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¿Eres demasiado viejo para salir de fiesta?

Si dijiste "sí" a la mayoría de estas afirmaciones, lo sentimos, estás muy viejo para farrear.

por THUMP Staff
01 Junio 2016, 3:55pm

imago/Raimund Müller

Artículo publicado originalmente en THUMP Alemania.

¿Recuerdas a la amorosa pareja de ancianos que recientemente visitó fabric? Por un día o dos se sintió como si todo el mundo estuviera encaprichado con un par de octogenarios que se movió por uno de los clubes más famosos del Reino Unido. Una bonita historia en una era donde reina la negatividad. Miramos al par y de forma colectiva soltamos un "¡AWWWW!". Y se sintió bien.

Tan pronto pasas la barrera de los 25 comienzas a sentir dolores, quejarte y no puedes hacer otra cosa sino preguntarte si tú, sí, tú, te estás poniendo un poco viejo. Quizá es momento de dejar eso de salir al club. Claro, no hay nada que realmente te detenga para que salgas tres días seguidos a cinco clubes diferentes para ver a 21 DJs, te fumes todas las cajetillas que puedas e ingieras al menos seis botellas de Vive 100. Es sólo que... Ponlo de esta forma: cuando eres joven piensas que tus noches pueden ser eternas. Entonces dejas de ser joven y te das cuenta que no lo son. La mayoría de la gente acepta gradualmente eso y cambian el baile por un club de domino. Otros continúan, quizá, por demasiado tiempo.

Con ello en mente, nuestros colegas alemanes reunieron una lista de señales que te harán saber cuándo es momento de perder la esperanza:

1. El bouncer te preguntará si de verdad quieres ingresar.

2. El bouncer te preguntará si vas a aguantar el nivel de la rumba.

3. Tú le dirás al bouncer, "¿Qué? ¿Puedes repetir? No te escucho".

Fui con mi hija al Baum Festival

Foto: imago/STAR-MEDIA

4. Pones un pie en el club y te das cuenta de que probablemente cometiste un terrible error.

5. Has asistido a tantos funerales recientemente que te has quedado sin camisetas negras, y tus jeans bota campana desteñidos y tus tenis Nike se ven fuera de lugar.

Foto: imago/RoverImages

6. No puedes dejar de pensar en todo lo que debes hacer mañana en casa.

7. Encuentras un sofá y tomas un buen y largo descanso para pensar en lo que debes hacer mañana en casa.

8. Te quedas dormido en ese sofá y sueñas sobre lo que debes hacer en casa mañana.

Foto: imago/Günter Schneider

9. Te das cuenta que le pides al barman una cerveza ligera.

10. Momentáneamente olvidas dónde estás y te preguntas por qué tanta gente está parada tan cerca de ti.

11. No puedes dejar de pensar cómo las cosas eran mejores en tus días.

12. Estás increíblemente confundido por todo lo que la gente te dice al oído. Suena como un largo y lento zumbido.

13. Entras al booth a decirle al DJ que baje un poco el volumen.

Foto: Hans Günter Everhartz/Flickr (CC BY 2.0)

14. Debes rechazar la oferta del dealer porque no se va a llevar bien con las pastillas para el corazón que recientemente te prescribió el doctor.

15. Te entra el pánico porque podrías encontrarte con tus hijos. O con tus nietos.

16. Pasas tres días con guayabo como resultado de la cerveza ligera que tomaste.

Foto: imago/GlobalImagens

Alternativamente: Ignora todos estos puntos y disfruta del club mientras te haga feliz.

***

Nunca se es demasiado viejo para enfiestarse. Mira por ejemplo a Patricia Lay-Dorsey, la abuela techno.