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Histórias

La fiesta o la vida: los países donde está prohibido bailar

Estas son algunas naciones que han tenido problemas entre la fiesta y la ley.

por Nathalia Guerrero Duque
13 Octubre 2015, 9:50pm

Foto vía.

En mitad de la madrugada las luces del bar se prenden y el volumen de la música empieza a disminuir. Es la señal inequívoca de que la noche ha terminado, y con ella, el comienzo de otra semana. Te sientes desubicado entre la gente, con los oídos aturdidos, buscando a tus amigos entre el humo para emprender el camino de salida hacia el frío de la calle, donde probablemente va a estar un taxista estacionado, dispuesto a llevarte. Muchas de esas veces nos lamentamos camino a casa porque quedamos con ganas de más fiesta, o si esta estuvo excesiva, llegamos a dormir hastiados, no sin antes mirarnos al espejo y decirnos a nosotros mismos que no vamos a volver a salir, que ya fue suficiente.

Sea uno u otro el final de la historia, siempre hemos tenido la opción de elegir entre salir de fiesta o no. Esto hace que veamos el baile y la vida nocturna como un aderezo que no siempre decidimos añadirle a nuestras vidas, aunque somos conscientes de que es un aderezo que siempre está ahí, disponible. ¿Pero qué tal si no hubiera elección? ¿Qué tal si el baile no fuera una posibilidad, y ni siquiera pudieras contemplar la idea de cagarla borracho en un club porque estos ni existirían? Salir de fiesta se volvería, seguramente, una causa de lucha, una batalla de vida. Quise averiguar en qué países la vida nocturna es considerada una utopía, y aunque hay pocos, sí existen. La mayoría de estos países prohíben el baile y la fiesta debido a extremismos religiosos o políticos, algunos con leyes que llevan más de medio siglo castigando a su gente por bailar.

He aquí el listado, para que la próxima vez que estén odiándose por un guayabo, se sientan agradecidos de poder sentir una buena fiesta haciendo estragos en su cuerpo.

Japón:

Quizá la prohibición de este tipo más famosa del mundo es la del país asiático, que lleva más de 67 años prohibiendo los bailes en clubes y establecimientos después de la media noche. La ley se hizo efectiva en 1948, año que coincide con la ocupación estadounidense a Japón después de la Segunda Guerra Mundial, en un intento por regular la prostitución que crecía a pasos agigantados en las ciudades japonesas, producto de la crisis posguerra. Desde ese entonces, la ley "FUEIHO" (abreviación en japonés para Ley de Control y Mejoramiento del Negocio del Entretenimiento) ha tenido sus épocas donde las autoridades se hacen los de la vista gorda y épocas donde se ha recrudecido, como ahora,con los escándalos recientes por drogas y violencia entre la juventud alrededor del mundo. Desde 2010 la ley volvió a hacerse cumplir con todo el rigor, cerrando definitivamente lugares que abrían hasta más tarde de la una de la mañana en Osaka, Tokio y Kioto, e incluso mandando a la cárcel a sus dueños. A su vez, esto ha generado una sombra gigante de movimiento underground en el país, con sitios que abren (y dejan bailar) durante toda la noche y eventos en la calle, donde la ley no tiene efecto.

Por suerte, para los habitantes japonenes, los olímpicos de Tokyo de 2020 se avecinan, y el país debe demostrar, a toda costa, que es una ciudad divertida. Debido a esto, y a que llevan más de medio siglo sin poder bailar legalmente en un club en su país, muchos japonenes, liderados por Ryuichi Sakamoto, llevan desde 2013 recolectando más de 150.000 firmas para abolir la ley, que lleva siendo revisada desde al año pasado. A finales de junio de este año, finalmente, se dio la orden de derogar la prohibición, y los japonenes por fin van a poder bailar felices. El paso que sigue es crear una asociación de entretenimiento, donde cerca de 50 clubs y más de 300 DJs se van a unir para discutir y colaborar en temas como seguridad y protocolos dentro del club. La guerra de la fiesta en Japón la ganó finalmente el baile .

