Quantcast
Cultura

Hablamos con los dueños de la única librería (y editorial) especializada en ciencia ficción en Colombia

Desde hace 10 años Mirabilia Libros surte a los asiduos lectores de ciencia ficción.

Santiago A. de Narváez

Santiago A. de Narváez

Angélica Caballero y Felipe López

La librería se encuentra en el barrio Muequetá: entre el 7 de Agosto y Teusaquillo. Es una zona interbarrial, no de transición sino más bien de escape. Allí tienen su librería desde hace tres años en el garaje de su casa. Abren solo los sábados después de almuerzo: el cliente siempre llegará por lo que busca. Y llega. Durante la entrevista aparecen lectores buscando un título especial, vienen a reclamar uno reservado o a preguntar por el que les falta de la saga. Ellos atienden, dicen el precio, reciben la plata y ofrecen una bolsa de plástico (muy a su pesar porque prefieren que el cliente se lleve los libros en la mano).

Felipe López y Angélica Caballero llevan vendiendo libros de ciencia ficción desde hace diez años. Antes de hacerlo en un local físico los vendían por Internet. A contra entrega. Luego el público fue creciendo y las cajas de libros también. A pesar de que empezaron con la ciencia ficción, debido a la simpatía del público y a la cercanía de género, empezaron a vender libros de fantasía, de terror y cómic. Sumado a esto, tienen la única editorial especializada en ciencia ficción en Colombia. Hasta ahora, han sacado dos libros de cuentos.


Lea también:Breve antología de publicaciones hechas en Facebook por escritores


Él, corrector de estilo y editor. Ella, fotógrafa y profesora universitaria, Ambos están cumpliendo la demanda de muchos lectores sedientos de este género que poco se encuentra en otras librerías. Hablamos con ellos.

¿Por qué Mirabilia?

Felipe López: Mirabilia es una palabra del latín medieval. Sabemos qué significa pero no sabemos si la estamos utilizando de la manera correcta. Para empezar sospecho que es plural. Pero era el nombre con el que se hablaba de los compendios de cosas fantásticas, de cosas fabulosas.

Angélica Caballero: la idea siempre ha sido tener libros raros del género. Tener cosas fabulosas. Y siempre tener ojalá las cosas que no se consiguen en las librerías. Tenemos cosas que sí se consiguen porque no podemos no tenerlos: la saga de Juego de Tronos, por ejemplo.

Felipe López: es la librería de fantasía y no tener Tolkien sería contradictorio.

¿Cómo es ese público para un género tan específico?

FL: el público en general son niños jóvenes, que es como la generación que se está enamorando de esto. Hay algunos mayores que crecieron con Harry Potter y tienen una relación con el género. Cada generación tiene sus distintas influencias: la nuestra es más de cine y televisión, los libros llegaban después. Pero la mayoría si es de los más jóvenes, porque el género resulta más interesante a esa edad. Hay una especia de chiste-chanza en la ciencia ficción que la edad de oro son los 12 años: porque es más o menos en la adolescencia donde más se la goza uno. Y algunos nos quedamos.

AC: el público no es grandísimo. Pero ese público específico sí lee mucho. Y los muchachos sí quieren leer. Están leyendo mucho terror, sagas de fantasía y ciencia ficción. Y una cosa que nos interesa es también darlos a precio económico: por eso también tenemos libros de segunda que no responden al mercado general del libro.

FL: las sagas tienen una fascinación entre extraña y perfectamente comprensible. Son como una droga de larga duración. Si a uno le dicen que este libro es buenísimo y cuando lo acabe vienen otros cinco por el estilo... Como una telenovela. Estamos volviendo a la literatura del Siglo XIX que salía por entregas y dejaban enganchada a la gente hasta la siguiente.

Juan Villoro dice que cuando EE. UU. y la URSS conquistaron el espacio, la ciencia ficción empezó a decaer como género: ¿cuáles serían hoy las preocupaciones de un escritor que haga ciencia ficción?

