Disturbios y fiestas callejeras: así eran los primeros Carnavales de Notting Hill

Recordando los años dorados de la cultura sound system en Inglaterra.

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19 Diciembre 2016, 4:56pm

Este artículo se publicó originalmente en Noisey UK.

Viendo como es el Carnaval de Notting Hill en la actualidad se puede perdonar que haya olvidado los orígenes de este evento. Es posible que hoy existan distracciones por el mar de botes de gas de la risa vacíos, el vómito, la gente meando en el césped del frente, los hombres adultos bailando por ahí con porros gigantes como si fuese su último día, la preocupante cantidad de peleas y las gigantescas empanadas jamaicanas, servidas generalmente por algún estudiante de Putney. Sí, todavía hay resquicios de luz capaces de romper ese cascarón del actual Carnaval, como la vibrante marcha de Calypsonians, o la puntillosa programación del Rought But Sweet; pero cada año es más difícil ver más allá de las drogas de mierda y la necesidad de estar atento a los ladrones.

Con la propuesta de un Carnaval pago en 2016 (por primera vez en su historia), el aumento de seguridad y la posibilidad de cargarse el tradicional lunes final, es un buen momento para echar la vista atrás y entender porque este evento es todavía uno de los hitos culturales del Reino Unido. Importado por las oleadas de emigrantes caribeños durante los años 50 y 60, Reino Unido se convirtió rápidamente en un segundo hogar para la cultura del sound system. En ningún lugar fuera de Jamaica se extendió tanto, y ninguna ciudad ha sido tan decisiva como Londres para su desarrollo y en el corazón mismo de esa historia encontramos a Basil Jarvis.

Dj, técnico de sonido, fundador y propietario del sound system Black Patch y precursor del Carnaval de Notting Hill desde el primer beat que sonó en sus calles, Jarvis ha estado tocando soca suave y roots reggae aterciopelado desde que se mudó al oeste de Londres desde el Caribe. Sus ritmos han rezumado como la miel sobre la multitud de aficionados que ha rodeado su sound system Mangrove durante casi cinco décadas.

El próximo enero Jarvis estará poniendo ska primigenio durante 2 horas en una exposición titulada Sound System Culture: London, que se inaugurará en el Tabernacle, en West London. La exposición combina fotos y material audiovisual junto con un sound system construido al modo tradicional. Hablamos con él para que nos cuente sus historias más locas en estos cincuenta años de Carnaval, desde las fiestas en sótanos a las peleas con la policía, pasando por su propio punto de vista sobre porque el actual Carnaval se fue al garete.


Basil Jarvis

Noisey: ¡Hola Basil! ¿Cómo era el ambiente en tu primer Carnaval?

Basil: ¡Mi primer Carnaval fue el primer Carnaval! Me mudé a Londres hace 50 años y he estado viviendo en Ladbroke Grove durante la mayor parte de este tiempo. Nunca me he perdido uno. De todos modos sí que puedo recordar alguna cosa del primer Carnaval. Había un caballo y un carro, y una joven disfrazada de hada. Ya sabes, como una de esas que pones en la cima del árbol de navidad. Yo había pedido prestado un sound system porque todavía no tenía uno propio. En aquellos primeros días no teníamos estas carrozas ni nada parecido. ¡La gente simplemente caminaba! Ya sabes que en esa época los grupos de percusión llevaban los instrumentos colgados al cuello. Ahora tienes todas las cacerolas con soportes y hasta las gradas tienen ruedas.

He oído que antes del Carnaval solías pasar por la gran cantidad de fiestas en sótanos que estaban pasando en la ciudad durante los años 50. ¿Solías tocar en ellas?

Si, solía ir a fiestas por allí. Los caribeños no eran bienvenidos en los clubes durante los 50 y 60, así que tuvimos que mover la fiesta a otro lugar. Esas fiestas eran más bien hogareñas, ya sabes, no había peleas. Fue en esas fiestas cuando empecé a tocar. En esa época ponía sobre todo lo que llamábamos 'mash potato the blue beat label', pero dependía de la audiencia que hubiese. Si estabas actuando para jamaicanos  ponías cosas como "When I Call Your Name" de Stranger Cole y Patsy Todd, y a the Wailers. Si el público era de Trinidad o Barbados, ponías un par o tres reggaes, pero acababas sobre todo con ska, rocksteady y calypso.

Los debían obligar a acabar la fiesta a menudo, ¿era así?

La policía normalmente aparecía en algún momento de la noche y se llevaba las bebidas. Cuando se iban la fiesta volvía a empezar y la gente las reponía.

¿Cómo era tu primer sound system?

Mi primer sound system era como un árbol de navidad, con un montón de luces. Construido a mano pero no por mí. En esos primeros días tenías sound systems decorados con luces parpadeantes, algunos parecían arco-iris. Eran burbujeantes como juckeboxes gigantes, con colores distintos flotando en cada lado.

Jah Shaka en el Albany Empire, Deptford, Londres, 1984. Foto de Stephen Mosco.

¿Había mucha competencia?

Los sound systems se convirtieron en el Carnaval a final de los años 70, principios de los 80 por un tipo llamado Lesley Palmer que entonces estaba trabajando para Island records. Había mucha competencia al principio para tener el mejor sound system y el que más destacase. Tenías todos los sound systems colocados en puntos distintos y una serie de jueces que venían a mirar y juzgar como presentábamos el sonido. Y la audiencia, claro. Ya sabes, si se estaban divirtiendo o no. En lo respecta al diseño, la gente de los sound systems construyeron cosas increíbles.

