Quantcast
BlowCast: el iTunes de las mamadas

La página de porno CamSoda lanzó una plataforma que ofrece sexo oral por pedido.



A estas alturas el sexo en realidad virtual y los juguetes sexuales que se conectan a Internet (teledildonics) son noticia vieja. Sin embargo, la página web de porno CamSoda quiere llevar las dos tecnologías a otro nivel y lanzó una tienda virtual de sexo oral por pedido.
En esencia, BlowCast permite comprar mamadas simuladas por cam girls. Funciona así: las chicas interesadas en ofrecer simulaciones reciben un Kiiroo Pearl, un dildo vibrador hackeado por CamSoda para recolectar información sensorial mientras se tiene el dispositivo en la boca. Esta información se sube luego a la plataforma de BlowCast.

El usuario que busca la mamada tiene acceso a la foto y a la calificación que las chicas han recibido de otros, y puede seleccionar la que desee. Después debe conectar a Internet una manga para pene que recoge la información sensorial del dildo de la cam girl y la replica.

Imagen: Camsoda.com

Aunque suena muy bien, todavía se deben superar ciertos desafíos tecnológicos. "No se siente como cuando tienes sexo real con alguien, pero es lo mejor que se ha sacado hasta ahora", dice Daron Lundeen, presidente de CamSoda. "Transfiere lo que ocurre, así que sientes exactamente lo que la chica hace con el dispositivo".

¿Y qué hay de la seguridad de estos artefactos? Los hackers han demostrado que los teledildonics son particularmente susceptibles al acceso de terceros. Esto no sólo pone en riesgo temas como la privacidad del usuario, sino también su salud, pues los dispositivos cuentan con un motor capaz de ejercer presión en el pene.

En el caso de BlowCast los aparatos funcionan a través de la red de Kiiroo, y Lundeen dice que ambas compañías han tenido muchas conversaciones sobre la seguridad del usuario. "En CamSoda hacemos todo lo que podemos para proteger a nuestros usuarios, pero los dispositivos funcionan a través de la red de Kiiroo, así que confiamos en que ellos manejen bien sus cosas", señala Lundeen. "Pero no podemos dejar de ofrecer nuevas tecnologías por miedo a que puedan ser hackeadas".

Tanto Lundeen como sus colegas creen que BlowCast es sólo la punta del iceberg en lo que respecta al sexo virtual. Si una chica llegara a tener en la boca un dido al mismo tiempo que el hombre tiene puesta la manga, la práctica podría darse en tiempo real.

Lundeen espera que a medida que más personas usen el servicio, chicas no profesionales en web cams también se animen a ofrecer mamadas simuladas en la página. "A mucha gente le genera curiosidad saber cómo se desempeña en comparación a otros", señala Lunden."Le enviaremos el dildo que recoge información a cualquier persona para que cualquiera pueda subir su mamada".

Según Lundeen, BlowCast podría convertirse más adelante en una plataforma segura para la exploración sexual. Él se imagina una especie de "glory hole" virtual, en el que la fuente de la mamada simulada sea desconocida por el usuario: esta podría ser un hombre, una mujer o alguien que no se identifique con ninguno de los dos sexos.

Sin embargo, por ahora BlowCast sólo ofrece simulaciones de mamadas de cincuenta mujeres que trabajan en CamSoda. Si un cliente tiene los 250 dólares (casi 800.000 pesos colombianos) para gastar en la manga, podrá acceder gratis a estas mamadas por los primero 30 días. Después de eso, estarán disponibles a un dólar cada una.

Este artículo fue publicado originalmente en Motherboard, nuestra plataforma de tecnología.