Propongamos: el futuro de la escena está en la autogestión

Analizamos las conclusiones que quedaron de nuestro conversatorio en el marco del festival francés Nuits sonores.

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jun. 22 2017, 10:30pm

El pasado fin de semana, desde THUMP Colombia estuvimos celebrando el festival francés Nuits sonores, que por primera vez cruzó el Atlántico para instalarse en Bogotá, Medellín y Manizales con su propuesta cultural y artística.

El sábado en el Espacio KB en Bogotá participamos de un panel en el que nos sentamos a hablar con el fundador del festival, Vincent Carry, y la DJ francesa Jennifer Cardini, cabeza del sello Correspondant. Como cuota local nos acompañaron Julio Victoria, uno de los DJs colombianos que más gira, y Darío Coronado, quien hace parte del colectivo Bogotano Overcast.

La conversación abarcó temas que iban desde el origen del festival francés, los retos de organizar un evento de pequeña escala en Colombia y de gran escala en Europa, el panorama de la escena de club mundial y local y hasta la lucha de la mujer por ganar reconocimiento dentro del circuito.

Durante todo el panel hubo una idea recurrente: la autogestión. En otras palabras: si quieres ver nuevas propuestas, debes arriesgarte a proponerlas.

Comencemos con Nuits Sonores. El festival es fruto del esfuerzo de un grupo de siete personas que querían revolucionar la forma como entendemos un festival. Para ello, en 2002 sacaron la música de los clubes de Lyon y la llevaron al espacio público. Querían que la ciudad palpitara al ritmo de la electrónica. Quince años después, Nuits sonores ha incluso superado su propósito inicial, pues su sonido ya se ha tomado otras ciudades como Tánger, Marruecos, Seoul, Corea, y las capitales colombianas en las que estuvo en estos días.

Y ojo a esto: lo lograron a pulso hasta el punto que hoy son casi completamente independientes en lo económico.

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Como nos contó Carry el sábado, en la actualidad han logrado financiar 93 por ciento del festival, por un lado, gracias a la venta de boletas, las barras y el merchandising y, por el otro, por las ganancias que les generan un bar y un hotel que poseen. Todo esto es el resultado de 15 años de labor de posicionar la marca Nuits Sonores frente a la audiencia. El 7 por ciento restante de la financiación viene de programas del Estado y de patrocinadores.

Por su parte, Jennifer Cardini nos dio otro ejemplo más de autogestión, en su caso relacionado con el rol de las mujeres en la escena. Para arrancar dijo que ellas no tienen por qué estar rompiéndose el lomo para ser reconocidas y ser bookeadas en festivales. El esfuerzo para que las reconozcan, más bien, debería venir de parte de los hombres, quienes suelen organizan los festivales. Pero lo mejor vino cuando se dirigió a las chicas y las alentó a organizar su propia fiesta o crea su propio sello.

"Eso fue lo que funcionó para muchas de nosotras", dijo. "Lo hicimos nosotras mismas y luego los hombres fueron sorprendiéndose. Seguimos en un nivel en el que nosotras mismas tenemos que hacer este tipo de cosas. Así que: ánimo. Solo háganlo".

No somos ingenuos. Sabemos que en Colombia la autogestión es difícil. Aunque aquí muchos eventos todavía se planean por amor a la música, la realidad financiera hace cada vez más complejo llevar a cabo propuestas independientes. Justo por esto es necesario, como dijo Darío Coronado durante el panel, crear puentes entre colectivos para que cada uno aporte su know how. Así, uniendo esfuerzos, es posible sacar los eventos adelante. Y también así se puede invitar a las marcas como aliados estratégicos sin que se involucren en la curaduría.

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Valoremos entonces propuestas como Bogotrax entre 2002 y 2011 o como la fiesta que hizo RE.SET el pasado 3 de junio debajo del puente de la 26 con Boyacá. De forma muy similar a lo que sucedió en Lyon, estas iniciativas aprovecharon el espacio público para sacar la experiencia electrónica de los clubes y ponerla al alcance de todos.

Apostemos también por festivales como el Freedom en Medellín, que se lleva acabo sin patrocinadores y que le ha cambiado la cara a la oferta festivalera del país. Vayamos a las fiestas del colectivo Nótt, que rebusca espacios para darles una plataforma a las DJs que tenemos en Colombia y América Latina.

Abracemos a colectivos como Overcast, que le refrescan la cara a la oferta de fiestas y que buscan nuevos espacios y tiempos para que se de el baile en Bogotá. O como Move, cuyos integrantes se meten la mano a sus propios bolsillo para traer a Medellín artistas como DVS1 o DJ Stingray para fiestas memorables.

En últimas, volvamos a lo que dijo Cardini: Si ninguna de estas propuestas autogestionadas y DIY (Do It Yourself) te convencen, crea la tuya. Establece alianzas, comienza pequeño y deja que tu trabajo hable por sí solo. La escena colombiana vive un momento de siembra: cada iniciativa es una semilla que puede o no dar frutos, pero que muy seguramente nos va a ayudar a abrir el camino que tenemos por delante.

Apoyemos, propongamos y colaboremos. En eso está el futuro de nuestra escena.

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