Cultura

Fanzines: los bastardos gloriosos del mundo editorial

Este fin de semana se inaugura en Quito La Cachina Fest, un festival del fanzine y las publicaciones independientes que tiene este año a Colombia como invitado especial.

por Sebastián Serrano
04 Junio 2015, 4:58pm

11 fanzines por 10 dólares ($25.800 pesos colombianos), el tipo de oferta que nunca te va a a ofrecer Planeta. /Imagen vía Runa Micoreditorial

H Vallejo quiere convertirse en el padrino de lo que él llama las "publicaciones bastardas" de América Latina. Desde el 2006, este ilustrador ecuatoriano ha venido publicando sus propios fanzines, revistas "hágalo usted mismo", dirigidas a aficionados a un género de cine, música o a cualquier cosa a la que se le pueda anteponer las palabras "fan de". Este fin de semana, H va a inaugurar la tercera edición de La Cachina, un festival de publicaciones independientes que deriva su nombre de los mercados donde los ecuatorianos compran y venden mercancía de dudosa procedencia y que este año tiene como invitado especial a Colombia.

H, cuyo nombre completo es HTM (Hazlo Tu Mismo) Vallejo, aún recuerda el día en el que se acercó a una papelería del centro de Quito con una hoja de papel tamaño A1 en la que había impreso sus collages satíricos: "Conté el dinero que tenía en el bolsillo, le dije a la señora que me diera las copias que alcanzaran con esa plata y me fui por el centro repartiéndolas".

Suena bastante noble: gastar tus últimos pesos en imprimir un trabajo que básicamente vas a regalar por la calle. Pero esta es la esencia del fanzine, un tipo de publicación hecha por y para aficionados, en la que el incentivo, más que ganar dinero o alcanzar grandes tirajes, es dar voz y compartir ideas acerca de temas y nichos que usualmente se quedan por fuera del radar de las publicaciones tradicionales. En el caso de H, la comunidad punkera de Quito. El más memorable de sus punkzines fue 'El Vomitador', un fanzine punk que alcanzó los 17 números (todo un hito en el efervescente y volátil mundo del fanzine). Aún cuando no suelen tener un costo, H se opone a que los fanzines que reparte sean vistos como panfletos sin valor: "La idea es que la gente los lea y los comparta. No son regalos, son publicaciones de entrega libre".

Autoretrato de HTM Vallejo/ Imagen vía Facebook.

H prefirió meterse la mano al bolsillo para difundir sus trabajo antes que intentar venderle sus collages a alguna revista. Y no se arrepiente: "Con el tiempo se convierte en una cura, una especie de terapia", me decía H el día que vino a nuestra redacción, "para la gente que empieza a autogestionar sus publicaciones, las necesidades básicas pasan a ser respirar comer, dormir y publicar".

Casi 10 años después de publicar sus primeros punkzines, H tiene su propia microeditorial, llamada Runa. "Lo que hago es tratar de sacar a la luz algunas publicaciones que encuentro y me hacen pensar: la gente tiene que conocer esto". Fue así como H dio con la más reciente publicación de su editorial: 'La cuarentena', una serie de ilustraciones que hizo La Suerte, una ilustradora amiga suya durante los cuarenta días que pasó encerrada con su hijo recién nacido, tomando solo caldo de pollo, no por obligación sino por una antigua tradición ecuatoriana del postparto.


Algunos de los fanzines editados por H / Imagen vía Facebook.

Dentro de los títulos editados por Runa se encuentran publicaciones como Huella, una compilación de dibujos rupestres encontrados cerca a la provincia de El Oro, en Ecuador, y The Laurel Attacks, el diario de un gato y su amigo imaginario.

H decidió que este año Colombia sería el país invitado ya que, junto con México, son los territorios latinoamericanos que más y mejores fanzines producen. Nuestro país participará con muestras de las editoriales La Silueta y La Valija de Fuego y conferencias dictadas por exponentes del fanzine local como Harold Pardey (quien ha colaborado en algunos de los fanzines más recordados de Colombia como Trinchera Ganja y Sursystem), Sylvia Gómez y Manuela Fajardo (ganadoras de la beca a proyectos editoriales independientes de IDARTES gracias a su fanzine Chalupa) y el colectivo editorial Colmillo. Además, el festival contará con un taller a cargo del grafitero Chirrete Golden, quien compartirá su experiencia como productor del fanzine Animal Poder Crew (APC).

Chirrete ve el fanzine colombiano como un "agente contracultural" que viene desde las entrañas de las subculturas urbanas, pero dirigido a un público más amplio como músicos, estudiantes de arte, diseñadores, escritores e ilustradores. La escena del fanzine en Colombia viene evolucionando desde principios de los noventa con publicaciones como 'Agente Naranja' y 'Santa Bisagra' de Medellín, la revista 'Chapinero' de Bogotá y los fanzines caleños 'Musa Enferma' y 'Sursystem'.

Si usted vive en Bogotá, tiene dos piernas y las usa con frecuencia, seguramente se ha encontrado con el trabajo de Chirrete. / Imagen vía chirretegolden.tk.

En los últimos años, el fanzine colombiano ha vivido entre los skaters y grafiteros con publicaciones de vida corta, pero memorable como Skate Paradais y el fanzine grafitero del VAC Crew.

Hoy en día, existen en Colombia ferias como La Independiente y la FLIA (Feria del libro independiente y autogestionado) las cuales se han convertido en un lugar de encuentro para todos aquellos que editan y publican libros y revistas por fuera del circuito de las grandes editoriales.

La editorial bogotana, La Valija de Fuego, participará en La Cachina Fest con 'Para Rockear y Colorear' uno de los títulos de su colección, la Fanzinoteca del Rock, la cual ya ha dedicado algunos números a leyendas del rock como The Ramones, The Smiths y The Cure.

Para Marco Sosa, fundador de la editorial, la esencia del fanzine es ofrecer una visión muy subjetiva respecto a un tema particular. A pesar de que hoy en día los avances técnicos permiten que incluso publicaciones "hechas con las uñas" sean reproducidas de manera masiva, La Valija de Fuego solo imprime 400 copias de sus fanzines. Así muchos de ellos ya se hayan agotado, Sosa se rehusa a reeditarlos, ya que la cantidad limitada de ejemplares también hace parte de la esencia de este tipo de publicación.

Para Rockear y Colorear es exactamente lo que promete ser. /Imagen vía: lavalijadefuegoeditorial.wordpress.com

Aún cuando hoy día, Sosa encabeza una editorial emergente que publica todo tipo de libros, desde títulos infantiles hasta otros acerca de transexuales, el fanzine sigue guardando un lugar especial en su corazón. Según él, son lo más cercano a realizar el sueño del Conde de Lautréamont, el enigmático poeta que alguna vez escribió: "La poesía debería ser hecha por todos".

Para H Vallejo, los fanzines no solo cumplen con un deber ante las musas de la poesía, sino que también son una declaración de principios en plena era de los medios masivos : "Soy legítimo, soy capaz de producir mis propios contenidos. No estoy ahí parado esperando para recibir, acumular y absorber lo que los demás publican".