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Waypoint

El Nintendo Labo me hizo sentir como si estuviera jugando con Lego otra vez

Resulta que el cartón es muy divertido. Especialmente si hace ruidos de gato.

por Danielle Riendeau; traducido por Álvaro García
06 Febrero 2018, 3:18pm

Foto: Danielle Riendeau | Waypoint

Este artículo fue publicado originalmente en Waypoint, nuestra plataforma dedicada a los videojuegos.

El anuncio del Labo hace un par de semanas despertó mi curiosidad. Básicamente es una nueva línea de juguetes híbridos y juegos de Switch. Un proyecto de Labo es un simple kit de construcción de cartón que primero ensamblas y luego utilizas en conjunto con los Joycons y la pantalla del Switch, junto con el juguete de cartón recién construido.

Luego del anuncio que Nintendo hizo para mostrar su híbrido de cartón/electrónicos, puedo decir con seguridad que es sumamente divertido ensamblar estas creaciones.

Definitivamente apela a la niña LEGO que hay dentro de mí; la que pasó innumerables horas retocando, construyendo y jugando con esas creaciones. Estos elaborados trozos de cartón para construir, digamos, carros a control remoto y cañas de pescar, es bastante divertido.

El primer proyecto que abordamos fue el carro a control remoto, que solo consistía en unas cuantas piezas de cartón. Para construirlo debes utilizar el Switch (que tiene instrucciones interactivas y muy detalladas) y tus piezas de cartón. Tienes que perforar en orden las formas requeridas y luego doblarlas hasta formar las creaciones de la caja, paso por paso.

También puedes decorar tus cosas de la forma que quieras. Este es mi "cruiser bruiser":

Foto: Danielle Riendeau | Waypoint

El carro a control remoto funciona con un joycon a cada lado de la creación y luego maniobrando con el gamepad. También puedes hacer esto en el modo de dos jugadores: mi compañero de construcción y yo empezamos a jugar carreras improvisadas e incluso una partida de sumo. El carro no tiene controles tan precisos (un lado siempre fue dominante), pero hay una configuración de "calibración" que ayuda con eso.

A continuación, probamos la caña de pescar, mucho más elaborada, que probablemente tiene tiene cuatro veces más pasos (¡y piezas móviles!) que el carro a control remoto. Mi compañero y yo fuimos los primeros en terminar el proyecto, un hecho que intentamos no echar en cara a los niños presentes en la sala (había un montón de niños jugando con estos juguetes).


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Ahora bien, aquí es donde las cosas se ponen divertidas. La arquitectura un poco más intrincada de este toycon despertó mi lado LEGO. Disfruté el proceso de construcción y no me avergüenza decir que hice algunas exclamaciones de sorpresa.

Luego, nos permitieron probar los juegos asociados con los toy-cons. Aquí es donde las limitaciones de Labo comenzaron a hacerse evidentes. Si bien es muy divertido manipularlo, no parece que haya nada que pueda mantener el interés de un niño o adulto por mucho tiempo. El juego del robot es probablemente el más elaborado, ya que usas una maleta de cartón, un visor y unos cordones en los pies para causar estragos en una ciudad virtual. Es divertido, pero imagino que, a menos que haya objetivos más concretos o sistemas de progresión, la mayoría de los jugadores abandonarán el juego con bastante rapidez.

Puedo decir que disfruté el piano, pero gran parte de eso fue porque puedes tocar notas que suenan como maullidos de gato.

Estaba lista para dejar la demostración de Labo con una mezcla de sentimientos encontrados: construir es muy divertido, ¿pero los juegos? no tanto.

Sin embargo, dejamos Labo Garage al final, lo que abre muchas posibilidades. Esencialmente, Garage es una herramienta de programación simple que te permite programar o reprogramar tus joy-cons para interactuar de formas completamente nuevas. En la demostración, nos mostraron un método para mapear los controles de la motocicleta toy-con para conducir el carro a control remoto.

Esencialmente, esto está abriendo el Switch y los Joycons a la experimentación, con o sin los kits de cartón. El personal de la demostración nos enseñó la capacidad de programar los controles en una especie de MIDI sound board (utilizada principalmente en el kit del piano), con una guitarra de cartón: no un kit Labo, sino solo una pieza de cartón decorada para parecer una guitarra. En un video corto, usaron una escoba junto con un joycon para hacer un instrumento aún más maravilloso.

Foto: Danielle Riendeau | Waypoint

Esta capacidad de agregar funcionalidad a casi cualquier cosa es lo que me emociona de este juguete. Podría imaginarme haciendo un mini-teclado musical como un Dagolier, o una nave espacial con controles de efectos de sonido. Si yo fuera todavía una niña, estaría muy entusiasmada con las posibilidades de mis cajas de cartón que no son de Labo.

No estoy segura de que Labo sea para mí, exactamente, dado que, en vista del gusto de mis mascotas por el cartón, los juguetes no durarían ni una hora. Pero son muy divertidos de armar, y la funcionalidad del Garage es definitivamente algo con lo que quiero jugar, incluso si los mini-juegos principales me den ganas de volver al cartón.

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