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Histórias

El negro escogió al techno: este es el romance entre el género y tus pintas oscuras

Si ustedes se creen los amos de la oscuridad por escuchar techno y vestirse de negro, estas líneas son para ustedes.

por Daniela Castro
01 Febrero 2017, 11:25pm

Ilustración: Murielleus

Gústele a quien le guste, las prendas que escogemos para ponernos todas las mañanas son un texto. Dicen mucho de las personas que las usan con meticulosidad, y dice aún más de quienes no quieren decir ni mierda cuando se las ponen. La ropa es un libro abierto, algunos quieren una obra simple y cómoda para el lector, otros gustan de escribir sus propias obras de arte para quienes quieran detenerse a mirar.

Dentro de la escena electrónica global hay una supremacía innegable de la ropa de color negro, más específicamente dentro de la escena techno, y es interesante hacer un rastreo histórico sobre cómo se dio este matrimonio entre color y sonido. Con esto no pretendemos decir que el color negro sea exclusivo de este parche ni mucho menos, aquí todos sabemos que este color ha sido acogido por muchas subculturas musicales e ideológicas de los siglos XX y XXI, e incluso desde antes el color negro ya jugaba un papel importante en el simbolismo humano.

En el libro "Black: the History of a Color", escrito en 2009 por Michel Pastoreau, un profesor de historia medieval y experto en simbología occidental, nos ayudó a rastrear el color negro hasta los primeros tiempos. Según las investigaciones de Pastoreau, el negro entra inicialmente en la simbología de los humanos como un código de fecundidad. Para nuestros antiquísimos ancestros, el color negro se asociaba con la idea de ciertos lugares que tenían contacto con las entrañas de la tierra, tales como cuevas, grutas, abismos y pasadizos subterráneos. Estos lugares particulares se caracterizan por ser oscuros, y precisamente por este rasgo, eran ambientes íntimos e ideales que recrean el espacio uterino; en espacios así de oscuros iban a nacer los héroes y los dioses y las criaturas podían esconderse allí para regenerarse o sanarse. Por todo el misticismo alrededor de la oscuridad, eran los sitios sacros predilectos para que nuestros pares arcaicos pudieran realizar sus rituales mágicos.

Foto vía Pixabay

Pero el significado del negro también ha sido ambivalente, según nos cuenta Pastoreau. Cuando el hombre aún no dominaba el arte del fuego, la oscuridad cobraba entonces un significado peligroso. Porque cuando la noche caía, amenazas invisibles, bestias nocturnas de plumajes y pelajes negros salían a acechar y a cazar bajo la luna. De la mano de religiones más cercanas a nuestros tiempos, el negro empieza a vestir al diablo y a sus criaturas, dejando al pobre color súper satanizado. Dicho esto, no se requiere mucha astucia para entender que el miedo y la fascinación en torno a este color ha sido algo que ha acompañado a la humanidad desde siempre, pero sí se requiere de un poco de curiosidad para entender por qué la fascinación por este color nos sigue acompañando, al parecer cada vez con más fuerza, en nuestras decisiones estéticas al vestir.

La Psicología del Color sustenta muchos de sus hallazgos en rituales y fenómenos naturales que han dejado huella en las sociedades humanas. Y dentro de esta escuela , el negro es un color que acompaña comportamientos y sentimientos que van desde el poder, la sofisticación, el misterio, el prestigio y la fuerza, así como también el luto, la introspección, la depresión, la muerte y el miedo.

El negro es modesto y arrogante al mismo tiempo. El negro es perezoso y fácil, pero misterioso. Pero por encima de todo el negro dice esto: 'yo no te molesto a ti, tu no me molestes a mi. - Yohji Yamamoto

Desde siglos atrás, la moda ha tenido una relación histórica de amor con este color. La predilección comienza en Italia a mediados del siglo XIV, cuando a los mercaderes ricos que no podían acceder a la nobleza se les prohibió utilizar los colores rojo y azul, reservados únicamente para la alta alcurnia. En respuesta a esta prohibición, los burgueses pagaron fortunas a los artesanos para que tiñeran de negro las telas, buscando crear negros más brillantes, más suntuosos y costosos. La psicología del color interpretaría que los burgueses necesitaba del negro para sentir el prestigio y el poder que se les negaba por no ser reyes o princesas. Chistoso pensar que desde allá, era un color reaccionario.

A mediados de 1600 Isaac Newton descubrió la teoría del color, y con este hallazgo demostró que el negro se encontraba por fuera del universo de los colores: un color por fuera del sistema. Siglos después, en algún momento en 1800, vuelven a tener validez dentro de la pintura las líneas de Davinci: "el negro no es un color", conclusión a la que llega producto de sus investigaciones casi 400 años atrás, después de estudiar los colores complementarios y la dispersión de la luz blanca según las leyes del espectro.

