plataforma se haya convertido en el dominio de gente que hace y comparte tests como “¡Averigua cómo te verías siendo del sexo opuesto!”, las únicas personas que no tienen perfil en esta red social en 2018 son los activistas en defensa de los derechos del hombre, los asesinos en serie y tus abuelos. Quizá sea buena idea esperar unos años más para abandonarlo sin llamar demasiado la atención.

VENTAJA: ¡VAS A TENER MUCHO TIEMPO PARA HACER OTRAS ACTIVIDADES DIVERTIDAS!
¿Te acuerdas de los libros y de la tele? ¿Y de irte a dormir antes de las doce? A veces miro cosas en el portátil y de repente me doy cuenta de que llevo más de media hora sin mirar Facebook y me entra una minicrisis de ansiedad que me obliga a dejar lo que esté haciendo y ponerme a curiosear la red social un ratito. Solo para morirme de envidia viendo las fotos de esa chica odiosa que no hace más que viajar. La adicción a Facebook es tan mala que incluso sus creadores quieren que le dediques menos tiempo. No he leído ni una palabra de Dientes blancos, de Zadie Smith. No he tenido tiempo de ponerme en serio a escuchar a los Beatles. No he podido ver Black Mirror. Y si no he hecho nada de eso es porque seguramente me paso cuatro horas al día viendo estupideces en Facebook. Quién sabe, a lo mejor resulto siendo fan de Black Mirror.

DESVENTAJA: VAS A TENER DEMASIADO TIEMPO PARA LAS RELACIONES HUMANAS Y LA AUTORREFLEXIÓN
Bueno, ¿y ahora qué vas a hacer con todo ese tiempo libre que tienes? ¿Hablar con gente? ¿Vas a charlar con tu compañero de trabajo mientras estás en la fila para calentar la comida en el microondas? ¿O con la anciana con la que coincides a veces en transmilenio? ¿O vas a dedicar algo de tiempo a reflexionar sobre tus emociones y sobre tus objetivos futuros? Pues claro que no. La verdad es que me parece muy mala idea. Mejor quédate con tu cuenta de Facebook. Quedémonos todos con nuestra cuenta de Facebook.

@RosieHew

Este artículo apareció originalmente en VICE UK.