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Sellos Bastardos

Del rave a la tropicalia: Un vistazo al sello colombo-francés Galletas Calientes

Nos sumergimos en el horno más caliente de la música bailable contemporánea.

por Sebastián Narváez Núñez
04 Julio 2017, 6:31pm

Este texto hace parte de SELLOS BASTARDOS de Noisey Colombia.

Música de fiesta y folclor moderno recién salidos del horno. Delirio de la psicodelia, ritmo frenético bailable, Caribe y sabrosura.

Vida, sudor y adrenalina. Galletas Calientes, el sello franco colombiano concebido en 2004 por el francés Mathias Lederer y el argentino de nacimiento pero francés de corazón Federico Trujillo (a.k.a Krak In Dub), es la marca de calidad de un producto exquisito para la pista. Un producto que seguro muchos de ustedes ya se han gozado sin ni siquiera darse cuenta.

La idea surgió primero en Francia donde Mathias y sus amigos llevaban casi 10 años organizando raves underground con el colectivo Mas I Mas, quienes estaban detrás de fiestas clandestinas a las que asistían entre 1.000 y 10.000 jóvenes parisinos que intentaban escapar de los costosos y elitistas clubes de la capital francesa. Sin embargo, cuando su idea estaba pasando del underground al mainstream, decidió junto a su amigo Federico alejarse de pinchar vinilos de house en las fiestas y montar, sin ninguna pretensión, un sello discográfico para sacar la música que producían con el alias de Charles Tox -haciendo mofa de una especie de hermano albino de Carl Cox-.

En sus inicios tenían todo servido en bandeja de plata: Federico trabajaba en un estudio de mezclas -lo cual facilitaba los equipos- y un amigo en común les ayudaba con temas de distribución. Tenían claro que su único formato sería el vinilo y su postura era radical ya que la idea fue apartarse del mercado de la música en digital. Su manera de existir como sello tenía que estar ligada a la pasta negra sí o sí.

Ya en el 2007, Mathias y Federico llegaron a tierras bogotanas por recomendación de sus amigos franceses quienes veían en el extinto festival de música electrónica autogestionado Bogotrax, un espíritu similar al de su colectivo raver parisino. Y fue en medio de esa exploraración que les puso la mirada en el underground electrónico de la ciudad, que el folclor colombiano se atravesó en su camino como una especie de revelación y decidieron cambiar el nombre del sello a Galletas Calientes, como su propia manera de marcar la raya entre ellos y la gastada escena de la que venían.

Discos que iban desde Aniceto Molina hasta Wganda Kenya; de Andrés Landero hasta el Grupo Socavón; del Sexteto Tabalá hasta Abelardo Carbonó, fueron enamorándoles los oídos poco a poco a ambos personajes. Y aunque sus pasiones se debatían entre el techno gringo de Minneapolis con el de las afueras de Londres, el drumnbass de Ed Rush & Optical, el hip hop de Public Enemy y el jazz de Coltrane y Mingus, algo en la diversidad sonora de este país los terminó convenciendo de empezar a "colombianizar"su sello, como por ejemplo el hecho de escuchar completo el primer disco de Systema Solar.

Luego de ires y venires entre Francia y Colombia, finalmente en el 2010 Mathias decidió venirse y desde entonces trabajar en lo que hoy es Galletas Calientes: un sello colaborativo y una familia unida alrededor de la música y el arte. Un espacio creativo que en el no existen exclusividades y pueden salir firmados desde un compilado, hasta una colaboración, un EP, un vinilo, en fin... lo que se atraviese.

Un sello que además tiene su atractivo desde la imagen y por el cual han pasado desde Urm Le Fou -artista visual francés que acompañaba la parte gráfica de los murales gigantes en los raves parisinos- hasta el colombiano Bleepolar, que diseñó el logo de Galletas Calientes. Luego vendría el color y la psicodelia de personajes como Teo Calavera quien diseñó el arte de La Revancha del Burro de Systema Solar, Alex Rojas quien estuvo detrás de la portada de Demencia Tropical, William Gutiérrez, uno de los pintores más tesos de picos en Barranquilla -hizo lo propio con Afrocolombia Remix- y el grafitero Yurika mdc, -autor del mitico beso de 15 metros de altura de la calle 26 en Bogotá- que hizo lo suyo con el disco Colombian Party del francés Sunka.

A lo largo de su historia, el sello ha estado detrás de joyitas de la nueva música colombiana como La Revancha del Burro de Systema Solar, los incendiarios remixes de Papaya Republik, el Tropico Balkánico de La Mercosur y el compilado Demencia Tropical, en el cual además se dio la oportunidad de trabajar con artistas como Los Pirañas, Meridian Brothers, Cero39, La Mákina Del Caribe o Colectro. Y así como hay grandes trabajos para sentirse orgulloso, también hay detalles pequeños para también hacerlo como el sencillo 7 pulgadas que publicó de Carmelo Torres junto a Los Toscos. Recientemente también estuvo la colaboración con Palenque Records para trabajar con las leyendas de la música criolla Son Palenque y finalmente estuvo a cargo de la producción de Colombian Party de Sunka que contó con la participación de músicos colombianos como Jhon Pri, Marlene Obregón o el Kartel Pacífico.

Mirando hacia el futuro Galletas Calientes será el sello encargado de editar el próximo EP de Ghetto Kumbé, un vinilo que contará con la colaboración de The Busy Twist en Inglaterra. También hay planes de publicar un vinilo 10 pulgadas con instrumentales de Pernett y Quantic editados por Benjamin Calais de Matik-Matik. Por otro lado está un EP digital de Kds & Stabfinger -unos duros franceses del electro-swing, que se fueron especialmente un poco en la onda afro-colombiana-, un EP de Dragao -el productor de Papaya Republik- que será puro electro-dub-tropical bien poderoso junto a Nidia Gongora y Javier de Alerta Kamarada, entre otros, y por último el volumen dos de "Palenque Records Afrocolombia Remix".

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