Publicidad
Salud Mental

Así afecta el Xanax a tu cuerpo

¿Qué le pasa a tu cuerpo y a tu cerebro veintucuatro horas después de haber tomado este fármaco? ¿Y después de dos semanas?

por Mark Wilding
04 Abril 2018, 8:17pm

Ilustración por Owain Anderson | VICE UK

Los efectos se empiezan a notar al cabo de unos veinte minutos. Empiezas a sentirte relajado, algo somnoliento, incluso. Dependiendo de cuánto has tomado, puedes sufrir alteraciones de la percepción y tal vez visión borrosa. Los efectos llegan a su punto álgido al cabo de una hora. Con dosis altas, puede haber problemas de coordinación o incluso pueden producirse lagunas de memoria. En cualquier caso, aunque aún sigas consciente, no recordarás absolutamente nada.

Si alguna vez has tomado Xanax, ya conocerás estos síntomas. Lo que quizá no sepas es qué ocurre exactamente en el cerebro bajo los efectos de este fármaco.


Lea también:


Xanax es la marca del alprazolam, un fármaco perteneciente al grupo de las benzodiacepinas, que suelen formularse para tratar la ansiedad. Como ocurre con todos los medicamentos que se toman por vía oral, el cuerpo lo absorbe a través del estómago, atravesando la membrana mucosa y entrando en el hígado. De ahí, pasa al torrente sanguíneo y llega al cerebro, donde atraviesa la barrera hematoencefálica, una membrana que sirve como filtro para sustancias peligrosas. Las benzodiacepinas, como muchos otros fármacos, son capaces de atravesar esta barrera.

Y es en el cerebro donde las cosas se ponen interesantes. Las benzodiacepinas actúan sobre unas partes del cerebro denominadas receptores GABA-A, que serían una especie de interruptores, cada uno de los cuales tiene un efecto distinto. Los receptores GABA-A son los responsables de producir un efecto sedante y son activados por los neurotransmisores, sustancias químicas que transportan mensajes por el cerebro. En concreto, es el neurotransmisor GABA el que activa los receptores GABA-A. Val Curran, profesor de Psicofarmacología de la UCL, describe los neurotransmisores GABA como “los frenos del cerebro, los que lo calman todo”.

"Si tomas Xanax con fines recreativos, lo que conseguirás es un efecto sedante fuerte. Y como en tu caso no tienes ningún desequilibrio químico, ahí quedará todo"

Las benzodiacepinas son agonistas, lo que significa que amplifican los efectos de los receptores GABA-A. Otras sustancias, como el alcohol o las pastillas para dormir, actúan de la misma forma, aunque producen efectos diferentes. Lo hacen uniéndose a los receptores GABA-A e incrementando la efectividad del neurotransmisor GABA. Por tanto, cuando tomas un fármaco como Xanax, el interruptor (o receptor) se activa en modo de potencia máxima. Los receptores GABA-A se concentran en una zona del cerebro llamada hipocampo que es esencial para la memoria, razón por la cual se cree que estos fármacos pueden provocar lagunas de memoria.

Los médicos formulan Xanax para tratar la ansiedad, que muchas veces se origina por un desequilibrio de sustancias químicas en el cerebro. En esos casos, el Xanax corrige ese desequilibrio. Sin embargo, para quien consume este fármaco con propósitos recreativos, el efecto puede ser muy diferente.


Lea también:


La doctora Cathy Montgomery, profesora de Psicofarmacología de la Universidad de Liverpool John Moores explica: “cuando alguien experimenta un alto grado de ansiedad, libera una mayor cantidad de sustancias químicas como la adrenalina, que normalmente le harían sentirse más despierto y alerta, pero también se produce una deficiencia de GABA. El aumento de la adrenalina y el descenso de GABA tiene un doble impacto en el aumento de la excitación del cerebro, que se manifiesta en forma de ansiedad. Por tanto, tomar Xanax puede no tener en estas personas el mismo efecto de potente sedante”.

