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Hablamos con la activista que envía píldoras de aborto ilegales a mujeres con Zika

Esta semana la OMS declaró el Zika una emergencia global. Aunque el virus está ligado a serios defectos en recién nacidos, las mujeres de ciertas áreas afectadas aún no pueden practicarse un aborto seguro. La doctora Rebecca Gomperts, quien maneja un...

por VICE Staff
03 Febrero 2016, 10:37pm

Foto: Emma Danielsson.

Este artículo fue publicado originalmente en Broadly, nuestra plataforma dedicada a las mujeres.

Esta semana la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la ola del virus del Zika "una emergencia de salud pública de preocupacióninternacional", y lo puso en la misma categoría que el Ébola.

Por ahora, no hay vacuna o medicamento para detener este virus que, según se ha dicho, puede causar que los niños nazcan con cabezas anormalmente pequeñas y cerebros subdesarrollados. Según la OMS, el Zika se está "propagando explosivamente", y ya más de 20 países de América del Sur y Central han reportado casos. En tanto el asunto del Zika se vuelve cada vez más urgente, activistas políticos han advertido que las restricciones draconianas respecto al aborto y la contracepción en América Latina incrementan el riesgo de que las mujeres mueran en abortos poco seguros. Mientras varios gobiernos de la región han instado a las mujeres evitar quedar en embarazo hasta 2018, el aborto sigue siendo fuertemente restringido o ilegal en casi toda nación latinoamericana. Algunos países tienen en este momento regulaciones severas que prohíben el aborto incluso en casos de violación, incesto o anormalidad del feto.

Esta extraña paradoja –se advierte a las mujeres que eviten quedar embarazadas, pero se les niega la oportunidad de terminar un embarazo no planeado, no deseado, potencialmente peligroso– las deja con opciones trágicamente limitadas. En muchos de estos países una mujer infectada con Zika que queda embarazada tiene dos posibilidades: arriesgarse a dar a luz un niño con un serio defecto de nacimiento o recurrir a un método inseguro e ilegal para interrumpir su embarazo. En Brasil, antes de que comenzara la ola del Zika, entre 800.000 y un millón de mujeres practicaban abortos ilegales cada año. Ese número probablemente aumentará como consecuencia de la propagación del virus.

En Colombia, el Instituto Nacional de Salud notificó en el último boletín epidemiológico que en el país hay 20.297 casos del virus del Zika. De estos, 2.116 son mujeres en embarazo. La recomendación del Gobierno colombiano a las mujeres fue no embarazarse antes de julio de 2016. Pero para Mónica Roa, una de las personas que impulsó y logró la despenalización del aborto, la recomendación del Gobierno es bastante ingenua.

"Esa recomendación tendría que venir de la mano de campañas de educación sexual y de acceso para anticonceptivos para que efectivamente aumente el número de embarazos planeados y se logren postergar los seis meses que necesita el Ministerio. Además, dentro de esos embarazos no planeados hay que tener en cuenta la tasa tan alta que tenemos de violencia sexual en Colombia. Obviamente eso hace que muchas veces se generen embarazos no planeados", le aseguró Roa a VICE.

La Dra. Rebecca Gomperts administra un servicio de aborto por correo llamado Women on Web, que envía la píldora de aborto a mujeres en más de 120 países. Según ella, ya ha visto un incremento en las consultas de mujeres de los países afectados por el virus. En un correo a VICE, la doctora Gomperts señaló la conexión entre el virus del Zika y los defectos en recién nacidos, e hizo énfasis en los derechos reproductivos de las mujeres. "Las mujeres tienen el derecho a decidir terminar su embarazo para evitar semejante daño", dijo.

En un comunicado de prensa publicado en el portal de Women on Web el pasado fin de semana, la institución anunció que entregará píldoras de aborto de manera gratuita a toda mujer que pueda proporcionar una prueba de laboratorio indicando que ha contraído el virus de Zika. Women on Web normalmente sugiere una donación de 70 a 90 euros, "dependiendo del país en el que viva [la mujer] y de sus circunstancias económicas". Sin embargo, Gomperts dice que cualquier mujer que no pueda permitirse pagar la cuota sugerida obtendrá las píldoras gratis, y que cerca del 15 % de las mujeres que contratan el servicio las reciben de este modo. "Nosotros consideramos que un embarazo no deseado es una emergencia médica, y no es ético negarle ayuda a una persona que no puede pagar por ella", afirmó.

A la Dra. Gomperts le preocupa que comencemos a ver un incremento de muertes de mujeres a causa de abortos inseguros en países donde el Zika se ha diseminado. Especialmente le inquieta Brasil, donde las autoridades aduaneras previenen que los cargamentos de píldoras de aborto entren al país. "Sentimos que [ofrecer a las mujeres infectadas con el virus del Zika abortos médicos gratuitos] es algo que debíamos hacer", dijo. "Las mujeres buscarán abortos, y el problema es que la mayoría de los abortos en esta región no son seguros. Queríamos darles a las mujeres la oportunidad de terminar sin peligro sus embarazos".

Diferentes investigaciones demuestran que prohibir el aborto no reduce la tasa en absoluto, sólo aumenta las probabilidades de que las mujeres interrumpan sus embarazos usando métodos dudosos e ilegales, como tomar blanqueador, consumir drogas o insertarse objetos extraños en el útero. "Esas leyes son malas para la salud pública", afirmó Gomperts.

Estadísticamente, es difícil discutir con ella: de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 68.000 mujeres mueren cada año por condiciones insalubres de aborto, lo que el organismo define como "uno de los desafíos más ignorados de la salud pública global". Women on Web apunta a reducir esta abrumadora cifra facilitándole a las mujeres mifepristona y misoprostol –comúnmente conocidas como píldoras para aborto– para que puedan terminar su embarazo en casa de una manera segura. (Cuando se toman juntas, estas drogas tienen más de 90 % de efectividad. Ambas están incluidas en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS).

Mientras varios medios de comunicación han pronosticado que la propagación de la enfermedad forzará a los gobiernos latinoamericanos a replantearse las cláusulas más severas de las leyes antiaborto vigentes, Gomperts insiste en que esta no es la única razón por la que el aborto debería ser algo seguro y legal. "El aborto debería legalizarse. No sólo por el Zika, sino porque la evidencia científica ha demostrado una y otra vez que sólo el aborto legal reducirá las muertes innecesarias de mujeres a causa de abortos inseguros".