Reflexiones particularmente intrascendentes

¿Qué pasó Discos Fuentes? Antes eras chévere...

A la vista de sus últimos 'Cañonazos Bailables' de diciembre, nos preguntamos qué carajos le pasó a esta disquera histórica.

por Eduardo Santos
17 Noviembre 2016, 11:38pm

Qué grande fuiste Discos Fuentes y cuánto nos has hecho bailotear, siempre llevando como bandera a la música colombiana. Tus estudios de grabación fueron la cuna de varios héroes de la tropicalia y el folclor de nuestro país y todo Suramérica como Fruko, el Joe, Andrés Landero, Alfredo Gutiérrez y los Corraleros de Majagual, a los que convertiste en ídolos cuando tus discos no paraban de sonar y prender las rumbas en los hogares colombianos durante el siglo pasado. Esto no significa que no hayas estado detrás de otro tipo de producciones, porque también supiste el momento exacto para abrirle las puertas al rock y al post-punk con Los Yetis y Estados Alterados - en los sesenta y noventa respectivamente - como también a la experimentación sabrosa de Wganda Kenya a finales de los setenta y hasta marcaste el camino del ultra metal con el primer disco de Parabellum.

En tu repertorio de 82 años, que ya es una vaina colosal, te guardas uno de los registros más importantes del ruido producido en este país y tu nombre, por mucho que haya sido herido por los herederos y sucesores de tu carismático fundador Toño Fuentes, no ha dejado de significar pura historia patria hecha canciones. 

Eres sinónimo de la "música decembrina", ese fenómeno tan enraizado en estas tierras que cada fin de año nos pone a bailar al ritmo del guaguancó y que por tanto tiempo supiste recopilar con tus sagrados Cañonazos Bailables y su ensoñadora tangología, que también es patrimonio visual de la nación.  

Eres uno de los reflejos más claros que existen de nuestra cultura popular pero al igual que a todos nosotros, los tiempos modernos te han obligado a cambiar. Aunque la música de tus artistas ha pasado literalmente por todos los formatos conocidos, la arrasante ola que trajo consigo la aparición de Internet y todas sus plataformas de distribución musical gratuitas, hizo que la gente, que ahora se encarga de mantenerte vivo, se diera cuenta, - después de casi llevarte a la bancarrota -, que el negocio ya no estaba por el lado de los discos en físico y que para sobrevivir había que lucharla. 

La historia no te iba a sostener para siempre. 

Hoy en día tus míticos Cañonazos ya no suenan tras el roce entre un acetato y una aguja pero se encuentran completicos en plataformas como YouTube y Spotify, donde esos viejos volumenes digitalizados le sacan la lagrima a cualquier nostálgico bailador que ahora le basta con hacer click para ponerlos a sonar. Es ese mismo cariño que existe por "lo de antes" lo que mantiene viva tu leyenda, lo que hace que la gente siga produciendo documentales sobre tu historia y legado y que me puso a mí a escribirte estas palabras.

Pareces una cosa del pasado porque hoy, esas recopilaciones que marcaron época se siguen produciendo sin el mínimo eco e importancia que tuvieron algún día y tus catálogos no se siguieron nutriendo de los más grandes, ahora andan plagados de un montón de artistas de tamaño medio con los que cubres las demandas del mercado. 

A diferencia de los cañonazos del 73' en los que sonaban Fruko y sus Tesos con la voz del Joe​, los del 80' donde se escuchaba el acordeón de Lisandro Meza o los del 93' donde aparecían los porros de Lucho Bermúdez, en el volumen 56 de los Cañonazos, que se publicaron en septiembre de este año, se encuentran nombres no tan emblemáticos para nuestros tiempos como Oco Yaje, Ósmar Pérez, John Dennis, Lukas Bloom, Willy García y Los Hermanos Medina por nombrar algunos...​ ¿En donde están los ídolos de la música popular moderna como Pipe Bueno, Jhon Alex Castaño o Alzate?

¿No se supone que eras la casa de los más grandes?

Claro que también aparecen un par de nombres como el Binomio de Oro o Jhonny Rivera pero, ¿y de resto qué? Te estás quedando corto Discos Fuentes y los que están sonando fuerte, desde hace rato están mirando para otro lado. 

Lo más gracioso de todo este cuento es que desde hoy, 17 de noviembre, se puede pedir esta nueva edición de los Cañonazos en formato de vinilo​ supuestamente en un ejercicio de "volver a las viejas costumbres". ¿Será que de verdad las personas que ahora se encargan de cuidar tu legado creen que la gente que consume música popular masivamente anda pendiente del formato de moda?, ¿de qué sirvió repensar la compañía​ para cambiarse a un formato digital si luego iban a volver a prensar vinilos con reggaetón y norteñas para subirse a la ola? Si los que llevan tus riendas ni siquiera saben cual es su público la vaina definitivamente no tiene pinta de mejorar pronto. 

¿Qué pasó Discos Fuentes? Antes eras chévere...