FL: es una cosa muy extraña. Porque la ciencia ficción sigue cambiando de formas todo el tiempo. La conquista del espacio tuvo un efecto brutal en el género, le dio un giro de 180 grados porque lo desmetaforizó mucho. En ese momento, la ciencia ficción dejó de ser fantasía y empezó a hacer más realismo que antes. Eso para la ciencia ficción fue definitivo, y a pesar de eso no murió ahí.

AC: sí, ya se sabía cómo era Venus, no se podía decir que Venus tiene selvas o pantanos.

FL: ahorita en los últimos años hay como una ola de nostalgia con eso. Y muchos escritores están volviendo sobre eso. Y hay corrientes que retoman eso: que hablan de sistemas solares que sabemos que no existen y son novelas perfectamente contemporáneas. Pero entonces juega con la elasticidad del género. O la de El marciano (película protagonizada por Matt Damon), una historia perfectamente realista, la historia de un Robinson Crusoe en Marte. Pero eso no se vuelve un freno. La ciencia ficción se adapta. Las reglas han cambiado.

Eso en cuanto al estilo, ¿y en la temática? ¿Ha cambiado?

FL: hay un escritor polaco, Stanislaw Lem, que decía en un ensayo "por el momento podemos escribir historias en las que haya naves que viajen más rápido que la luz, cuando esa posibilidad quede descartada, ya no podremos seguir haciéndolo". Suena muy categórico, pero es el reconocimiento de las reglas del juego. La ciencia ficción consiste en eso: en seguir esas nuevas reglas.

¿Cómo están organizados los libros en la librería?

FL: por géneros primero: ciencia ficción, terror, fantasía y cómic. Y dentro de cada sección están por autores en orden alfabético.

AC: hay unos que quedan en varias. George Martin tiene libros en fantasía, en terror y en ciencia ficción. Entonces está distribuido.

FL: no todo el mundo sabe que él ha escrito en todos los géneros. Él empezó como escritor de ciencia ficción, luego siguió como escritor de terror y empezó a escribir fantasía hace apenas 20 años, con Juego de Tronos. Pero pocos se animan a leer lo otro de él.


Lea también: 'Cleóbulo con tilde' nos habló de feminismo, deporte y Diomedes Díaz


¿Cuáles son los escritores de cabecera?

FL: en ciencia ficción el infaltable es Isaac Asimov; los que más preguntan Ray Bradbury (Fahrenheit 451), Philip K. Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?), y en el mismo nivel Arthur C Clarke (2001: Odisea al espacio), Orson Scott Card (El juego de Ender), William Gibson (Neuromante), Frank Herbert (Duna). En terror Stephen King y Lovecraft casi en el mismo nivel. Y después Ann Rice. Y en fantasía Tolkien, definitivamente.

¿En Colombia están editando cosas de ciencia ficción?

FL: realmente no. Somos la única editorial especializada y tenemos dos libros. Se podría decir que cada editorial tiene su libro de ciencia ficción, es muy raro. Hay una novela de ciencia ficción que es importante, es reciente, que se llama Iménez de Luis Noriega.

¿La gente está interesada en la ciencia ficción colombiana?

FL: Es un trabajo arqueológico ponerse a buscar los libros de ficción colombiana.

¿Cómo ven el tema del libro en la época de Internet?

AC: si uno quiere salirse un poco de lo que le obligan a uno a leer las editoriales y las distribuidoras, y ahí va una parte de la resistencia, pues tiene que leer libros de segunda y libros físicos. Porque acá las distribuidoras no traen todo lo que tienen, porque la gente supuestamente no lo lee. Y es posible: el público que tiene este género es mucho menor. Pero es un círculo vicioso. Porque si la gente quiere leer y lo único que consigue es cierto tipo de cosas, pues va a seguir leyendo eso. Y entonces va a ser lo que más se va a vender porque es lo que más se lee.

