Cultura

Histeria hipnótica: los robos por medio de control mental en Indonesia

Los periódicos locales están llenos de historias de personas que señalan haber sido hipnotizadas por ladrones talentosos, hasta hacerles vaciar sus ahorros de toda la vida.

por Alice .
23 Agosto 2017, 3:52pm

Ilustración por Bambang Noer Ramadhan

Romy Rafael tiene ese tipo de ojos en que las personas se pierden. Tiene el cabello largo, negro, recogido hacia atrás en una cola de caballo. Lleva un candado perfectamente contorneado y desprende ese aire de misterio del que gozan quienes son descritos como "altos, oscuros y atractivos". Solo su apariencia basta para hacer que muchos se desmayen.

Me senté mirando a aquella celebridad de la hipnoterapia, reconocido en Indonesia por llevar a cabo trucos mágicos en televisión. Lo cite porque quería que me ayudara a resolver uno de los casos mas extraños de robo en su país: el robo por hipnosis. Quién creería que en este archipiélago, las historias de ladrones místicos, esos capaces de persuadir con el toque de sus manos, abundan. A esta modalidad de robo se le han dedicado archivos enteros.


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El modus operandi siempre es el mismo. El cuadro se compone de una víctima distraída, acaso emocionalmente afectada o ingenua, y un individuo capaz de acceder a su banco, cajero automático o caja de seguridad, con el solo tocar de su mano, con el solo estrechar de sus palmas. La víctima, seducida por los malvados hipnotizadores, renuncia a su celular, cuenta bancaria e incluso joyas, atrapada en el encanto.

Estos crímenes se han vuelto lo suficientemente comunes como para que la policía encuentre normal advertir de manera rutinaria la posible presencia de ladrones con poderes místicos controla-mentes. Es más, la policía de Jakarta llevó a cabo un operativo encubierto en busca de una bandita de tres hipnotizadores que persuadía a sus víctimas hasta hacerles drenar sus cuentas bancarias. El operativo se organizó después de que la historia se repitiera en varios encabezados de prensa. Incluso, el gobierno de la vecina Malasia se pronunció públicamente a propósito de la nueva y terrible amenaza, advirtiendo a sus ciudadanos.

Romy Rafael. Todas las fotos por Tsering Gurung

¿Pero es cierto? En el sudeste asiático abundan un sin fin de historias que por su extrañeza parecieran no serlo; previamente investigamos los esfuerzos del gobierno por detener el uso ilegal de magia negra o de prevenir las excursiones de caza de fantasmas; seguimos también la perturbadora historia de la caza de brujas, así que es apenas normal que nos preguntemos qué tan cierto es esto de los poderes mentales capaces de hipnotizar y concluir en robo.

Romy escucha atento lo que digo mientras sorbe su taza de café sin azúcar. Se nota evidentemente incrédulo.

"Lo que las personas han imaginado de los crímenes por hipnosis, no es cierto", dice. "Ellos creen que es verdad y lo convierten en verdad, pero las creencias y los hechos son dos cosas diferentes. Lo que la gente imagina es que van por la calle y un bandido es capaz de atraparlos con solo tocarles el hombro. Muéstrame a alguien capaz de hacer esto y le pagaré millones. He llevado personas a mi show que reclaman ser capaces de ello pero no, no lo han sido".

Lo que nunca se cuenta en estas historias fantásticas es el papel que las víctimas juegan en el robo.

"A estas personas les da vergüenza aceptar que fueron manipuladas o persuadidas", dice Romy, "así que exageran el mito de la hipnosis automática producida por contacto físico. El asunto con la hipnosis es que es un arte de persuasión, nunca ocurriría si las víctimas no participaran voluntariamente".

¿O sea que no es posible hipnotizar a alguien sin su consentimiento?

"La hipnosis solo es posible porque el hipnotizado acepta ser conducido a un estado de sugestión", cuenta Romy. "Para que esta precondición se lleve a cabo es preciso que el hipnotizado consienta. De no hacerlo nada pasaría".

"Nadie que haga terapia de hipnosis puede forzar a alguien a recibirla sin su consentimiento. El contacto físico como la mano en el hombro sirve para establecer conexión física con las víctimas pero no es cómo funciona del todo la hipnosis".