¿Cómo preparabas tus sesiones y coomo es tu colección de discos ahora?

Mi colección es enorme. Cuando hacia el Carnaval llevaba alrededor de 100 discos. En esos primeros años solía poner principalmente calypso pero luego, cuando los sound system empezaron a masificarse en el Carnaval, empecé a mezclar según el tipo de público que veía.

La mayoría de mis discos venían del Caribe. Si eres un sound sytem de calypso y soca, tienes que conseguir tus cosas del Caribe o América. Dependías de los amigos que viajaban anualmente para ir al Carnaval de Trinidad desde Inglaterra y podían traerte algo de material, o si tenías contacto con tiendas de discos o mercadillos en Trinidad, entonces les mandabas pedidos con una lista. En esos primeros días tenía que comprar toda mi música y discos basándome solo en el nombre del artista, porque no sabía el título de las canciones que se estaban pinchando en ese momento en el Caribe y en América.

¿Y qué piensas de la atmósfera actual del Carnaval?

Hoy en día no es el carnaval de la gente, sino el Carnaval de la policía. La financiación se ha ido porque el Consejo de las Artes ya no tiene dinero que dar a nadie por culpa de los recortes. Y tiene todas estas reglas que nunca había tenido: restricciones y normas sobre decibeles y salud ambiental. Si está demasiado alto o demasiado tarde vendrá alguien a apagar o confiscarte el equipo. Algunos de los espacios cuestan 1000 libras y la gente, ya sabes, ¡difícilmente van a hacer tanto dinero en todo el fin de semana! Así que muchos de los tenderetes y puestos tradicionales han tenido que dejarlo.

Algunas personas están hablando de acabar con el Carnaval. ¡Están hablando de llevarlo al Hyde Park! Pero el Carnaval no es sólo una fiesta, también es una procesión. Cuando la gente tiene que llegar a las 2 y largarse a las 5, eso no es el Carnaval. Toda esa gente no tiene ni idea en realidad. Ni siquiera conocen su historia.

Saxon Crew, 1983, Colección de Maxi Priest

Hablando de la policía, no es ningún secreto que ha habido tensión en el Carnaval a lo largo de los años...

En los primeros días no había límite de tiempo real, íbamos hasta la mañana. En un momento determinado usabas la discreción. Si vas por un camino y hay un sitio donde parar, te paras allí. Y si a continuación no encuentras nada, haces las maletas hasta el día siguiente. Cada grupo del Carnaval tenía sus propios administradores, su propia seguridad, y no había los problemas que tenemos ahora. Hoy en día la policía dice que no puede permitirse el lujo de mantener una policía específica para el Carnaval. Pero es que realmente no lo necesitamos.

¿Estabas en el Carnaval de 1976, cuando hubo las grandes peleas con la policía?

Ese año la policía me destrozó todo el equipo. Estaba pinchando en el Mangrove y la policía apareció sin motivo y me destrozó el equipo. Nunca me dieron nada por ese destrozo. Ya sabes, en aquellos días no estábamos asegurados. Un tipo acabó con 18 puntos en la cabeza por un porrazo de la policía, una chica con el brazo roto... Fue horrible.

La gente estaba furiosa. La presencia policial era demasiado. Ellos decidieron fastidiarnos y así es como empezó la cosa. Después de las peleas del 76 el Carnaval ya no fue lo mismo. Tenías a las distintas comunidades divididas, con varias facciones enfrentadas. Hoy en día no podría decirte quien está al cargo o cuantos comités hay, ni siquiera donde está la oficina del Carnaval.

¿Y qué pasa con los sound systems hoy en día? Tiene que seguir habiendo gente sosteniéndolos y manteniendo viva su cultura.

Bueno, sí. Podrías decir que hay algunos jóvenes que todavía aguantan el legado de sus padres. Todavía hay gente genial como Sir Coxone, Peoples Sound, Java High Power, y hay un par en el este de Londres. Pero ya hay unos cuantos de los originales que murieron, ¿sabes? Duke Vin murió, Count Steve, un sound system de Shepherd's Bush, murió a principios de este año. Bastantes de los mayores ya no están aquí.

Después de cinco décadas de Carnaval de Notting Hill, ¿hay algún año que destacarías especialmente?

En sus primeros días el Carnaval era acogedor, como una gran familia. Venia del corazón de la gente. Quiero decir que en esos primeros días no había ningún tipo de financiación, así que la gente lo hizo de corazón, por amor a lo que hacían. Cuando el negocio de la financiación llegó, se convirtió en algo más lujoso, más comercial, bla bla bla. Desde entonces hemos estado viendo como el Carnaval se iba por el desagüe; cada año ha sido peor.

Por lo que respecta a la música, personalmente hablando, creo que lo mejor fueron los 60 y 70. Para mí el ska y el rocksteady ha sido la mejor música que se ha producido en Jamaica. Cuando llegó el reggae era principalmente Bob Marley and the Wailers, Toots and the Maytals y Dennis Brown. Pero no olvides que los Wailers venían primero del ska, luego de rocksteady y finalmente llegaron al reggae. Pero si nos remontamos a los 60 tienes a gente como Eric 'Monty' Morris, Derrick Harriott, Lloyd Charmers, Bob Andy, Ken Boothe, Alton Ellis. Para mi, ellos eran los verdaderos artistas.