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Detrás de Daily Paywall: el sitio que te paga por leer artículos pirateados

Paolo Cirio hackeó el Wall Street Journal, el Financial Times y The Economist y ha liberado un buen número de historias de 2014 a las que en esos medios solo se puede acceder pagando. Ahora te pagará a ti por leerlas.

Pablo Cirio, cortesía del artista.

The Daily Paywall es un nuevo sitio que contiene miles de artículos pirateados, incluyendo los de los mejores diarios del mundo que cuentan con sistema de pago, y su creador te pagará para que los leas.

Cualquier persona que pase algo de tiempo en línea sabe cómo es toparse con un medio de pago o paywall. Haces clic en un link y aparece un aviso que te invita a inscribirte. Quizás experimentas una pequeña decepción, te encoges de hombros y continúas tu camino. Cientos de bits de reportajes e información permanecen sellados.

Desde 1997, cuando el Wall Street Journal se transformó en el primer diario importante en bloquear su contenido a los no subscriptores, un gran número de medios ha seguido el camino de fortalecer su sistema para proteger las ganancias. Paolo Cirio está tratando de derribarlos.

Este artista digital, más conocido por instalar "fantasmas" o imágenes sacadas de Google Street View en las calles de las ciudades en la vida real, "hackeó" los sistemas de pago de algunos diarios financieros para compartir este contenido con un público global. Ha publicado 60.000 artículos pirateados, algunos del Wall Street Journal, el Financial Times y The Economist. También ha distribuido alrededor de Nueva York versiones impresas que contienen artículos previamente liberados.

Paolo Cirio, cortesía del artista.

Pero su subversión no termina ahí: Cirio quiere pagarte por leer estas historias pirateadas. Si un lector contesta correctamente una pregunta sobre un artículo re-publicado en el Daily Paywall, ganará 1 dólar.

Cirio describe el proyecto como "una mezcla de economía compartida, crowdfunding, piratería, el mercado del arte y la explotación a los trabajadores que hacen propaganda política". En una serie de mails me explicó cómo está ejecutando el proyecto que, admite, es "controversial".

"Pagué una suscripción a los diarios financieros más importantes, luego codifiqué un programa que automáticamente entra al Wall Street Journal, Financial Times y The Guardian, cientos de veces al día" dijo. "A través de los canales RSS que ellos proveen, el programa tiene acceso directo a cualquier contenido publicado, el que es copiado en la base de datos de DailyPaywall.com. Lo he estado haciendo por 12 meses, mi programa ha funcionado miles de veces al mes en un proceso paralelo dentro de mi servidor".

Y aquí es dónde viene el hacking.

"Para entrar automáticamente a través del programa tuve que hackear el sistema de autenticación y las sesiones de cookies. Lo más extraño es que todos usan una tecnología similar. Pero el Wall Street Journal incrementó su seguridad hace solo un mes, por lo que he tenido que ir más profundo para poder hackearlo".

Ciro creó un sistema de donaciones para que los lectores puedan donar dinero al proyecto, a los periodistas cuyo trabajo estás leyendo, o a él mismo.

"Es un sistema con crowdfunding, el dinero viene desde quien quiera pagarle a alguien para leer, más otras formas de ingresos por intercambio de publicidad o arte", dice. "Además los autores de los artículos hackeados están invitados a pedir pagos".

Pedí comentarios tanto del Wall Street Journal como del Financial Times y ninguno de los dos me ha contactado de vuelta.

Respecto a los fundamentos filosóficos de su proyecto, Cirio lo explica de esta manera:

"Al final me quedo con una pregunta sobre la subscripción en estas publicaciones financieras: ¿crees que realmente necesitan este dinero extra mientras otros medios populares están recibiendo más lectores sin subscripciones, como por ejemplo VICE, The Guardian, etc?"

"Este proyecto plantea varias preguntas que no pueden ser respondidas a través del entendimiento común que estos modelos desgastados nos están imponiendo", dice. "Creo firmemente que la información debe ser gratis y que el conocimiento debe ser accesible para todos, especialmente si este material es sobre política y economía global corrupta, porque su acceso mejora la democracia".

Las comparaciones son fáciles de hacer respecto a la defensa de Aaron Swartz, cuyo activismo fue dirigido contra las caras revistas académicas, mientras Cirio está intentando liberar el periodismo financiero.

"Como activista del acceso libre, siempre estaré orgulloso de quebrar las barreras para acceder a la información y como artista siempre proveeré los medios para entenderlo mejor".