Invitamos a un sommelier a catar tragos de anchetas navideñas
Foto: Mateo Rueda | VICE Colombia
Navidad

Invitamos a un sommelier a catar tragos de anchetas navideñas

¿No sabe con qué combinar el Cariñoso que le llegó en la ancheta? Acá le decimos.
22 Diciembre 2017, 11:08pm

Llega todos los veinticuatros, más esperada que el Niño Dios. Gordita y jugosa, envuelta en ese plástico texturado que corona un moño con una tarjeta de la empresa clavada en el centro. La vemos todos los años: en los supermercados, en las porterías, siendo rifadas en las tiendas de barrio. Ahí está, multiplicándose, la ofrenda ansiada por todos los asalariados del país. La salvación cuando no se sabe qué más regalar: la ancheta navideña.

Aunque a la ancheta le cabe todo, su composición clásica se ha mantenido casi invariable: galletas, queso —holandés Alpina, de preferencia—, mermeladas, aceitunas, galletas, patés, encurtidos, tarros de papitas, arequipes, pepperonis, masmelos, masas listas para natilla, bizcochos y, lo más importante, una selecta botella de trago. No cualquier trago; tragos dulzones, aperitivos de vino, moscateles, guaros.

Como ya es tradición todos los diciembres, a las oficinas de VICE invitamos a Juan Sebastián Giraldo Makovej, hijo de enólogos —su madre, la mujer que ideó la receta del Néctar Azul—, egresado de la prestigiosa escuela húngara Gundel Károly, sommelier de la corte de Máster Sommelier Américas, Certified Specialist of Wine (CSW), de la Society of Wine Educators y profesor de la Escuela Mariano Moreno y le pedimos que probara los más clásicos aperitivos de vino y bebidas alcohólicas que seguro jartará este fin de año para que sepa qué carajos se está tomando.

También para que se entere, de una vez por todas, cómo maridar bien su Sansón, su Cariñoso, su Moscatel Casa Grajales, su coctel de Piña Colada artificial o su Néctar rojo.

Esto nos contó Giraldo:

Cariñoso de manzana

Esto me recuerda a las novenas en las que lo emborrachaba a uno el celador. Los vinos espumosos de calidad —la champaña— son creadas naturalmente por una segunda fermentación. Hacen un vino normal, lo embotellan y antes de cerrarlo le ponen azúcar y levadura, luego tapan la botella. Esa levadura se va a comer ese azúcar, va a crear más alcohol y crea gas carbónico que no puede salir porque la botella está tapada. Obviamente, esto no fue así. Esto fue gasificado como una gaseosa. Se nota porque cuando usted lo sirve saca mucha burbuja y luego se va, desaparece. Son burbujas a la brava, inyectadas.

Precio:
$11.000

Color: Aspecto límpido, brillante. La intensidad del color es media-baja. Es un color amarillo pálido. Burbujas, pero pocas.

Nariz: Es limpio. No tiene defectos: no huele a cartón mojado, a perro sudado, a vinagre. La intensidad es media, está un poquito caliente. Huele a manzanas, mucho mejor de lo que lo recordaba. Se le fueron las burbujas. Olor a manzana sancochada, como cuando uno está haciendo pie de manzana y se cocinan de más, pero sin la canela. Tiene un olor natilloso.

Boca: Vino semidulce. No se le siente el gas, porque no es un gas que se haya obtenido de manera natural, entonces se va. Intensidad de sabor: media-baja. Sabe a esa manzana cocida, sancochada, que se quedó en la nevera todo diciembre cuando usted se fue de paseo y volvió.

Una sensación como si alguien hubiera tomado antes este vino por mí y lo hubiera devuelto. Como si alguien más lo hubiera probado. No es un posgusto muy agradable. El alcohol se siente, no mucho, porque no está muy bien ensamblado. Si se lo va a tomar, tómeselo bien frío. Porque cuando usted se toma las vainas bien frías no siente el sabor. Por eso es que cuando la cerveza es malísima dice: tómela helada. Porque las papilas gustativas se bloquean.

Maridaje:
Nada fino. Puede ser con queso campesino. Si le alcanza, doble crema. Natilla con queso campesino. Queso con bocadillo. Natilla de coco, no la tradicional, sino la de coco. No tiene tanto cuerpo como pa’ la tradicional. Rinda la natilla, que quede más gelatinosa: se la come a cucharadas o con pitillo y con esto le queda al pelo. Bien frío el Cariñoso, por favor.