Desde el siglo XIV hasta el siglo XXI el negro siempre ha estado entre los colores predominantes en la ropa, las telas decorativas y la expresión artística. Ha sido rescatado una y otra vez por personajes como Felipe el Bueno, el príncipe que mantuvo luto por la muerte de su padre toda su vida, también fue apropiado por los poetas malditos en el siglo XIX, que lo usaban como una apología a la vida nocturna, bohemia, anti-burguesa, e inluso fue reivindicado en épocas de guerra a través del little black dress, impuesto por Coco Chanel en los años 30.

Los poetas malditos via Wikimedia commons

Ya entrados en contexto, podemos empezar a hablar del paso del negro por la música. Es necesario resaltar que hace menos de 60 años el color negro se convierte, después de casi un milenio, en un color peligroso. Los movimientos anarquistas y nihilistas lo comienzan a usar como símbolo de resistencia y oposición, y con el rojo, se vuelve el color de las banderas de una de las revoluciones estudiantiles más grandes de la historia: la de mayo del 68. El negro también está presente en la iconografía del jazz tiempo atrás y es el leitmotiv de los "greasers", la subcultura de la clase trabajadora adolescente estadounidense, ambos movimientos perseguidos por el Estado. De ahí en adelante, comienza a vestir a la nuevas corrientes musicales e ideológicas que se revelan en contra de sus gobiernos (o de lo que sea): el rock, el punk, el metal, a los anarquistas, los nihilistas y a los famosos Black Panthers.


Las Panteras negras. Foto vía Flickr, usuario CIR online "Si ustedes oyen techno y usan el negro porque sienten que es el espíritu del género, no hay problema, esa creencia no es ni certera ni errada. Sólo queremos que sepa que el color negro en el techno llega después de su consolidación musical, y que ni el género ni sus pioneros lo eligieron... es como si el color negro hubiese elegido ser parte de ésta subcultura en particular".

Desde el siglo pasado, el negro es escogido en grupos y movimientos de oposición como un ítem referente de revolución, contingencia, desprecio o contradicción, pero es importante que resaltemos esto: el negro es elegido por ellos. No lo escogen de la nada, lo hacen porque es un color cuya carga histórica es pesada: le da a sus ideales el poder que necesitaban para imponerse.

Y aunque para nosotros el negro ya no represente una gran amenaza, portar este color durante el siglo XX en un contexto de resistencia política era algo que representaba rebeldía y oposición. De seguro iba a decepcionar a sus papás y a traicionar el status quo. Toda esa lucha ya pasó, y ahora podemos usar chaquetas de cuero negro, pantalones de cuero negro, seda negra, calzones negros... ¡Gracias siglo XX por darnos ese regalazo!

Ahora sí, es momento de empezar a rastrear el color negro dentro del techno. Muchos de ustedes conocerán, así sea someramente, los inicios de este género que se ha popularizado tanto en los últimos años. A mediados de los años 80, Kevin Saunderson, Derrick May y Juan Atkins, los tres grandes pioneros del techno, los "Belleville Three", estaban metidos en su propio cuento musical, influenciados por sonidos como el krautrock de la banda Kraftwerk, el proto punk de Iggy Pop y hasta un poco de los B-52's . Inspirados por programas de radio como The Midnight Funk Association, los tres amigos empezaron a hacer música, y a crear sonidos robóticos, que no habían sido escuchados antes.

Via Facebook

Y a ese sonido comenzaron a llamarle techno, convirtiéndole en un movimiento que hoy en día sigue más vivo que nunca. Extrayendo información de la primera fase del texto "Historia de la discoteca", nos topamos con un hecho crucial a la hora de estudiar el color negro dentro del techno. A finales de los años 70 y principios de los 80, la música disco es una de las corrientes musicales que inunda el mercado mundial, siendo Studio 54 en New York uno de sus mayores impulsores. La cultura disco se caracterizaba por ciertas constantes muy marcadas en su estética: los vuelos en la ropa, mangas y pantorrillas acampandas, flores, estampados, brillos, lycras de una sola pieza, accesorios. En resumidas cuentas el disco era mucho color y volúmen, entre más llamativo, mejor.

Pero a finales de los años 80 empieza a surgir un sentimiento generalizado en Estados Unidos en contra de la música disco, produciendo que diversas estaciones de radio se negaran a reproducir el género en sus programas porque se estaban saturando de este sonido. Ahora, producto de esa pereza que empiezan a cogerle al disco, el 12 de julio de 1979 varios DJ's de estaciones de Rock en Chicago se unen para promover un evento anti-disco llamado "The Demolition Night", en el cual hubo una quema de discos masiva DENTRO de un estadio de beisbol mientras el juego estaba en curso. La policía se llevó gente a la cárcel y toda la cosa. Puede ver el video, es una locura.

