Eyacular sangre es algo que puede ocurrirte

Lo sentimos.

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05 mayo 2017, 8:41pm

Image: Jesse Morrow/Stocksy

Este artículo fue publicado originalmente en Tonic, nuestra plataforma especializada en temas de salud

Era un día regular en el calabozo. Un hombre reservó una sesión de una hora con Mistress Phoenix utilizando un alias. Quería que lo orinaran y lo humillaran al mismo tiempo, así que al final de la sesión pidió que lo acompañara otra dominatrix para unirse a la diversión. Entonces llegó Mistress Echo, y definitivamente no estaba lista para lo que sucedió después. "Me preparé para la sesión y subí las escaleras", dijo Echo. "Había habido un poco de bondage, algo muy tranquilo. Phoenix lo había llevado al baño y estaba en cuclillas sobre él, orinándolo mientras él se masturbaba en una tina. Yo le estaba gritando, tratándolo mal y humillándolo, pero también le estaba dando ánimos".

Después de un rato, el tipo se vino en un condón ("si hay un pene por ahí, debe tener un condón puesto", dijo Echo). Pero lo que estaba dentro del condón fue algo sorpresivo: parecía ser sangre pura. Según Echo, fue un orgasmo común y corriente, y al parecer el cliente no se inmutó. Simplemente se limpió y se fue. No hubo signos de dolor, malestar, ni nada parecido. "Soy una profesional", cuenta Echo. "Lo he visto todo, pero esta vez me quedé sin palabras, mi primer pensamiento fue: Mierda, ¿este tipo se cagó en su condón? ¿Acaso es un monstruo? ¿Está bien?" Puedes ver la imagen que tomó Echo al final del texto (advertencia: no es para los débiles del corazón).

El cliente nunca regresó, y las otras dominatrix con las que Echo habló sobre el incidente dijeron que nunca habían visto algo así antes. Cuando le pregunté qué pasaría si el cliente volviera, Echo explicó que tendría que tener una conversación seria sobre por qué no les mencionó su condición a ella ni a su compañera. "Necesita nuestro consentimiento", aclara. "La sangre es un riesgo biológico". Y aunque me sorprendió, no quise incluirlo en mi rutina de bondage ni avergonzarlo por lo que le ocurrió, aunque lo habría hecho si él me lo hubiera pedido".

Así que… ¿qué putas le pasó?

La condición que padecía aquel hombre se llama hematospermia. Sorprendentemente, podría no ser tan mala en términos médicos. Maahum Haider, una uróloga de la Universidad de Washington, dijo que la condición es benigna la mayoría de las veces. Según Haider, la eyaculación con sangre podría deberse a "piedras en el sistema del conducto eyaculador, obstrucción, infección o inflamación en la próstata o vesículas seminales, o incluso cáncer". Todos estos padecimientos, según la uróloga, conducen a una irritación en el revestimiento de los conductos eyaculatorios, lo que a menudo produce sangrado (esto puede hacer que la eyaculación se tiña de color rosa, o, como en el caso del cliente del calabozo, se llene de sangre). En general, la eyaculación con sangre tiende a ocurrir una sola vez, y la mayoría de las causas de la hematospermia no son demasiado preocupantes: una revisión de diez años de casos de esta condición mostró que sólo el 5% de los pacientes presentaba cáncer de próstata. Haider dijo que la hematospermia tiende a desaparecer por sí sola, pero uno debe hacerse una revisión si persiste durante más de seis semanas.

Si bien los datos sugieren que aproximadamente uno de cada 5,000 pacientes visitan clínicas urológicas para tratar su hematospermia, y que los que la presentan tienen generalmente entre 30 y 40 años, en realidad no tenemos cifras confiables sobre lo común (o poco común) que es, porque los hombres no revisan su propio semen tan a menudo. El estudio también señala que no se identifican las causas de la hematospermia en hasta el 70% de los casos. El único caso preocupante que le ha tocado a Haider se debió a una conexión torcida entre el conducto eyaculador y un vaso sanguíneo, la cual corrigieron mediante una cirugía. Sin embargo, no podemos culpar a Mistress Echo por la sorpresa que se llevó inmediatamente después.

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