Vino Moscatel Casa Grajales

Este vino tiene historia. Los viñedos están en el valle del Cauca, eran muy famosos porque en un momento les mezclaron el polvillo blanco; ellos entraron a lista Clinton. Orgullosamente criollo.

Precio:
$10.447

Color: Para hacer vino, hay una uva que se llama vitis vinífera. Esta no lo es. Esa uva grande, gorda, que uno se come el 31 no es esta, esta es más chiquita. La Isabela, la vitis labrusca. Los gringos dicen que esas uvas tienen un aroma a zorrillo, foxy. Porque no son uvas que dan buen resultado cuando se fermentan. Seguramente está hecho con eso. Y el hecho de que sea dulce significa que no evitaron que las levaduras, que es lo que come el azúcar, se volviera alcohol. Pararon la fermentación. Esto tal vez es endulzado, coloreado.

Ligeramente turbio, brillante, concentración pálida. Intensidad baja. Tiene un color ocre, ámbar, caramelo —lo que indicaría que, si fuera de un país vinícola, es muy viejo—. Pero por el color, podría ser tanto un vino blanco viejo como un vino tinto viejo. No lo sabemos.

Nariz: Ush, esto no huele a vino. Esto debe tener algo más que uvas —no es que esté prohibido, sino que cada región decide—. Dice que es Moscatel: Moscatel es una familia de uvas. Se llama Moscatel de pasas porque en Italia cosechaban las uvas al sol para que se deshidrataran naturalmente y luego hacían el vino. Los Moscateles compran pasas de Chile, las muelen y de ahí hacen el vino. Dudo que esto tenga uva Moscatel.

La condición es limpia, pero no es un aroma de vino. Es un olor como a los dulces rojos, las moritas, derretidas. Es un aroma muy dulce, pero no un dulce natural, sino casi medicinal. Como si esto fuera una medicina para tos, un Robitusín, ligeramente mentolado.

Boca: Un sabor a caramelo que se quedó en el carro dos semanas bajo el sol; un caramelo que usted no sabe si es de piña. Sabe también a uva pasa rubia, a esos dulces de Coca-Colas chiquitas. Tiene gran cuerpo, es pesado en boca, con el sabor medicinal al final: una gomita con vitaminas. Un Alka-Seltzer de frutos rojos, con un dejo a vegetal seco.

Maridaje:
Dulce de moras con queso o cuajada con melao. Con brownies o un Gansito, por la mermelada de mora. Aunque esto no lo recomendaría con ninguna comida, porque no le va a resaltar mucho el sabor, sabe casi a cosas de mentiras. No a añejo real sino a una esencia de añejo añadida.

Aperitivo Sansón

“¿Tiene usted un Sansón en casa”, pregunta. Es un aperitivo no vínico. Esto no está hecho a base de vino, dice: “aperitivo cuidadosamente seleccionado al que se le han adicionado infusiones de plantas aromatizadas”. O sea: puede ser un pedacito de pasto con aroma. ¿De qué es? No pregunte, no se sabe.

Precio:
$17.100

Color: Parece sangre, entinta la copa. Eso significa que tiene mucho pigmento. Si fuese hecho de uvas, que no lo es, significa que la uva tenía una piel muy gruesa y aporta mucho color. Pero como no es un vino debe ser solo un color caramelo. Brillante, turbio. Intensidad alta: casi no puedo ver mis dedos a través de la copa. Tiene poco ribete, que es la claridad que se ve en el borde de la copa. Como el Moscatel, color caramelo, ambarino, amarillo casi. Tiene muchas piernas (las señales que deja el vino en una copa), muy marcadas —por el azúcar—.

Nariz: Intensidad alta, limpio. Aromas a caramelo tostado, azúcar quemada, melaza. Con una fruta casi dulce al final, como una Coca-Cola a la que se le fue el gas y usted cocinó para mejorarse el estómago.

Boca: Dios santo bendito… Cuerpo grande, llena la boca. La textura recuerda a un jarabe, a una miel. Bien dulce: debe tener más de 100 gramos de azúcar por litro. Esto no es pa’ la dieta. Sabor a caramelo y a Coffee Delight. Se nota que tiene más alcohol que los otros, calienta un poquito más. Buena acidez.

Maridaje:
Un postre con café, un tiramisú. Este postre de Wok que se llama Sticky Toffee Pudding, un bizcochuelo con mucho caramelo. O unos Coffee Delight. O después de tomarse esto, tómese un tinto gigante sin azúcar.

