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Entrevistas

"Estoy listo para hacer otro disco y pienso que todos lo estamos": Paul Bostaph baterísta de Slayer

Hablamos de metal, el futuro y fútbol con el baterísta de está mítica banda durante su paso por Bogotá.

por Juan Sebastián Barriga Ossa
05 Mayo 2017, 10:05pm

Foto por David Micolta

Algo que caracteriza a Slayer es el brutal sonido de su batería. Dave Lombardo fue el responsable de ese estilo duro, pesado y veloz de la característica percusión de esta banda. Es un sello que provoca mover la cabeza sin mente al compás de esos endemoniados tambores. El estilo de Lombardo ha influenciado a miles de músicos alrededor del mundo y por eso no cualquier persona es capaz de ocupar ese banquillo. Se necesita alguien con la misma energía y la misma furia para tocar en Slayer y ese alguien es Paul Bostaph.

Este baterísta californiano ha formado parte de otros grupos insignia del thrash metal como Testament y Exodus. A Slayer llegó en 1992 tras la primera salida de Lombardo. Estuvo cuatro años, se retiró y volvió a la banda en el 98 para grabar Diabulus In Musica. Después de lesionarse un codo, salió de la banda en 2001 y se juntó una vez más con el grupo en 2013, para de nuevo reemplazar a Lombardo.

El legado de Bostaph es de 12 años y seis álbumes. El 3 de mayo estuvo en Bogotá para tocar en esa épica noche de magia negra que Slayer le regaló a los colombianos.

Después de pasar varios filtros de seguridad y un enojado y agresivo manager, me senté en una elegante sala del backstage a conversar un rato con Bostaph. El hombre alto, flaco, de mirada profunda y ojos azules es una persona muy tranquila. Se expresa con calma y seriedad y se nota que es alguien a quien que le gusta hablar. Lo malo es que el tiempo es corto y solo pudimos conversar unos minutos de su experiencia como baterísta de tres colosos del metal, el proceso de hacer Repentless sin Jeff Hanneman, su pasión por el fútbol y el futuro de Slayer.

¿Cómo se sintió en la primera vez que audicionó para Slayer allá en 1992?
Antes de esa primera audición estaba algo nervioso porque yo era un fan de la banda, obviamente no conocía a nadie y me pasó varias veces que conocía a mis héroes de otras bandas y eran unos imbéciles. En ese momento uno no sabía si iba a encontrar a una persona toda arrogante y mala onda, o a alguien genial y eso es lo que me ponía nervioso. Pero también estaba muy determinado. En mi cabeza me repetía constantemente que iba a conseguir el puesto y resultó que todos eran súper buena onda. Tom Araya llegó al mismo tiempo que yo y me tendió la mano y sonrió; Kerry King se acercó cuando yo estaba en la batería, también saludo y de una me dijo: "bueno vamos directo a los negocios", lo que me pareció genial.
Lo curioso sucedió con Jeff Hanneman, él nunca salió a saludar, lo cual estuvo bien no hubo problema, y el tour manager me preguntó si quería conocerlo. Obviamente dije que de una. En esa época la banda ensayaba en un galpón enorme donde había una oficina con una televisión y unos muebles donde se pasaba el rato, Hanneman estaba ahí. El tour manager nos introdujo y el ni me miró, solo me gruño. Yo me quedé como: "ok todo bien", pero claro, si no acababa siendo el baterísta de la banda ¿qué diferencia hacía que me estrechaba la mano o no? Además ese día hicieron un montón de audiciones, yo fui el último que llegó, y ese proceso es muy agotador. A veces cuando haces audiciones llega un montón de gente y simplemente no encuentras a la persona adecuada. Pero al final de ese día nos fuimos a un bar por unos tragos y ha hablar de un montón de cosas, fue genial.

¿Y cómo fue cuando regresó a la banda?
Yo volví para el Diabulus In Musica y sentí como regresar a casa. Fue muy bueno porque no tenía las trabas de la primera vez, ya los conocía a todos, fue genial reencontrarlos y nada, empezamos a trabajar de una.

¿Cómo fue el proceso de hacer un nuevo disco después de la muerte de Hanneman?
Todos sabíamos lo que Jeff Hanneman representaba para la banda, pero también sabíamos que teníamos que seguir adelante. En mi mente siempre siento que Jeff de alguna forma está ahí. Cuando tocaba mis partes de batería o cuando las escuchaba pensaba: ¿qué opinaría Jeff? ¿qué sugeriría Jeff? Tuve el honor y el privilegio de trabajar con él en otros discos, siempre salía con ideas geniales y era muy estricto con las cosas. Pero en ese proceso trabajé mucho con Kerry, como uno a uno haciendo sus canciones, y en general trabajamos todos juntos y simplemente seguimos adelante.

La propaganda para este concierto fue "ahora o nunca", algo así como que esta puede ser la última vez que Slayer tocará en Colombia. ¿Ustedes como banda se han sentado a discutir sobre el futuro y sobre continuar haciendo discos?
En verdad no nos hemos sentado a discutir si está es la última vez que vamos a hacer cualquier cosa. En lo que a mi respecta estoy listo para hacer otro disco y pienso que todos lo estamos. Con el tiempo, uno llega a un punto en el que extraña a la familia, porque uno debe estar viajando todo el tiempo y eso. Y entonces te preguntas si quieres seguir o si debes seguir haciendo esto. Pero ahora todos nos llevamos muy bien. Habló por mí mismo, pero me encantaría grabar un disco nuevo y estoy firme con eso. Karry ha hablado de escribir materialmente nuevo y quedó material hecho del disco pasado, así que honestamente, no contaría con que esta sea la última vez.

¿Cuál es la diferencia entre tocar en Slayer, Testament y Exodus?
Bueno a pesar de que todas son thrash metal, todas tienen distintos sonidos. Son bandas diferentes, con canciones distintas y con enfoques distintos. Además tienes la gente y cada banda es como una familia distinta. Así que creativamente todo cambia. Con Testament todo se trata de Erick Peterson. Yo trabajé con él en las canciones, en el estudio y después él disecciona las baterías, no estoy muy acostumbrado a eso. Con Exodus es distinto, Garry Holt escribe gran parte de la música, pero fue genial trabajar con él porque es muy pesado, no solo en como compone sino en todo.
La mayor diferencia entre esas dos bandas en que Garry te da sugerencias, pero también te dice haz lo que te dé la gana, si me gusta bien, sino pues no me gustó y ya. Ese es un acercamiento muy similar al de Slayer, porque Garry sabe muy bien cómo quiere el esqueleto de las baterías. Kerry y Jeff también tenían muy claro ese esqueleto pero si tienes mejores ideas, están abiertos. Eso te da una libertad de llevar la canción a un lugar al que probablemente no llegaría sin la forma en la que tocas la batería.

Para finalizar, ¿todavía sigue jugando fútbol? ¿Es hincha de algún equipo en particular?
Jugué durante mucho tiempo, tal vez hasta que tuve 38, pero lo dejé porque me lesioné una rodilla. No soy fan de ningún equipo en particular, pero me encanta ver el juego. En todos los países a los que voy intento encontrar un partido. Me encantan los diferentes estilos, las distintas ligas. Es muy interesante como cambian los estilos y lo brillante que puede llegar a ser el juego. Es un deporte hermoso.

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