Política

Política y 'petroperreo': así se vivió la Petro Party del amort

"¡Dónde está mi petrismo que quiere bailar!".

por Felipe Sánchez Villarreal; fotos por Pablo David G
28 Agosto 2017, 11:20pm

Collage Archivo VICE Colombia

Que Hollman Morris iba a subirse a hacer un set, se rumoraba. Que Petro iba a caer a destronar a Óscar Iván Zuluaga como el político con más aguante en una farra. Que ojo con las camisetas de Bogotá Mejor Para Todos, que cuidado. Que era una broma de un grupo de uribistas. Que qué les pasa a esos mamertos. Mucho, mucho se decía por todos lados. Y —sorpresa— sucedió.

Sucedió sin contratiempos, el pasado sábado 26 de agosto en Latino Power: la "Petro Party del amort".

Hace varias semanas, su pintoresco flyer había estado circulando por redes sociales. "Colombia Humana presenta", se leía sobre un fondo azul claro, en la línea gráfica de los más efectivos hooks de internet, en el que una cabeza flotante de Petro con gafas oscuras sonreía, picarona. "Petro Party del amort". A-M-O-R-T. Con T. Y, claro, pronunciándolo bien. En inglés criollo: "la petropari". Así.

La convocatoria, liderada por un grupo de seguidores jóvenes del exalcalde Gustavo Petro, tenía dos objetivos. En realidad, tres: recaudar fondos, conseguir firmas para su candidatura presidencial de cara a las elecciones del 2018 y, claro, pegarse una buena rumba.

"Lo que más se espera recaudar hoy son afectos, cariños, y promover la campaña que está arrancando", nos dijo el concejal Hollman Morris a la entrada de Latino Power, antes de darle la bienvenida a quienes llegaron antes de las 9:00 de la noche a coger buen puesto. "Buscamos salirnos de lo convencional, de la forma clásica de hacer las convocatorias. Nosotros no somos de los que ofrecemos tamal y lechona, no somos eso. Yo publiqué una foto siendo DJ porque creemos que la Colombia Humana es ante todo música".

Hollman Morris dando la bienvenida a la "Petro Party del amort" | Foto por Pablo David

Pero nuestras ansias morbosas de ver a Morris subido en los decks mezclando Silvio Rodríguez y hip-hop de Bosa se desinflaron ahí mismo cuando, riéndose, nos dijo que no, que no iba a tocar esa noche, que la famosa foto de él en los tornas era solo para promover el evento. "Igual esta es una de muchas. Los pelados sintieron que esta era la forma, esto irá por todo el país: un día será una verbena, otro día serán papayeras. Lo que diga el afecto de la gente". Allí mismo, un grupo heterogéneo pagaba el cover, diez mil pesos, y se decía con cariño: "Mano, es que Colombia Humana es, ante todo, alegría y rumba" y "aquí les dejo mis diez mil pesos, son pa' Petro, vamos por esa Colombia Humana".

La fachada de Latino Power disponía el tono de toda la petrofaena. Al lado de la entrada, una pancarta —en la que un toro ilustrado sostenía un cartel con la cara de Petro— pregonaba: "¿Cansado de los de siempre? Firme acá. Por Petro. Colombia Humana". Y la aspiración era, para la capacidad del lugar, alta: cuatrocientas personas.

Pero, a pesar del entusiasmo y las estrategias virales de convocatoria, no fue así. Habrá entrado la mitad del número, un poco menos. Un público reducido, misceláneo y comprometido con su ídolo: desde esa pareja de estudiantes con chamarras y camisetas del Che, pasando por petristas de edad avanzada y chicas trans, hasta viejos integrantes del M19 que esperaban ver al "compañero Petro" meneando cadera. O dándole a la tambora, como en ese famoso baile suyo con Martina Camargo.

—¡Cómo vamos mi petrismo! —se escuchó entradas las 10:00 de la noche. Unos hurras apasionados de algunos asistentes—. ¡Qué dice mi Colombia Humana!

Algunas respuestas, chiflidos de apoyo. Vigilando el escenario, dos pantallas con Petros múltiples: Petro en la Plaza de Bolívar, Petro con grupos de raperos, Petro oponiéndose a su revocatoria, Petro en el Palacio Liévano, Petro en reuniones comunitarias, Petro abrazando gente, Petro en algún barrio de Ciudad Bolívar. Y carteles: "No pasarán", "Bogotá será la tumba del uribismo", "Bogotá Humana Ya".