Sangría Don Simón

Esto es lo que toman los chirris y los habitantes de calle en España. Allá cuesta menos de 1 euro. Además en Tetra Pack, muy práctico por si tiene que salir corriendo. Y tiene los ingredientes en eslovaco. ¡Y en ruso! Con esto se ha emborrachado todo el mundo.

Precio:
$21.650

Color:
Brillante y turbio, nuevamente. No es limpio ni translúcido. Es un color cereza, no tiene evidencia de gas o de sedimentos.

Nariz:
Lo que usted piensa por tutti fruti, a eso huele esto. Haga un Redoxón y a eso échele manzana, naranja, canela, pera. Todo dentro del Redoxón, ese aroma a naranja de mentiras. Por eso, entre más frío, mejor. Huele también a Vitamina C.

Boca:
Luxous, dice. Lujurioso. Cuerpo ligero, no llena la boca. Acidez media, alcohol bajo. Sabor artificial: Redoxón, naranja, manzana, Vitamina C. Es como un ponche, ese que usted se imaginaría de un prom gringo.

Maridaje:
La mejor compañía para esto es un andén… (risas) Sentado en el andén. Si siente que le va a dar gripa y tiene poco presupuesto y prefiere tomar trago que un remedio, va a sentir que está tomando vitaminas. Es el mismo sabor. O esto con un barrilete: así frutal, artificial. En D1 y en Tostao venden esos cheesecakes baratos en vasito de la nevera. Tal vez le sirva. Pero va a hacer que hasta el cheesecake baje de categoría.

Coctel de piña colada Alicante

13,13 grados.

Agítese antes de consumir… Coctel de piña colada. Esto es una mezcla de ron con coco y esencia de coco, crema y demás.

Precio:
$16.150

Color:
Uff… Qué joya. Miren esta joyita: textura de natilla, de yogur. Agito la copa y casi ya no lo puedo ver. Está atrapado en una nube de espesor. Muy espeso, recuerda a la crema de vainilla, a flan.

Nariz:
Primero la vainilla, y luego el alcohol ataca. Como si el alcohol estuviera detrás y usted se estrella contra él después de la vainilla.

Boca:
Hay toques de vainilla, ligeramente a coco y a alcohol. Es como un pudín con aguardiente. Esto, más que una bebida, podría ser un postre. Más que tomárselo, cómaselo. Le va mejor sirviéndolo en una coquita con una cuchara. No es muy agradable la sensación de tomarlo así: es bien espeso, no se siente el sabor a piña. Échele harto hielo para que se disuelva. Esto lo va a desvarar si llega gente a su casa y no hay postre: échelo en coquitas y cómaselo.

Maridaje:
Compre una oblea, la rompe, la moja en esto y está listo. Oblea sin mora: de solo arequipe. Con galletas de las Noel navideñas sumergidas acá y queda rico. Pero insisto: cómaselo y no se lo tome.

Néctar rojo

Mi archienemigo. Néctar Rojo: el clásico. 29 grados. Le tengo cariño a Néctar, porque mi tío trabaja en la Licorera, mi mamá también trabajó ahí. Bonus: el diseño ergonómico de la media, perfecto, cabe en cualquier bolsillo.

Precio:
$13.600

Color:
Completamente límpido, acuoso, sin color. No es turbio, no tiene sedimentos. Tiene las piernas, por supuesto, porque es el único destilado —los demás son fermentados, excepto el ron de la piña colada—.

Nariz:
Anís, puro dulce de anís. Si fuese anís puro, eso suelta aceites esenciales y se enturbia cuando le echa agua. Esto no es así: está hecho con esencia de anís. Esto sabe a anís, pero no tiene ni idea de cómo se ve un grano de anís.

Boca:
(Después de hacer cara de culo, dice) ¡Esto necesita empanada, esto necesita chicharrón, manteca, grasa!

Maridaje:
Empanada crocante de papa y carne, con un ají picante de tomate, cebollita larga. El picante ideal es el de los Tostacos. Grasa y aguardiente es la combinación ideal.

RANKING

Después de la cata, le pedimos al sommelier que hiciera su ránking de cuál trago nunca metería en una ancheta y cuál regalaría este veinticuatro. Este fue:

6. Sangría Don Simón

5. Piña colada

4. Vino Moscatel Casa Grajales

3. Néctar Rojo

2. Cariñoso de manzana

1. Aperitivo Sansón


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