Por lo tanto, si tomas Xanax con fines recreativos, lo que conseguirás es un fuerte efecto sedante. Y como en tu caso no tienes ningún desequilibrio químico, ahí quedará todo. De hecho, al tomar Xanax estás creando un desequilibrio químico en el cerebro —el mismo que el fármaco se supone que debe corregir— pero en dirección opuesta.

Los peores efectos se empiezan a manifestar después de que los efectos sedantes han pasado

En términos generales, tu cuerpo hará lo posible por mantener el equilibrio en el cerebro. “Tomes lo que tomes, tu cerebro intentará regularlo, liberando, por ejemplo, adrenalina para contrarrestar el efecto”, explica Montgomery.

Mientras estás bajo los efectos del Xanax, no lo notarás porque el fármaco es tan potente que supera los esfuerzos del cerebro por restaurar el equilibrio. “Cuando tomas esta sustancia, liberas suficiente cantidad de GABA como para evitar que sufras ansiedad”, explica Montgomery.

El Xanax tarda varios días en desaparecer por completo del cuerpo, pero los efectos más potentes desaparecen después de unas horas. En primer lugar, el fármaco se desvincula de los receptores GABA-A del cerebro, es descompuesto por una serie de enzimas y el hígado y finalmente excretado.

Los problemas pueden surgir en el momento en que el fármaco se separa de los receptores del cerebro. El efecto sedante empezará a desaparecer, pero el cerebro seguirá intentando mantener el equilibrio. Esto puede producir un bajón horrible. “Es lo opuesto a la razón por la que lo tomas”, señala Montgomery. “Sufres un repentino aumento de la actividad cerebral que puede hacerte sentir mucha ansiedad, agitación, insomnio o incluso miedo”.

Esas sensaciones son, en parte, la razón por la que los consumidores de Xanax pueden desarrollar dependencia al fármaco rápidamente y, si no habían sufrido ansiedad antes, podrían desarrollarla ahora. “Quienes lo toman como droga recreativa pueden sentir la necesidad de seguir tomándolo debido a síntomas de abstinencia, caracterizados por la disforia. Eso perpetua el consumo y luego lo tomas automedicandote”, apunta Montgomery.

La tolerancia a los efectos anti-ansiedad del Xanax suele desarrollarse poco a poco, aunque quienes lo consumen por sus efectos sedantes pueden tener que subir la dosis a los pocos días. El doctor Tony O’Neill, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Queens, en Belfast, dice: “Las benzodiacepinas deberían prescribirse solo para periodos cortos de tiempo.

Si vas a tomar un fármaco como Xanax, es importante que sepas que el consumo continuado puede provocar síndrome de abstinencia en muy poco tiempo

El problema es que con el tiempo necesitas dosis cada vez mayores para obtener los mismos efectos”. Por eso, los consumidores de Xanax como droga recreativa en grandes cantidades pueden llegar a desarrollar importantes síntomas de abstinencia. “Pueden llegar a ser horribles”, señala O’Neill. Entre los posibles síntomas están el insomnio, la ansiedad, ataques de pánico y náuseas. Se sabe también que dejarlo de golpe puede provocar convulsiones.

Si vas a tomar un fármaco como Xanax, es importante que sepas que el consumo continuado puede provocar síndrome de abstinencia en muy poco tiempo. “Siempre recomiendo a la gente que no tome benzodiacepina más de tres días seguidos, ya sea con o sin fórmula médica”, dice Curran. Aunque, como con todas las drogas, el único modo de evitar riesgos es no consumirlas. Uno de los principales peligros del Xanax es que los estudios suelen centrarse en el consumo con dosis prescritas. “Todavía hay muchas incógnitas respecto al consumo recreativo”, señala Montgomery.

Sigue a Mark Wilding en Twitter

Este artículo apareció originalmente en VICE UK.

Tagged:
Xanax
Drogas
fármacos
efectos secundarios
benzo