Abajo, gente con pines de la campaña tomando cerveza, guaro, ron. Algunos esperando a Petro con ansias, algunos ya con la decepción de saber que no iba a caer esa noche. Entre ellos Rigo, excombatiente del 'Eme' nacido en el Putumayo y radicado hace 11 años en Bogotá, que se llevó el mal trago de no poder ver a su "compañero", con el que militó hace años. "Nosotros fuimos compañeros de lucha. Yo acá vine a apoyarlo porque los estamentos no quieren esto. Pero hay que seguir ese camino".

Y es que la candidatura de Petro ha sido un viacrucis para él y sus fans. Desde que anunció sus aspiraciones presidenciales hace unos meses las trabas no han parado y los fantasmas de algunas de sus decisiones como Alcalde lo siguen acosando: por bajar las tarifas de Transmilenio la Contraloría Distrital le impuso una sanción de $217 mil millones, determinando que había sido culpable de un presunto detrimento patrimonial a la ciudad. En junio pasado, Edgardo Maya, el contralor, emitió un concepto ante la Corte Constitucional para reexaminar las sentencias dictadas con respecto a las inhabilidades, y añadir una: haber causado un daño patrimonial que no se haya resarcido al Estado.

—A Petro lo quieren joder, es la política del odio contra la política de la alegría y la fiesta —afirmó Marta, una petrista asidua que se pegó el paseo desde San Cristóbal para aportar sus diez mil pesos y bailar salsa—. Yo me traje mis zapatos pa' bailar.
—Ella es un trompo, hasta le ganaría a Petro bailando —remató Pedro, su marido.

Y el bailoteo fue bien heterogéneo. Primero Aguasalá, un grupo de gaitas y tamboras. Luego Los Hijos de los Días, rap comprometido. Más tarde El Santo Hereje, "sabor rockerometaleropunkero", el System of a Down cachaco. Y, en medio, sazonando la pista, un set de pura tropidelia: Abelardo Carbonó, Systema Solar, Bomba Estéreo, también algo de salsita ochentera… El petromeneo flexible: de la salsa dura al voleo de rasta, de la champeta al pogo. Un paso de bullerengue atravesado por un "Petro es sabor". Dos adultos mayores rapeando "La salud es un derecho, no una mercancía". Y el remate rockero: "¿Dónde está mi gente que le pega coscorrones a sus escoltas? ¿Dónde está mi gente de Cambio Radical? (risas) Todo bien, todo bien, que por acá no vienen".


La cúspide de este magma indistinto de ritmos, gozados a punta de gritos por "justicia social", "una Colombia Humana que sea una gozadera", "Petro, amigo, el pueblo está contigo" y "¡Mi fuerza laboral no es gratuita!", fue la repentina aparición del anfitrión ausente: Petro en pantalla, Petro como un holograma, Petro en una cámara frontal casera animando la farra, dándole fuego a su campaña.

—Y vamos a escuchar al compañero Gustavo Petro que también tiene su freestyle —interrumpió una voz en el escenario. Carta blanca para el rockstar, el alma de la fiesta.

—Bienvenidos a la Petro Party. La de nuestra Colombia Humana —se le escuchó decir al exalcalde entre los murmullos y el precario audio del video—, no la de esa clase política corrupta que gobierna este país, que financia Odebrecht.

Miradas de amor entre los asistentes, vítores, aplausos. Alguno con una hoodie de Petro pop, de Petro Marilyn, miraba sonriente las pantallas. Otros, con botones de la campaña, se estrechaban las manos con fuerza: "Mi presidente". Dos más se acercaron a firmar el formulario una vez terminó la alocución. Ninguno supo decir con certeza cuántas firmas fueron, pero no fueron muchas. "Esperábamos de 300 a 400 firmas para la candidatura de Petro a la presidencia. Pero no importa, lo importante es mostrar que nuestro camino es diferente, que no somos la campaña que recibe dineros corruptos", alcanzó a contarnos uno de los líderes de la recolección de firmas.

No fue mucho más. Una fiesta como otras, un toque bien jalado aderezado de petrismo. Rumoran que se apareció un muchacho con una chaqueta de Bogotá Mejor Para Todos, un aburrido peñalosista. "¡Dónde están mis Petrodólares!", se escuchó murmurar, burlona, a una estudiante borracha. Y a otra: "Yo soy pesimista, va a ganar Vargas Lleras y nos van a culear a todos, se va a la mierda el proceso de paz. Pero bueno, yo le meto mis diez lucas hoy a Petro".

Y, bueno, como dijo algún pícaro tuitero, solo nos queda esperar un Hip Hop 'De la Calle' o un Rockbledo al Parque. Por ahora, como nos dijeron Hollman Morris y algunos de los organizadores, espere la Petro Party en su capital más cercana.

Petroperreo intenso.