Todo este movimiento anti-disco concuerda con el nacimiento del techno, que como ya sabemos, ocurre a mediados de los 80. Puede que una de las razones por las cuales el negro se vuelve un gran referente en el techno sea producto de esa sensación generalizado de fastidio hacia el disco, que a su vez es fastidio hacia su estética. Y en realidad la estética techno sí podría calificarse como la antítesis de la estética disco: mínimalista, monocromática y, generalmente, pegada al cuerpo, por lo menos de caderas para abajo. El color negro en la vestimenta es todo aquello que no se encuentra en la moda extravagante y llamativa del disco. Como diría el ícono de la moda minimal (y amante del color negro) Yohji Yamamoto, "el negro es modesto y arrogante al mismo tiempo. El negro es perezoso y fácil, misterioso. Pero por encima de todo el negro dice esto: 'yo no te molesto a ti, tú no me molestes a mi'".

Seguramente por esto es que el color negro elige al techno, porque el techno necesita comodidad a la hora de bailar largas horas en un rave, porque es el color de las personas que son minimalistas a la hora de expresarse, o porque simplemente los sonidos del techno se expresan perfectamente en el negro así como la extroversión del disco se refleja en la ropa colorida.

En una entrevista para Electronic Beats, el diseñador Campbell McDougall habla acerca del impacto que tiene su icónica tienda "Darklands" sobre la escena actual de techno. Conocida en el circuito electrónico de Berlín como "el Berghain de las compras", se ganó su fama a punta de buena curaduría musical del underground local que siempre suena en la tienda, y por las piezas de diseñadores como Ann Demeulemeester, Raf Simons, Parts of Four, y Rick Owens, cuyos precios son estratosféricos. Si usted conoce a estos endiosados diseñadores de la escena underground, se va a dar cuenta que el negro es definitivamente el referente visual más fuerte, y las colecciones, a pesar de variar dependiendo de la temporada, siempre están empapadas por estéticas góticas, punk y minimalistas.

Para McDougall tomó tiempo, pero "una vez algunos de estos DJs de peso pesado, personajes como Trent Reznor, Ben Klock, Function, Richie Hawtin y Chris Liebing entre otros, empezaron a venir a mi tienda, el voz a voz se extendió y eventualmente Darklands se volvió famosa por poner la pauta a la hora de vestir a los 'grandes'". A pesar de que McDougall de pronto se da demasiado crédito por imponer una identidad visual en la escena underground, sí tiene razón al decir que cuando los ídolos de esta movida usan algo, su público los va a replicar, viéndolos como grandes referentes al vestir.

Lea también: La guía THUMP para vestir como un DJ según el género

La influencia de "Darklands" en cuanto a la extensión del negro en la escena techno en Berlín no es, afortunadamente, el único hallazgo. Como ya habíamos especulado, el negro también podría ser un producto accidental o una herencia histórica. Un ejemplo de esto es que el DJ y productor de techno Danés, Noir, confiesa en esta entrevista que cuando estaba creciendo, sus ídolos variaban desde Duran Duran y Depeche Mode hasta Nirvana, y que cuando tenía 13 o 14 años trataba de imitar el look de David Gahan: camiseta blanca, jeans negros y zapatos negros. Y así como afirma esto, Noir también confiesa que desde el inicio de su carrera como DJ la ropa negra es la que más le ha sentado. Por último, asegura que la ropa deportiva es la pieza más cómoda que se puede usar cuando su vida consiste de largos turnos de producción en los estudios de grabación. A pesar de que esta es la opinión aislada de un sólo personaje, es imposible negar que tanto las herencias musicales y estéticas del rock o los trajes deportivos por comodidad son un elemento constante en el ropero de la mayoria de DJs y ravers a nivel mundial por cuestiones de concepto y comodidad.

Portada de la edición de tecnología de Mixmag.

Sea cual sea el origen del color negro en la cultura techno, es claro que muchas corrientes contraculturales seguirán adoptando este color como referente de resistencia o para declarar su postura antagónica hacia algo que esté pasando contextualmente. Vale la pena reflexionar el porqué justamente la juventud contemporánea está retornando a estéticas oscuras. ¿De qué valores queremos alejarnos? ¿De qué o quienes queremos diferenciarnos? Posiblemente sean preguntas para plantearse desde enfoques sociológicos o filosóficos, incluso vale la pena preguntárnoslo íntimamente para entender dónde nos paramos con estas estéticas. Sea cual sea la repuesta que elijamos, el color que llevan en su ropa tiene un peso que vale la pena llevar con orgullo, porque se ganó su puesto a punta de ser prestigioso y rebelde. El negro ha sido un gran vocero visual; ha hablado fuerte para quienes luchan por algo, y es solemne y callado para aquellos que no quieren decir mucho. Si ustedes oyen techno y usan el negro porque sienten que es el espíritu del género, no hay problema, esa creencia no es ni certera ni errada. Según nuestros hallazgos, todo indica que el color negro en el techno llega después de su consolidación musical, y que ni el género ni sus pioneros lo eligieron intencionalmente... es como si el color negro hubiese elegido ser parte de ésta subcultura en particular.

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