Con seguridad la prensa dice lo mismo mientras sepas cómo buscar. Mientras los periodistas sacan provecho de la cantidad de dinero que un ladrón roba y del poder de su hipnosis, la investigación de fondo busca esclarecer los métodos que utilizan estos criminales y advertir sobre ellos.

Coquetean más con la estafa que con la magia. Usualmente los ladrones fabrican una historia que la víctima cree. A veces son vendedores que prometen medicinas increíbles con curaciones mágicas. Otras, son líderes religiosos (Indonesia es mayoría musulmán) que prometen la peregrinación a la Meca, en precios imposibles.

Una víctima contó al Jakarta Post que un hombre la convenció de arrojar bolsas de hojas en un río para deshacerse de su mala suerte. Cuando volteó, se dio cuenta de que le había dado su cartera y su clave del cajero. "Ahí fue cuando caí en cuenta de que había sido hipnotizada", recordó. La historia es una estafa de lo más normal hasta que ella decide agregar hipnosis a la mezcla ¿Es decir que no hay ninguna diferencia entre el poderoso controlador de mentes y un estafador común?

"Exactamente", dice Romy. "Ninguna diferencia".

"¿Y por qué la gente insiste en que fue hipnotizada?".

"Bueno la persuasión funciona en niveles profundos del inconsciente, es como un instante de ceguera en el que acaban perdiendo mucho", dice Romy. "Su creencia en lo que sea que les estén vendiendo es tan fuerte que logra hacer que les drenen sus cuentas bancarias. Esto hace a las hipnosis criminales más peligrosas que las estafas comunes... aunque diría que lo estafadores también pueden ejercer la persuasión a un nivel hipnótico, es difícil trazar la línea".

¿Y la ley? Es decir, entiendo perfectamente que una persona pueda creer que fue hipnotizada a pesar de haber sido víctima de una estafa pero, ¿cómo se sostiene en la corte la hipnosis como evidencia?

"He estado practicando derecho aquí por nueve años y jamás he tenido que lidiar con algo que trate explícitamente de crimen por hipnosis", dijo a VICE Slamet Yuwono, abogado de la firma F.A.S.T. "Las personas de Indonesia creen en la magia santet, en la hipnosis y así, pero es claro que esto no puede ser probado en una corte. ¿A qué tipo de experto llamarías a que testifique? ¿Cómo determinaría este experto si de hecho la víctima fue hipnotizada?"

Entonces ¿Cómo terminan estos estafadores en la cárcel si de lo que se les acusa, crimen por hipnosis, no es una opción?

"Es imposible ofrecer pruebas tangibles para establecer una hipnosis" dice Slamet. "Hipnosis es solo el modus operandi, el crimen no es más que fraude. Estudiamos el testimonio de la víctima, del testigo, el motivo del perpetrador y lo que fue robado".


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"En todos los casos la víctima entrega sus pertenencias a la espera de algo a cambio, pero el ladrón echa a correr. Con esa evidencia es suficiente para procesarlos por fraude en nuestro sistema legal. Es eso no más".

Si se trata de un fraude no debería ser tan fácil volverse una víctima. No es complicado, como dice Romy, todo lo que deberías hacer es rehusarte a aceptar lo que sea que te estén proponiendo. Los tercos parecen tener ventaja.

"Es cierto que hay personas más vulnerables que otras cuando se trata de hipnosis, pero todo está en sus mentes", dice. "Si crees que eres una persona fuerte y aterrizada, podrás resistir con facilidad a estos tipos de manipulación. La mayoría de las víctimas usualmente se encuentran en una suerte de desespero emocional o problema financiero, con sus defensas débiles. Casi que esperan encontrarse a alguien que pueda mágicamente resolver sus problemas, y lo ladrones huelen esto".

¿Tienes algún consejo para aquellos quienes aún temen una estafa o una hipnosis?

"Oren mucho y por favor, nunca, por ningún motivo, confíen en extraños", concluye. "Suena cliché pero por alguna razón la gente insiste en olvidarlo."