Kuwait:

Este año un legislador de Kuwait, Nabil Hadhl, provocó la indignación de miembros del parlamento cuando propuso derogar la ley que prohibía a sus habitantes bailar y tomar alcohol, alegando que el país, inundado en petróleo, era un país sin diversión. Y Fadhl tiene razón en querer eliminarla, pues la ley, que lleva siendo efectiva desde 2004, castigando severamente el consumo de alcohol y el baile en fiestas y festivales, ha incentivado el mercado negro de alcohol, en donde es fácil vender una botella por más de un millón de pesos. De seguro en este país la idea de un club debe ser un sueño alocado, al igual que coger de la mano a tu novia o novio por la calle, acto que también es castigado severamente. El señor Fadhl tiene razón, no hay diversión en Kuwait.

Irán:

A mediados del año pasado en la capital de Irán fueron arrestados seis jóvenes. ¿Los cargos? subir un video bailando la canción "Happy", de Pharrell. La policía en la entrevista acusaba el video de ser "vulgar" y "atentar contra la castidad de la nación". Al final los seis fueron liberados sin cargos y con el apoyo del presidente de ese entonces, Hassan Rouhani, pero quedó el sinsabor alrededor del mundo: en Irán no se puede bailar. La prohibición empezó en 1970, con la revolución iraní. Los fundamentalistas consideraban, y siguen considerando que bailar es un acto perverso, un pecado inmoral, que corrompe la mente. De esta manera, el baile en el país fue desapareciendo, acabando legados como el ballet iraní, uno de los más aclamados en el medio oriente, provocando la fuga de bailarines famosos como Afshin Ghaffarian, quien radica actualmente en Europa, y provocando revuelos como el del video de los jóvenes iraníes bailando inocentemente una canción pop.

Afganistán:

Es triste que este país se encuentre en el conteo, una nación que hace 30 años era reconocida por sus bailes Sufi tradicionales, complemento importantísimo de las tradiciones de la población. Sin embargo, desde 1980 empezó una persecución al baile en el país, fomentado por las élites árabes que empezaron a importar el wahhabismo, una corriente suní que aplica la sharia con todo rigor. Según este sector de la población, Mohammed aseguraba que Allah iba a volver a los músicos "monos y marranos", y desde entonces se han dedicado a amputar una de las dimensiones místicas del islam, decapitando a gente en matrimonios por el simple hecho de estar escuchando música y bailando. Al régimen se suma el infortunado resurgimiento del Bacha Bazi, una práctica pederasta afgana donde los niños criados en hogares abusivos son sacados de sus casas para que bailen y se prostituyan al mejor postor, otra razón para convencer a los extremistas de lo nocivo del baile.

Suecia:

Que uno de los países más avanzados socialmente esté en el listado desconcierta un poco. Y es aún más sorprendente que varios miembros del parlamento, apoyados por gran parte de la población, hayan vuelto a renovar la prohibición hace tan solo un par de meses, afirmando que "está demostrado que el baile genera caos, desorden y peleas". La ley, que exige un permiso especial de baile para todos los establecimientos como bares, discotecas y restaurantes, incluso prohíbe "mover ilegalmente los pies al ritmo de la música", lo cual ya toma tintes ridículos porque, ¿Cómo determinar cuándo empieza el baile? Hay muchas formas de mover el esqueleto.

A pesar de que la prohibición pareciera más simbólica que otra cosa, debido a que se pueden conseguir permisos para bailar, Anders Varveus, dueño de un establecimiento nocturno en Suecia, está planeando una protesta callejera, después de que en 2012 promovió una manifestación que hizo bailar a miles de personas en las calles de su país. "Es una cuestión de libertad personal", afirma Varveus, "la manera en la que decidas mover tu cuerpo no debe ser regulada". Y estamos de acuerdo.

Alemania:

Sí. Incluso la cuna de sitios como Tresor y Berghain tiene su regulación para el baile, pero es solo cuestión de un par de días al año. Debido a que el Estado no está separado de la iglesia, el país impuso desde hace muchos años el Tanzverbot, una ley que regula la fiesta y el baile para días como pascua o navidad. La regulación se hace efectiva en 13 de los 16 estados alemanes, y es más fuerte en los territorios más religiosos como Baden-Württemberg, que la aplica para la mayoría de la semana santa. Según la policía, hace años que no se aplica el Tanzverbot en Berlín, quizá lo único es que en viernes santo, la fiesta no puede empezar antes de las 9 de la noche.

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¿Cuál otro país conocen que tenga esta triste prohibición? Comenten abajo.