¿Cómo funciona el concurso de cuentos que ustedes organizan?

FL: es un concurso para jóvenes, de 18 a 26. Lo hemos hecho tres veces pero apenas hemos sacado dos libros. Estamos colgados con el tercero.

AC: lo hacemos con una ayuda de Idartes. (Hasta este año, este año no salió la convocatoria). De ahí pagamos la publicidad, el premio, el jurado.

FL: el libro sí es por cuenta nuestra, es resultado del concurso. Fue una decisión a posteriori. Queremos seguir haciéndolo.

AC: queremos que se vuelva, como editorial y como concurso más 'institucionalizado'.

¿Si hay talento para escribir ciencia ficción?

FL: sí y no.

(Risas).

Hay un porcentaje muy pequeño de textos de calidad. Toca remar entre cosas bastantes repetitivas, muchos zombie. Pero el concurso también permite, como yo lo veo, que la ciencia ficción siga respirando y manteniendo la cabeza por encima del nivel del agua mientras se consolida y la recibe la literatura colombiana. Si es que la literatura colombiana está dispuesta a recibir a la ciencia ficción en su seno. Hasta que tengamos textos realmente buenos y novelas realmente buenas.


Lea también: Libros como objeto de colección: ¿la respuesta a lo digital?


AC: el concurso también nació para incentivar a escribir. Es verdad que a veces uno siente que el cuento lo escribieron el día anterior a mandarlo. No importa: al menos lo escribieron y eso es una ganancia impresionante. Hace dos años nos llegaron ochenta y pico de cuentos y eso son un montón. Y eso que la convocatoria no es mediática.

Autores favoritos, personal para ustedes

AC: Kelly Link: es una escritora de cuentos de fantasía contemporánea, no tiene ni espadas ni magos. Es muy aterrizado). Y Ángela Carter (en Inglaterra es una institución) su novela Noches en el circo se ganó un premio de los más importantes de lengua inglesa.

FL: la lista es larga. De ciencia ficción, sobre todo Ursula K. Le Guin, Kim Stanley Robinson, Gene Wolfe, Ian McDonald y J. G. Ballard.

¿Por qué un lector debería interesarse por la ciencia ficción?

FL: el debería es la palabra problemática, uno no debería. Es totalmente una cuestión de gustos. Pero ¿por qué recomiendo yo la ciencia ficción?, por el poder que le da a la imaginación. Porque literalmente lo hace volar a uno. La metáfora de la nave es bastante literal. Lo mismo los viajes en el tiempo.

AC: a veces la gente rechaza la ciencia ficción porque es evasiva pero muchos escritores están conscientes de problemas sociales, de problemas climáticos, súper comprometidos. Y justamente parte de las veces al alejarse se reflexiona mejor. El otro día oí a una autora que no escribía sobre el amor porque "eso hace parte de la ciencia ficción". Entonces, el género siempre se está ridiculizando o es del reino de lo imposible.

FL: hay escritores que dicen que la ciencia ficción lo que hace son experimentos mentales. Imaginar cómo sería una situación posible pero que no podemos comprobar. Sino que hay maneras de imaginarlo. Pero sí, ese cliché es un lugar común: decir que la ciencia ficción es un territorio de lo absurdo o lo imposible. Dentro de la teoría literaria hay un punto de partida y es que todas las ficciones tienen el mismo valor. Ontológicamente son iguales. Por ponerlo así.

AC: yo la recomendaría porque me parece que es más honesta. Claramente es ficción. Y me gusta no como una forma evasiva, sino como lo que permite imaginar leyendo eso.

****

Mirabilia abre los sábados de 2pm a 6pm. Está en la Carrera 23 No 63 b 30.

Hacen envíos a todo el país.

****

¿Recomendaciones de ciencia ficción para Santiago? Por acá.