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Magia negra y sangre de gallina: una semana con los médicos brujos de Sierra Leona

​La fe en los médicos brujos está muy extendida en Sierra Leona. Ellos reciben visitas de todo tipo, desde políticos, sacerdotes y granjeros, hasta médicos modernos.

por Olivia Acland
16 Marzo 2016, 11:00am

Hace poco fui a visitar a los médicos brujos de Sierra Leona. Cada una de las personas que fotografié es miembro del Consejo de Curanderos Tradicionales. La mayoría mezcla magia negra y medicina natural para curar a los enfermos. Ellos afirman que además de curar, también son capaces de maldecir ––e incluso matar–– a sus enemigos. Durante las ceremonias, suelen recitar cánticos al demonio para pedirle su ayuda con hechizos más complicados.

El doctor Tarawallie, presidente de la unión, me dijo: "suelo hablar con el demonio cuando estoy solo por las noches; él me ayuda con mi trabajo. Nosotros tenemos el poder para matar: hacemos un hechizo con una vasija con agua. La cara del enemigo aparece en el agua y cuando la golpeas, desaparece y el líquido se vuelve rojo. Poco después, la persona cae muerta".

La fe en los médicos brujos está muy extendida en Sierra Leona. Ellos reciben visitas de todo tipo, desde políticos, sacerdotes y granjeros, hasta médicos modernos.

Durante el tiempo que pasé con ellos, presencié cómo curaban a una joven con parálisis en las piernas. Le salpicaron sangre del cuello de un pollo moribundo. Luego la sacudieron con fuerza con intención de expulsar a la bruja que se había apoderado de su cuerpo. También me untaron sangre de cabra en la frente y maldijeron mi brazo espolvoreándole un polvo que causaba comezón.

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El doctor Kabbia en su clínica.

Un curandero conocido como doctor Mortal Man Garage señala la pintura mural que ilustra las enfermedades que son su especialidad.

Un aspecto del mural de tratamientos de doctor Mortal Man Garage.

El doctor Tarawallie y su asistente en una ceremonia para curar a una niña con la piernas paralizadas.

Polvo para una pócima de amor. Si te lavas el cuerpo con ella te vuelves irresistible.